Ir al contenido
_
_
_
_

Las protestas educativas en Cataluña no aplacan a los futuros maestros: “Es una vocación, alguien tiene que mejorar el sistema”

Estudiantes de Magisterio valoran positivamente las huelgas para visualizar los déficits del sector y se reafirman en la elección de profesión

Estudiantes en la facultad de Educación de la Universitat Autònoma de Barcelona, este miércoles.GIANLUCA BATTISTA

“El sistema educativo está muy mal: ratios altas, niños con más dificultades, sueldos bajos, padres sobreprotectores… Si quieres ser maestro no es por el sueldo o las vacaciones, sino porque amas el trabajo. Si buscas dinero o fama coges otra profesión. Pero se nos tiene que cuidar porque estamos educando el futuro. Las cosas siempre han estado mal, pero ahora lo que pedimos son mejores condiciones”. No son declaraciones de uno de los miles de profesores que la semana pasada se manifestaba por las calles catalanas. Se trata de Txell, una alumna de 1º de Educación infantil de la Universidad Autónoma de Barcelona, que a pesar de la juventud y virginidad profesional tiene muy claro el futuro que le espera y las dificultades con las que se topará en pocos años.

En las últimas semanas ha estallado un conflicto con el colectivo de profesores, que reclama subidas salariales y mejoras en las condiciones del día a día en las aulas. Se trata de un malestar que se ha ido cociendo en los últimos años y que en febrero afloró con una huelga masiva, que se replicó la semana pasada. Pero los titulares sobre los déficits del sistema público no han amedrentado los ánimos y la vocación de las futuras generaciones de maestros. La veintena de alumnos de la facultad de Educación de la UAB confirman ese espíritu idealista y reivindicativo de la juventud. “Las huelgas son necesarias, porque las condiciones son muy mejorables y si no damos el paso nosotros no lo hará nadie”, asegura Marko, estudiante de 2º de Educación primaria, También consideran que las huelgas han sido una oportunidad para visualizar la realidad del sector. “Hay mucha gente que no entiende las protestas, especialmente si no tienen hijos, pero es necesario visualizar el problema y cuanto más ruido, más caso te hacen”, añade Paula.

La mayoría de ellos acaba de topar con su primera experiencia laboral este curso, con sorpresa incluida. “Las reivindicaciones son ahora más cercanas porque hemos empezado las prácticas y ves a una profesora sola con 20 niños de cuatro años que no llega a todo, que tiene mucho trabajo y eso que no era una clase con grandes dificultades”, explica Paula, también de 2º de Educación Primaria. “En Cataluña hay mucha diversidad y ello es muy enriquecedor, pero también necesitamos los instrumentos para atender esa diversidad, pero aquí estamos a la cola en sueldos e inversión”, añade Leire, compañera del mismo curso.

Nahia, otra alumna de 2º, admite que durante las prácticas ha descubierto unas aulas muy diferentes a una década atrás, cuando ella estaba en primaria. “Las aulas han cambiado mucho, hay más diversidad y no se puede atender a todos ni de forma individualizada, como dicen que hagamos”. Y es que esa realidad con la que se han topado también ha puesto en evidencia las carencias de la carrera. “En la facultad nos enseñan cosas muy interesantes y chulas que se podrían aplicar, pero cuando vas a las prácticas ves que eso no es posible, la realidad no te lo permite, se podría hacer si tuvieras clases con 5 o 10 niños o con alumnos sin dificultades. Te enseñan muchas cosas de didáctica, pero no de gestión en el aula. No te explican los diferentes trastornos que te encontrarás ni cómo tratar a esos alumnos”, subraya Emma, en 2º de Educación primaria.

¿Y todas estas carencias y dificultades les hace replantear la profesión? De forma unánime, los alumnos consultados no creen que se hayan equivocado de carrera. “Sí me lo he replanteado, pero no lo he dudado. Es una vocación y, aunque sea en malas condiciones, es lo que quiero hacer, y alguien tiene que cambiar el sistema”, asevera tajante Débora, en 1º de Educación infantil. “A mí me ha reafirmado mi decisión, te dan más ganas de cambiar las cosas”, remata Nahia, en 2º de primaria.

Eso sí, los estudiantes saben que les espera un futuro no muy cómodo y esto también genera ciertas inquietudes. “Yo me apunté a la carrera para cambiar el sistema educativo, pero da un poco de vértigo por la incerteza que te encontrarás y sobre todo te hace dudar de si podrás vivir de ello por los sueldos bajos y el coste de la vida. Y te planteas si dejar el trabajo que te gusta a otro que no te gusta, pero mejor remunerado”, admite Dagny, en 2º de infantil. A su compañera Judith también le impone el futuro. “En las prácticas en la guardería siempre estás con la maestra. Pero te planteas, ¿cómo lo haré cuando esté sola?”. De una forma parecida piensa Txell. “Me lo he planteado seriamente porque las cosas están muy mal, pero después piensas que hacen falta personas que quieran mejorar el sistema. Yo quiero acabar la carrera, pero tengo 19 años y las cosas pueden cambiar rápidamente”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_