
ABUSOS SEXUALES EN LA IGLESIA
El anterior obispo de Tenerife reconoció a una víctima que encubrió su caso de pederastia
Una grabación a la que ha tenido acceso EL PAÍS muestra al fallecido obispo de Tenerife Bernardo Álvarez reconociendo que su diócesis protegió al sacerdote que abusó de un niño cuando tenía entre nueve y diez años.
- “En aquella época, la costumbre era cambiar al sacerdote de sitio”, dice Álvarez en el audio, que la víctima, Ciro Molina, ha presentado ante la Fiscalía y la Comisión de Protección de Menores del Vaticano.
La conversación se remonta al verano de 2024. Álvarez no pidió perdón en ningún momento de la reunión, de una hora de duración, y de hecho se reafirmó en sus declaraciones de 2007, en las que sugería que algunos menores incitan al abuso.
- Ante las protestas de Molina, responde: “Tengo experiencia de eso, como sacerdote”.
El caso, explicado. Cuando la madre de Molina denunció los abusos al obispo de entonces en 2004 (era Felipe Fernández), la diócesis trasladó al sacerdote a Salamanca durante un año y luego lo recolocó como capellán en un asilo.
- No se abrió proceso canónico hasta 2014, cuando la víctima acudió a la justicia civil y el delito ya había prescrito.
- El proceso canónico se interrumpió porque el sacerdote pidió la dispensa para dejar los hábitos, evitando así ser juzgado.
©Foto: Ramón de la Rocha (EFE)