Los coches de empadronados sin etiqueta podrán circular por Madrid siempre que se cumplan los límites europeos de contaminación
El PP de Almeida introduce una enmienda en la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible, impulsada por ellos y que se votará en el Pleno de marzo, con la que sustituye las moratorias anuales y liga las futuras restricciones a la calidad del aire


Los empadronados en Madrid y que sean dueños de los coches más contaminantes, aquellos sin etiqueta medioambiental, podrán circular por la capital de forma casi definitiva. Hasta ahora, se movían libremente gracias a una moratoria que el Ayuntamiento puso en marcha el mismo día que la zona de bajas emisiones (ZBE) se extendió a toda la ciudad y este tipo de vehículos sin distintivo de la DGT debían haber quedado prohibidos. El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida amplió ese indulto hasta finales de 2026 y después la ZBE empezaría a funcionar al 100% con la inclusión de multas a estos coches. Ahora no será así. El Partido Popular (PP) ha introducido una enmienda en la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible, impulsada por ellos y que se votará y aprobará, gracias a la mayoría popular, en el Pleno de marzo, con la que sustituye las moratorias anuales y liga las futuras restricciones a la calidad del aire.
Los vehículos ―turismos, furgonetas, camiones o motocicletas de tipo A― sin etiqueta y aquellos que paguen el impuesto de circulación en la capital también podrán aparcar en las zonas de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) del barrio en que estén empadronados los propietarios. Esto y la libre circulación solo estarán limitados por los niveles de contaminación, en concreto de dióxido de nitrógeno (NO₂), que establece la normativa europea y que se han cumplido en los últimos cuatro años.
Por tanto, si se supera el límite marcado de dicha sustancia en alguna de las 24 estaciones de la red de calidad del aire que hay repartidas por la ciudad, se revocará el permiso para circular. El cumplimiento o no de los niveles europeos se valora al año natural, explica un portavoz municipal. Esto es, si a lo largo de 2026 no se supera el límite, se mantiene la autorización, y solo se anulará si al término del año no se cumplieran los limites de la normativa. La autorización entrará en vigor una vez se apruebe la Ordenanza de Movilidad Sostenible, que se votará en el Pleno del próximo 24 de marzo y saldrá adelante, salvo sorpresas, gracias a la mayoría absoluta del PP.
Este mes aprobarmos la Ordenanza de Movilidad Sostenible y autorizamos a los vehículos A, SÓLO DE MADRID, a circular y estacionar en zona SER siempre que se respeten los límites de NO2 de la directiva de calidad del aire. Llevamos 4 años cumpliendohttps://t.co/aXEQobgbfm
— Borja Carabante (@bcarabante) March 10, 2026
En febrero de 2025, se registró que de los 1.045.898 vehículos únicos al día que circulan por la capital, 11.309 son coches tipo A, un 1,08% del total, según datos del área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante y en la que recae la elaboración de la nueva ordenanza de movilidad. Son estos 11.309 vehículos a los que afecta la enmienda.
En el área defienden que el porcentaje afectado es “mínimo” y que en los últimos dos años se han registrado los niveles más bajos de dióxido de nitrógeno de la serie histórica. En 2025, en concreto, indican que ninguna estación rebasó los 32 microgramos por metro cúbico. El límite que marca la Unión Europea (UE) es de 40 microgramos por metro cúbico. Aun así, la UE estableció que para 2030 el nuevo límite de NO₂ será de 20 microgramos.
Esta enmienda del PP no altera, en cambio, qué coches pueden circular por las ZBE de Especial Protección, el antes llamado Madrid Central y la zona de Plaza Elíptica: aquellos con etiqueta cero emisiones y eco sí, y los coches etiquetados como C o B solo por la zona centro y si su destino es un aparcamiento público o garaje privado. Los que no tengan etiqueta, estén empadronados o no, tampoco pueden circular ni aparcar por esas zonas.
Ignacio de Benito, concejal del PSOE y responsable de Medio Ambiente y Movilidad del grupo, califica de “triquiñuela” el cambio introducido por el equipo de Almeida en la ordenanza y dice que es un “corte de mangas” a aquellos madrileños que cambiaron su vehículo por uno ecológico para cumplir con lo que en su momento estipuló el Ayuntamiento, que los empadronados con los coches más contaminantes tendrían un tiempo límite para circular por la capital. “Lo que tiene que hacer el Ayuntamiento es preguntarse por qué quedan miles de madrileños sin haber cambiado aún su coche. Y si el problema es económico, como parece, aumentar significativamente las ayudas para permitir a quienes menos recursos tienen cumplir la norma”, añade. Y vincula la decisión municipal como un guiño a las reclamaciones de Vox: “Ortega Smith no es necesario en este Ayuntamiento porque hace tiempo que le compraron el discurso”.
Rita Maestre, líder de Más Madrid en la ciudad, apunta en la misma línea respecto al partido de ultraderecha: “Esta es una oportunidad perdida para mejorar la movilidad de Madrid. Hasta hoy, la ordenanza nos parecía poco ambiciosa. Hoy es directamente una vergüenza, es una capitulación al negacionismo climático de Vox, que es quien escribe la agenda realmente de Almeida”. Vox ha mantenido una postura firme contra las restricciones de movilidad a los coches contaminantes y ha pedido en numerosas ocasiones suspender las limitaciones a estos vehículos. De hecho, en 2024 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) anuló varios preceptos de las tres Zonas de Bajas Emisiones del Ayuntamiento de la capital tras un recurso presentado por el grupo. El Consistorio recurrió y el fallo, aun así, no suspende ninguna ZBE ni tiene carácter ejecutivo, por lo que las sanciones siguen en vigor.
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