La oposición carga contra el Govern por la crisis de Rodalies y Puigdemont pide el cese de Paneque
Junts per Catalunya celebra un acto en Perpiñán para denunciar el colapso en la movilidad


La oposición al Govern de Salvador Illa en Cataluña, que durante esta semana de caos ferroviario ya había lanzado sus críticas por la falta de información y por las dificultades de la gestión en la red de Rodalies, ha salido en tromba este sábado. Recogiendo el hartazgo ciudadano ante la paralización del servicio de trenes —que fue total el martes por la noche, el miércoles y el jueves, y parcial el viernes—, y conscientes de que en este tema llueve sobre mojado por el histórico de incidencias en el sistema que pesa como una losa, los grupos de la oposición han cargado duramente contra la gestión del Govern. Sobre todo tras constatar que el caos, lejos de solucionarse, ha ido a más este sábado: durante la mañana múltiples líneas estaban sin circulación por razones de seguridad, hasta que el Govern, presionado por los sindicatos de maquinistas, ha pedido a Renfe que suspenda totalmente el servicio. Los más duros contra el Govern de Illa —que además sufre la ausencia del president, que está ingresado en el hospital— han sido los de Junts, que han aprovechado un acto que tenían previsto este sábado en Perpiñán para dedicarlo íntegramente al caos de movilidad. El líder de Junts, Carles Puigdemont, ha llamado a la movilización para despertar de la “anestesia socialista”, y ha pedido el cese de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque.
Los graves problemas de movilidad en Cataluña esta semana tienen origen en el accidente ferroviario mortal del martes por la noche, cuando a causa de las lluvias un muro de contención de la autopista AP-7 se derrumbó sobre una vía de la línea R4 y un tren chocó contra él, matando a un maquinista en prácticas e hiriendo a 37 personas. No fue la única incidencia, ya que pocos minutos antes, en la línea R1, cerca de Massanet-Massanes, hubo otro descarrilamiento, esta vez sin heridos. Estos accidentes llevaron al Govern a suspender el servicio de Rodalies el martes por la noche y todo el miércoles para inspeccionar la infraestructura y garantizar la seguridad. El jueves, pese a que el Govern había anunciado que todo volvería a la normalidad, se vivió un nuevo caos porque los maquinistas se negaron a trabajar ya que consideraron que no había suficientes garantías. Toda una jornada de reuniones terminó con el compromiso de volver a verificar las vías, esta vez con los maquinistas entre los equipos técnicos, para reabrirlas.
Y lo hicieron el viernes, aunque parcialmente, con multitud de incidencias, y retrasos, y con nuevos desprendimientos —otra vez en la línea R1— que demostraron que el sistema está bajo una enorme presión que los maquinistas no están dispuestos a asumir. Con estas circunstancias, este sábado, la jornada, nuevamente lluviosa, ha comenzado con un caos informativo, con varias líneas paralizadas e incidencias y retrasos generalizados, hasta que el Govern ha pedido a Renfe que suspenda toda la operativa hasta que se pueda garantizar la seguridad. “La máxima prioridad del Govern es garantizar la plena seguridad de usuarios y trabajadores, garantizar la movilidad y garantizar que Adif y Renfe cumplen con su deber de continuar trabajando para encontrar soluciones”, señala el Ejecutivo en sus redes sociales. “Durante todo el día se harán revisiones exhaustivas en la infraestructura para poder recuperar el servicio lo antes posible”, añade.
Toda esta situación ha puesto a la oposición en pie de guerra. En Perpiñán, Puigdemont ha clamado contra la “incompetencia” del Govern de Illa y de su consejera de Territorio. “Cuando un conseller demuestra tanta incompetencia no se tendría que esperar a que la oposición le pida la dimisión, se la tendría que cesar. A él y a sus responsables", ha sostenido. El líder de Junts ha intentado situarse como la alternativa política al caos de movilidad, y ha emplazado a los suyos a movilizar todos los recursos a su alcance “para despertar al país de la anestesia socialista, para devolver el orgullo, autoestima y ambición, y para dar esperanza a la gente”. Ha reclamado una reorganización a fondo del Ejecutivo después de recordar que Paneque fue reprobada en el Parlament meses atrás por la cuestión de las infraestructuras ferroviarias. “Un año y medio después de Govern socialista y españolista, Catalunya está colapsada. Catalunya no va, hoy tampoco. Y crece la desconfianza” en la capacidad que tiene para afrontar los problemas de los catalanes, ha advertido.
La portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, ha pedido al Govern que “tome las riendas” e informe debidamente, en sus palabras, de la situación de Rodalies, tras los cortes en el servicio que se han producido desde este miércoles. En declaraciones desde la Estación de Sants de Barcelona ha dicho que “no puede continuar pasando que se de esta información que no se corresponde con lo que está pasando” y ha dicho que los ciudadanos no pueden vivir en la incertidumbre, textualmente. Capella ha asegurado que hay una responsabilidad directa del Estado en el mantenimiento y la ejecución de las inversiones y ha pedido a la Generalitat que deje de hacer de “parapeto” del Gobierno.
Mientras, los comunes han criticado esta semana la falta de información y transparencia del Govern, y el PP ha criticado la gestión de la Generalitat: “Pasajeros completamente tirados sin apenas alternativas.La movilidad de Cataluña totalmente paralizada y el Govern no responde”, apuntan los populares en su cuenta de X. El partido ultra Vox también ha pedido dimisiones: “Exigimos la dimisión inmediata de los responsables de este colapso”, ha dicho Joan Garriga, líder de la formación en el Parlament.
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