Dimite la presidenta de los estudiantes de Medicina: “Los sindicatos admiten en privado que sus reivindicaciones son imposibles”
Teresa Serrano cree que los representantes de los trabajadores están rechazando acuerdos que son buenos para la profesión por intereses propios


Teresa Serrano, que llegó en octubre pasado a la presidencia del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), ha dimitido este lunes de su cargo. No quiere “seguir siendo un payaso” en “este circo”, como califica el contexto que viven los sindicatos médicos, que tienen en marcha una huelga desde febrero contra el Ministerio de Sanidad para reivindicar mejores condiciones laborales que se plasmen en un estatuto propio que les diferencie del resto de los sanitarios.
En un documento en el que explica las negociaciones a las que ha asistido, al que ha tenido acceso EL PAÍS, Serrano se muestra muy dura con el papel que los sindicatos médicos están teniendo en el conflicto: “No solo los he visto admitir en privado que saben que las reivindicaciones de las que se llenan la boca en público son imposibles, también les he oído en primera persona decir cosas como que ‘el acuerdo les gusta, pero como no saben si van a poder ponerse la medalla, igual no lo aceptan’; o que ‘el acuerdo les gusta, pero no saben si podrán poner de acuerdo a todos los sindicatos del comité de huelga, entonces igual no lo aceptan’, o que ‘el acuerdo les gusta, pero no saben cómo venderlo y, por tanto, no lo pueden vender”.
Los acuerdos a los que se refiere son los que propuso el Ministerio de Sanidad a principios de este mes en el Foro de la Profesión Médica, al que pertenecen tanto CEEM como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), principal central convocante de la huelga.
Fueron unas propuestas que complementaban al Estatuto Marco que el departamento de Mónica García había pactado en enero con los sindicatos de clase (CC OO, UGT y CSIF, además de Satse, el mayoritario en la enfermería). Pretendían incorporar a la tramitación de la ley (que tiene que pasar por el Congreso) reforzar la representación de los facultativos o mejoras en la categoría profesional de los médicos.
“Me avergüenza ver cómo sí se han alcanzado acuerdos que eran positivos para los médicos, pero por los sindicatos querer ser los protagonistas, no se han llevado a cabo. Me avergüenza ver a residentes sacrificar una semana de sueldo por una lucha y que los que tienen que llevar a cabo esa lucha no lo hagan mirando por esos profesionales, sino por sí mismos. Y me avergüenza seguir alimentando esta patraña”, dice Serrano en el texto.
La ya expresidenta de CEEM, que se declara ajena a cualquier adscripción política, cree que los estudiantes de medicina están siendo usados por los sindicatos, los partidos y otras entidades que “han matado por hacerse una foto” para luego “pasar” de ellos.
“Estoy viendo estos últimos días una fractura al respecto en el seno del Foro de la Profesión Médica, puesto que hemos sido todos testigos de cómo en privado se mostraba acuerdo con algunas medidas y luego en prensa CESM lo ha criticado como una ‘trampa’ o una ‘ofensa”, asegura Serrano.
La estudiante de quinto de Medicina, que hace solo unos meses decía en una entrevista en la web Médicos y pacientes asumir su cargo de presidenta como un “honor y una responsabilidad en un momento crítico para la profesión”, se siente ahora avergonzada: “A mí me venía generando mucha desafección estar en esas reuniones, enterarme de cómo funciona esto por dentro y luego seguir apoyando unas huelgas y unas manifestaciones que, si bien intencionadas por parte de la población médica, los sindicatos están usando como mero instrumento para sus fines de poder, no por el bien del pueblo”.
“Veo ahora las fotos en las que salgo formando parte de ese espectáculo y siento vergüenza. Sé, porque lo he oído y lo he visto de ellos mismos, que el acuerdo y la mejora de las condiciones era posible, pero que no se ha llevado a cabo por los sindicatos no querer ceder el poder que les ha dado estar en el candelero. No quiero seguir siendo un payaso más en ese circo”, concluye el escrito.
Un miembro de la Comisión Ejecutiva de CEEM, que no entra en el contenido de este texto, asegura a este periódico que Serrano se ha marchado por “cuestiones personales”.
En este contexto, el Ministerio de Sanidad ha citado al comité de huelga a dos reuniones para acercar posturas. Serán el jueves y el lunes, pero los sindicatos ya han adelantado que las propuestas del departamento de Mónica García no suponen ningún avance y que acudirán en un “ejercicio de responsabilidad y buena fe”.
La huelga de los facultativos en demanda de un estatuto propio y mejores condiciones laborales está programada una semana de cada mes hasta junio. La última fue la semana pasada, con un descenso de participación con respecto a la primera, que en Andalucía, la comunidad con más seguimiento, se quedó en torno al 22%, según datos oficiales. Si nada cambia, habrá otra semana de paro a finales de abril.
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