El equipo de Ayuso mira de reojo la estrategia electoral en Andalucía de Juanma Moreno, al que apodan “el Rajoy andaluz” en el PP de Madrid
La presidenta ha endurecido su discurso en los últimos meses y no duda en expandir teorías conspiranoicas, como la manipulación del censo electoral en Madrid


En Sol todo lo que ocurre en España se lee como política madrileña. Por eso, el equipo de Isabel Díaz Ayuso mirará de reojo lo que ocurra en Andalucía el próximo 17 de mayo, el día que ha elegido Juanma Moreno para celebrar las elecciones andaluzas y poner a prueba su mayoría absoluta. El presidente andaluz trata de contener el avance de Vox para no depender de la extrema derecha a la hora de formar Gobierno, el mismo desafío al que se enfrentará la presidenta en 2027, cuando se someta también a las urnas. En Andalucía puede estar la ruta, el futuro e incluso la solución a los problemas de gobernabilidad que puedan presentársele a Ayuso más adelante.
Al hablar de Ayuso y Moreno se hace referencia a dos barones fuertes y claves dentro del PP. Sin embargo, cada uno utiliza sus propias tácticas. En clave madrileña, de política local, la presidenta ha endurecido su discurso a medida que la extrema derecha ha ido ganando terreno y no duda en expandir teorías conspiranóicas, como que la banda terrorista ETA todavía existe o que Pedro Sánchez va a manipular el censo electoral para perpetuarse en el poder. En el PP, a Ayuso se le considera el ala más dura del partido. Y ni a ella ni a su equipo les molesta la etiqueta. A menudo hacen referencia con desdén a los tibios.
En los pasillos del partido en Madrid circula una maldad. “A Moreno lo llaman ‘el Rajoy andaluz”, cuenta alguien que estuvo cerca de la gente que rodea a la presidenta de Madrid. No se lo han escuchado decir a ella. A estas alturas, sabe muy bien que las paredes escuchan. Ayuso no verbaliza nunca su deseo de llegar a La Moncloa, al menos delante de la gente consultada. “Esa ambición la irradia mucho más su entorno”, añade otra fuente. En ese hipotético camino surge como un obstáculo Juanma Moreno, el presidente de Andalucía, un compañero de partido con un perfil más moderado y dialogante, al modo de Mariano Rajoy, un presidente considerado “blando” por el núcleo duro del partido en la capital.
Moreno pertenece a esa escuela, opuesta a la de Ayuso. En esta campaña, el presidente andaluz desea acercarse a los ciudadanos de centro e incluso de centro izquierda, según ha contado su equipo a la prensa. Su forma de encarar las crisis es otra. En el accidente de tren de Adamuz, en el que murieron 46 personas, se coordinó con el Gobierno central de una manera natural y las dos administraciones mostraron respeto institucional. Eso, entre Sánchez y Ayuso, hubiera resultado casi imposible. Sus peleas diarias, asuntos personales de por medio, son ya legendarias. La politica madrileña casi no existe, pocas veces se abordan sus asuntos. En el punto de mira siempre está Sánchez.
No es el escenario en el que se mueve Moreno. El presidente andaluz, por ejemplo, ha defendido a Felipe González en su discordia con el secretario general del PSOE y ha mostrado una gran sintonía como sucedió en un acto en homenaje a la duquesa de Alba celebrado hace unos días. Queda claro que el PP andaluz y el madrileño circulan en direcciones opuestas. En Madrid, el discurso es duro, de frente. Ayuso es marca registrada. Única. Madrid como el fortín de la derecha y más allá.
Si Moreno perdiese el control total del parlamento, y por tanto se viera obligado a negociar con Vox, sería también un aviso para Ayuso, que le tiene pánico a este escenario. La presidente vivió como un tormento su coalición con Ciudadanos y no quiere repetir esa experiencia. Y menos con el partido de Santiago Abascal, al que considera mucho más hostil. Solo hay que asistir a una sesión en la Asamblea de Madrid. Ayuso mantiene pulsos de muchos vatios con las dos portavoces de la izquierda, del PSOE y Más Madrid, pero sus choques más duros los libra con Isabel Pérez Moñino, de Vox.
En Sol no quieren entrar en hipótesis elaboradas de lo que se juega Ayuso en Andalucía: “Haremos lo que en el resto de campañas de nuestros compañeros de otras comunidades autónomas: ponernos a su disposición para lo que puedan necesitar”. No creen que la presidenta se enfrente a nada, así sea de forma indirecta. “El PSOE se va a dar el mayor batacazo de su historia en una región históricamente socialista. El problema no es para Ayuso”, ahondan.
Sin embargo, resulta imposible eludir que los dos barones con más fuerza ahora mismo dentro del PP son un espejo de dos vías. Una victoria contundente de Moreno, después de que en otras tres elecciones sus compañeros no hayan alcanzado mayorías y se encuentren entre la espada y la pared (Extremadura, Castilla La Mancha y Aragón), reforzaría su figura dentro del partido y lo situaría como un posible sucesor de Alberto Núñez Feijóo, el líder del PP. Ayuso es un fenómeno en Madrid, lo es en el resto de España y empieza a ser conocida en otras partes del mundo. Cuesta imaginar que pueda perder sus elecciones, pero en la política todo puede cambiar en cuestión de meses. Lo que es seguro es que todos la sitúan en la terna.
Si se mantiene fuerte Moreno, si le ocurre lo mismo a Ayuso, queda la duda de qué papel jugarían en un hipotético Gobierno del PP el año que viene y cómo encararían sus políticas con una España gobernada por ellos mismos, en caso de que Sánchez y los partidos de izquierda fracasaran. En cambio, si la derecha no logra desbancar a un Sánchez muy tocado, el líder gallego quedaría en una situación aún más comprometida que la suya. “No digo que haya gente del PP de Madrid que quiere que pierda Feijóo, pero sí que especulan con qué ocurriría si fracasa. Muchos quisieran que Ayuso tomase el control de Génova y eso les hará huecos en Madrid. Te doy un nombre de un posible sucesor: Pache [Carlos Díaz-Pache, ahora portavoz en la Asamblea y cercano a la presidenta por un pasado común como estrategas de comunicación de Esperanza Aguirre])“, explica una fuente muy conocedora de los secretos de Sol.
Andalucía va a las urnas. Moreno es el que va a estar a prueba, pero el resultado, de alguna manera, servirá de guía para el futuro de Ayuso. Una y trina, todo lo que ocurre en España parece tener que ver con ella.
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