La vivienda de alquiler en Cataluña encadena su segunda subida trimestral pese a la regulación de precios
Las rentas de las zonas residenciales tensionadas, con la excepción de Barcelona y sin tener en cuenta la evolución de la inflación, alcanzan las cotas previas a la entrada en vigor de la norma


La regulación de los precios del alquiler de la vivienda en los 140 municipios considerados mercados residenciales tensionados da muestras de pérdida de vigor para frenar la tensión existente en el mercado inmobiliario, acuciado por la falta de oferta. Entre julio y septiembre de 2025, por segundo trimestre consecutivo, las rentas de los nuevos contratos firmados en esas poblaciones volvieron a encarecerse y los precios, sin tener en cuenta la evolución de la inflación, se situaron ya en la franja en la que estaban situados en marzo de 2024, justo cuando la Generalitat estrenó la normativa. Aunque los nuevos contratos suscritos en Barcelona también registraron un ligero repunte, la capital catalana sigue teniendo hoy unos precios de alquiler más bajos que antes de ponerse en marcha la limitación de los alquileres.
El Departamento de Territorio ha comunicado este domingo los últimos datos disponibles, basados en los contratos que se depositan en el Institut Català del Sòl, donde deben fijarse las fianzas de todos los contratos de alquiler que se suscriben en Cataluña. En la ciudad de Barcelona, el precio medio del periodo se situó en los 1.153,11 euros, un 1,5% más que un trimestre antes. En el resto de municipios calificados por tener un mercado de vivienda tensionado, el promedio se situó en los 894,78 euros, un 2,7% más que tres meses antes.
El tercer trimestre de 2025 acabó con 1.584 contratos de alquiler habitual más en Cataluña, de los que 1.181 se firmaron en zonas de alta demanda. En el caso de contratos de temporada, se firmaron 341, la segunda cifra más baja desde la entrada en vigor del control de rentas.
Las estadísticas facilitadas por la Generalitat muestran cómo en los municipios más tensionados, con la excepción de Barcelona, los precios suben casi tanto como en el conjunto de Cataluña (aunque el precio del alquiler se sitúa muy por debajo, 617 euros mensuales). Una de las cuestiones que puede explicar la reducción de la fortaleza para reducir los precios es que la regulación de Cataluña carece todavía de un régimen sancionador para los propietarios que desoigan la Ley de Vivienda, que obliga en la comunidad a fijar precios teniendo en cuenta un índice de referencia marcado por la administración para cada uno de los municipios donde es obligado.
En todo caso, queda claro un cambio de tendencia frente al balance que se podía hacer del primer año de vigencia de la medida, cuando los precios cayeron un 8,9% en Barcelona y un 4,9% en el resto de zonas reguladas.
A través de un comunicado, Territorio saca pecho, no obstante, de la regulación que puesto en marcha el anterior gobierno liderado por el republicano Pere Aragonès. “Los precios del alquiler se han reducido de forma acumulada un 3,3% en Barcelona ciudad, y se han mantenido prácticamente estables en el conjunto de los municipios declarados zona de mercado residencial tensionado”, señala la consellera Sílvia Paneque. Según el departamento, los precios se han elevado un 5,7% por encima de la inflación en los municipios que escapan a la limitación de rentas.
De hecho, el comunicado pone énfasis en comparar la evolución de los precios de los últimos trimestres con la espiral alcista en la que entró el mercado del alquiler antes de fijar umbrales de precios de obligado cumplimiento, pese a la falta de sanciones. “La declaración de zonas de mercados residenciales tensionados está consiguiendo contener los precios en estas zonas históricamente más tensas”, defiende Paneque.
Territorio considera que la evolución trimestral en los municipios considerados tensionados es “coherente” con el mecanismo de fijación de precios. Según su versión, las variaciones trimestrales tienden a heredar las producidas cuando se firmaron los contratos anteriores, una vez actualizadas al IPC.
Cataluña se ha convertido en los últimos años en un laboratorio de medidas para intentar frenar la espiral inflacionista que sufre el mercado inmobiliario, especialmente en el caso de los alquileres. Además de poner el foco en la construcción de nueva vivienda social que sirva como válvula de escape para el calentamiento del sector, el Govern de Salvador Illa ultima una medida que tiene como referente Holanda y que Han presentado un plan para limitar las compras especulativas.
En una entrevista publicada este domingo en EL PAÍS, el president Salvador Illa no teme que la medida sea considerada por el mundo empresarial, que la ha criticado, como intervencionista. “¿Regulamos el mercado? ¿Lo intervenimos? Definitivamente, sí. Intervenimos para proteger la creación de prosperidad. La ley de la oferta por sí sola no garantiza el acceso de los ciudadanos a la vivienda", dice sin ambages.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































