El incremento de la demora para operarse e ir al especialista encona la precampaña andaluza
Oposición y sindicatos reprochan a la gestión del Gobierno de Moreno por volver a liderar las listas de espera sanitarias, mientras el PP carga contra la herencia recibida por Montero


Los andaluces son los que más tiempo tardan en ser operados de toda España, casi seis meses (173 días), y los cuartos, por detrás de Canarias, Navarra y Aragón, que más tienen que esperar para ser atendidos por un especialista, cuatro meses y medio (136 días). En ambos casos los plazos son mayores que hace seis meses (13 y 9 días). Estos datos, relativos a las listas de espera sanitarias de toda España de diciembre de 2025 publicados por el Ministerio de Sanidad, evidencian el deterioro de la sanidad andaluza y ofrecen más munición a la oposición para cargar contra la gestión en materia de salud pública del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, de la que quieren hacer un plebiscito el próximo 17 de mayo. El Gobierno autónomo replica aludiendo, siete años después de llegar al poder, a la herencia recibida por parte de los Ejecutivos socialistas, buscando desgastar a su candidata, María Jesús Montero, recordando que fue consejera de Sanidad.
Ella ha sido la primera en reaccionar a los datos publicados por el ministerio, que concluyen que más de un millón de andaluces (el 12% de la población total de la comunidad) está en una lista de espera (852.889 para ver a un especialista y 199.950, para entrar al quirófano), tres veces más que la media nacional en ambos casos. “Andalucía se sitúa, una vez más, a la cabeza en listas de espera sanitarias, por culpa de un gobierno fallido que recorta y privatiza”, ha dicho la secretaria general del PSOE de Andalucía, que este fin de semana presentó su plan para reflotar a la sanidad andaluza y que se comprometió, tal y como ha recordado este jueves, a acabar en los seis primeros meses con las listas de espera gracias a la inversión anual de 3.000 millones procedentes de los 5.700 que le corresponderían a la comunidad con el nuevo modelo de financiación, pendiente de lograr apoyos en el Congreso de los Diputados. También el líder y candidato a la Junta de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha arremetido contra el Gobierno andaluz: “Moreno Bonilla tenía que estar hoy escondido de vergüenza con los datos de lista de espera, que seguimos siendo cabecera, y con los datos de asistencia médica, que seguimos estando por encima de la media nacional”.
A partir del 2 de diciembre voy a acabar con las listas de espera.
— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) November 19, 2018
🚑 60 días para una intervención quirúrgica.
🏥 15 días para consultas externas.
👩⚕️10 días para pruebas diagnósticas.
💉 Demora 0 en procesos oncológicos.#DebateCanalSur pic.twitter.com/HltW6GZqKP
Durante uno de los debates electorales de la campaña de 2018, el entonces candidato del PP también se comprometió a acabar con las listas de espera: “60 días para una intervención quirúrgica; 15 días para consultas externas; 10 para pruebas diagnósticas y demora 0 en procesos oncológicos”, recogió en un tuit. En marzo de 2019, poco tiempo después de que Moreno formara su primer gobierno, el entonces portavoz de la Junta, Elías Bendodo aseguró que “había 506.408 personas que no estaban contabilizadas en las estadísticas oficiales de las listas de espera. Pacientes que no existían para el anterior Gobierno socialista· Siete años después, las promesas de Moreno son un espejismo y ese medio millón de pacientes “escondido en un cajón” por los Ejecutivos andaluces ha sido recurrente por parte del presidente andaluz y de su equipo para justificar la incapacidad para reducir unas listas de espera disparadas y cuya demora apenas se rebaja.

Ese el argumento que ha vuelto a utilizar el actual consejero de Sanidad, Antonio Sanz, al ser preguntado por el número de andaluces en lista de espera y el tiempo en ser atendidos. “Andalucía ha dejado de ser la comunidad autónoma donde más se esperaba para ser atendido por un médico especialista, hemos subido cuatro puestos”, ha dicho Sanz, para asegurar que también se ha conseguido “reducir las listas de espera quirúrgicas casi en ese medio millón que la señora Montero escondió en los cajones cuando era consejera de Sanidad”, ha incidido, en referencia a la etapa de la socialista al frente de esa cartera entre 2004 y 2013 —seis años antes de que el PP llegara a la Junta—. El consejero se ha referido a la promesa electoral de Montero de acabar con las listas de espera: “Si lo que va a hacer es esconder a medio millón, así acabo yo también con ellas”.
Problema cronificado
La fórmula del PP para reducirlas se ha centrado en planes de choque millonarios que incluían la elección a dedo de clínicas privadas para derivar pacientes, como el que se presentó en febrero de 2024, después de un año sin publicar los datos relacionados con las listas de espera, dotado de 283,3 millones para reducir las listas de espera quirúrgicas, en especial las de pacientes fuera de plazo, de los que 120 se destinaban a conciertos privados sin concurrencia competitiva. Esa iniciativa, denominada Plan de garantía sanitaria, se complementó en enero de 2025 con el plan específico de consultas externas, diseñado reducir la demora en la primera cita con el especialista y el volumen de pacientes pendiente. A estas medidas hay que añadir la activación de macroconciertos con clínicas privadas por valor de 231 millones -por dos años, prorrogables a otros dos, alcanzando un máximo de 533 millones- para realizar procedimientos quirúrgicos para atender las especialidades que acumulan más demora, que empezaron a funcionar en septiembre del año pasado.
Las listas de espera se han convertido en termómetro del Gobierno de Moreno para calibrar la eficacia de esos planes de. La ligera mejoría -en cuanto a reducción de pacientes en espera quirúrgica o para ver a un especialista- de junio de 2025 se achacó entonces a las medidas impulsadas desde la administración autónoma. Pero, seis meses después, se han vuelto a airear el medio millón de pacientes que, según el PP, metió el PSOE en un cajón. Los sindicatos sanitarios han cuestionado este argumento y apuntan a que el problema de fondo radica en la gestión de una situación que se ha cronificado y cuya solución, la apuesta por la privatización de la Junta, no ha funcionado.
“Esta administración ha demostrado una incapacidad para gestionar las listas de espera, apostando solamente por externalizaciones que estamos viendo que no funcionan, porque nuestros registros son continuamente peores que los del resto de España, salvo en algún momento puntual”, sostiene Daniel Gutiérrez, responsable de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC OO de Andalucía. “Sacar de nuevo, siete años después, lo de las listas de espera del PSOE es una excusa tosca”, señala Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico Andaluz, que, además de llamar la atención sobre que el problema de las listas de espera es estructural en todo el país, también pone el foco sobre la gestión del Gobierno popular. “¿Cómo es posible que la enorme inversión, el enorme incremento de presupuesto que se ha hecho en la sanidad pública andaluza no se haya traducido en una reducción drástica de los pacientes en lista de espera? Es evidente que hay un problema de mala gestión”, precisa.
Desde UGT Andalucía, Antonio Macías, su responsable en materia sanitaria, defiende que el destino de los fondos públicos no se derive a las clínicas privadas, que es el modelo en el que se apoyan los planes de choque aprobados por el Gobierno de Moreno. “La sanidad privada tiene una función, pero no puede ser la solución para las listas de espera, la solución pasa por reforzar el sistema público de salud y no por desmantelarlo. Con los planes de choque seguimos estando a la cola”, abunda, Victorino Girela, presidente del sector de Sanidad de CSIF Andalucía, como el resto de sus compañeros consultados, aboga por destinar esas cantidades a “contratar a más personal en la pública, mejorara la situación de los profesionales sanitarios para evitar las fugas y que se vayan a la privada porque tienen mejores condiciones”.
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