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Los mundos opuestos de Pedro Sánchez y Feijóo en política internacional

El presidente del Gobierno pide en el European Pulse Forum no permitir una “nueva Gaza en el Líbano” y el popular frenar la “deriva belicista” sin citar a Israel ni a Trump

02:22
Sánchez: "No permitamos una nueva Gaza en el Líbano"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, clausura el European Pulse Forum en el Cosmocaixa Barcelona, este viernes. Foto: GIANLUCA BATTISTA | Vídeo: epv

Barcelona ha acogido este viernes el European Pulse Forum, un encuentro al que han asistido políticos, economistas y altos funcionarios europeos para disertar sobre las políticas de la UE. El simposio, organizado por Politico y Be Bartlet en Cosmocaixa, ha reunido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que en dos discursos han exhibido sus mundos opuestos. Sánchez ha clamado por no permitir una “nueva Gaza en el Líbano” y mantener la suspensión de asociación con Israel por atropellar con sus ataques el derecho internacional. El líder de la oposición ha dirigido sus primeras palabras a condenar “la deriva belicista que recorre el mundo” pero sin citar a Israel, Gaza, Líbano ni Donald Trump.

Justo antes de viajar a China, Sánchez, que ha evitado responder a las diatribas de Netanyahu contra España, ha clausurado el evento en el que ha mostrado su visión de Europa. “Nos falta imaginar dónde podríamos llegar”, ha afirmado, poniendo el ejemplo de una narración del escritor y periodista Martín Caparrós en el que un hombre insta a otro a que pida un deseo. “Y contesta: ‘Una vaca’. El otro le pide que añada algo más y contesta: ‘Dos vacas’. Eso es lo que le pasa un poco a Europa”, ha afirmado. Su proyecto se sustentaría, ha dicho, en tres pilares: un ejército europeo “mañana mismo” —“no hace falta esperar ni diez años ni dos”—, avanzar en la soberanía fiscal y reforzar el tercer pilar de la cohesión social, destinando un 2% del presupuesto de la UE a ese capítulo. Sánchez ha hecho alusión a los precios desbocados de la vivienda y que ahora mismo hay familias en Madrid, Lisboa o Budapest que tienen que invertir el 70% de sus ingresos a pagar sus casas. “Y es es absolutamente inaceptable”, ha zanjado.

“Eso es lo que defiende España: que Europa sea fuerte desde su posición de ambición y valentía como tuvieron los fundadores de la UE”, ha afirmado Sánchez en un foro por el que habían participado con antelación la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Rivera, la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, el president Salvador Illa y el propio Feijóo. El presidente, partidario de una Europa abierta que refuerce lazos con Mercosur, India o China, ha insistido en que no se apliquen dos varas de medir con Gaza y con Ucrania. “Europa tiene que ser firme en la defensa del derecho internacional y de las reglas. Muchos países no quieren que se usen esas dobles varas de medir. Europa tiene que mirar con coherencia, igual que hacemos con Ucrania frente al invasor de la Rusia de Putin”. Sánchez regresará la próxima semana a Barcelona para asistir a la cumbre bilateral España–Brasil y a la reunión de la Movilización Progresista Global, una plataforma auspiciada por las familias socialistas.

Consciente de que iba a hacer su discurso horas antes que Sánchez, Feijóo se ha mostrado ante el auditorio como el futuro presidente que va a recuperar la “sensatez”. En calidad también de dirigente del Partido Popular Europeo, Feijóo ha presentado su decálogo, que ha sido una enmienda a la política internacional de Sánchez, pese a que este ha logrado que la UE virara en contra de la guerra de Irán. “Europa es proyecto de paz. Mi partido desde el primer día ha dicho que el único camino es la contención, la desescalada y la diplomacia. Occidente se reconoce en eso. La mesura debe sustituir a la barbarie”, ha afirmado Feijóo, que ha ido dando ciertos tumbos al pasar de definir así la muerte de Alí Jameneí, líder supremo de los ayatolás, en un bombardeo —“el mundo es mejor cuando cae un tirano”— a lamentar la “brutalidad” de Trump cuando amenazó con destruir a la civilización iraní.

Bajo la bandera del No a la Guerra, el Gobierno ha rechazado la intervención militar por no estar amparada en el derecho internacional, pero Feijóo le ha acusado de cierta equidistancia. “Los regímenes que matan a los disidentes, que vulneran derechos, que persiguen mujeres y oprimen a homosexuales hay que condenarlos sin ambigüedades. No existe derecho internacional sin derechos humanos”, ha dicho. Y ha remachado: “Ningún país debe aceptar felicitaciones de organizaciones terroristas y dictadores sin abochornarse, revolverse o desmarcarse”. Feijóo ha proseguido su alegato dudando del compromiso de España tanto en la OTAN y de su europeidad y de cómo está preocupando a sus aliados. “Apostamos por el multilateralismo y de pronto se pone en duda la palabra de aliados”, ha recalcado. El popular ha acusado al Gobierno de firmar alianzas internacionales tecnológicas contra lo dictado por la UE. ”Europa es un compromiso, que se respeta a las duras y a las maduras. Como me dijo un primer ministro: Cuando uno abandona Europa, se convierte en traidor”.

El popular ha puesto el colofón poniendo la lupa en la futura regularización de inmigrantes. Tras invitar a Europa a preocuparse por su “salud demográfica” —“no hay Europa sin europeos”—, Feijóo ha acusado a España de “estar exportando” un problema migratorio al conjunto de la UE. “Y ha tomado (el Gobierno) esa decisión en contra del criterio de Europa y de la mayoría del Congreso”, ha afirmado recitando sus reivindicaciones de que España tenga la capacidad de decir de quién entra; en qué condiciones, que ejerza el control sobre los antecedentes y “recuperar el control de nuestras fronteras”.

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