Sánchez Llibre reprocha al alcalde de Barcelona que “no hay grúas en la ciudad” y Collboni responde: “Sí hay grúas”
El edil participa en el ciclo Rethink BCN de Foment del Treball y defiende la ciudad como “espacio seguro y de estabilidad política”


El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha tirado este miércoles de las orejas al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, por sus políticas de vivienda, presión fiscal o movilidad. Cuando falta un año y poco para las elecciones municipales, en un acto del ciclo Rethink BCN en la sede de la gran patronal catalana, Sánchez Llibre ha enumerado las que a su juicio son “algunas carpetas abiertas del actual mandato”, que ha confiado en que el alcalde “aborde”. “No podemos estar satisfechos con la situación de la vivienda, no se ha podido eliminar la reserva del 30% [de pisos para VPO], no hay grúas en el horizonte de la ciudad”, ha comenzado su listado de agravios el presidente: “Sería un punto negativo en su mandato si no se aborda”. Sánchez Llibre también ha criticado la “mayor presión impositiva, como es el caso del incremento de la tasa turística”, y ha echado en falta “colaboración en la movilidad entre el sector público y privado”. Hace unas semanas, el presidente de Foment también cuestionó las políticas de vivienda del president Salvador Illa.
En un diálogo posterior con la periodista Glòria Marín, Collboni ha respondido a Sánchez Llibre con un contundente “sí hay grúas: en La Marina, en la Zona Franca, en el 22@, hay crecimiento”. El alcalde ha presumido de su gestión, ha defendido la necesidad de regular el mercado de la vivienda mientras esté expulsando vecinos, así como un balance entre gestión de proximidad y con mirada global, y ha afirmado que en un contexto internacional convulso “Barcelona emerge como un espacio seguro y de estabilidad política, lo que hace unos años no era evidente, y es necesario para tener horizontes a medio y largo plazo; en la escala humana del día a día, y en las grandes transformaciones de la ciudad, como La Sagrera, Sants o la construcción de vivienda libre y protegida”.
En materia de vivienda, Collboni ha recordado que es impulsor de la red de alcaldes europeos Mayors for Housing y ha defendido que la respuesta pase por intervenir y por la regulación. “Mi opción y de la mayor parte de alcaldes europeos es intervenir, no hacer nada y dejar que funcione solo el mercado, no resuelve el problema de la vivienda, no podemos permitir ni resignar que compren extranjeros que expulsan barceloneses”, ha dicho y ha citado regulaciones como el tope del precio del alquiler o la prohibición de los pisos turísticos en 2028. Collboni ha sacado pecho también de que a finales de mandato se estarán iniciando mil viviendas al año y ha admitido que la reserva del “30% es una barrera”. “Queremos modificarlo pero no hemos encontrato la mayoría política para hacerlo”, ha reconocido, aunque también ha presumido de liderar “un gobierno que está en minoría, con acuerdos con la izquierda y el centroderecha, y que es la única administración que tiene presupuesto”.
“El metro debería llegar a Mataró”
Sobre movilidad, Collboni ha apostado por el transporte público: “El metro debería llegar a Mataró, hemos de hacer que la decisión de una persona sea la más rápida y barata en transporte público que en coche”, ha dicho tras recordar que el litro de gasolina se acerca a los dos euros.
En la carpeta de turismo, Collboni ha apostado por la “sostenibilidad” y el “equilibrio” con una recta: “un tercio de visitantes familiares, un tercio de negocios y un tercio culturales”. Y ha defendido grandes eventos “que sirvan para proyectar la ciudad en el mundo y definir qué tipo de ciudad queremos”, con el Mobile World Congress como ejemplo.
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