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Maíllo defiende la “utilidad” de IU en su 40 aniversario y llama a estar “a la altura” del momento histórico

Los cuatro últimos coordinadores de la organización posan juntos ante 300 simpatizantes en un acto que ha recordado los orígenes del partido

El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo (centro), durante el acto del 40 Aniversario de Izquierda Unida celebrado en Madrid este sábado.Ricardo Rubio (Europa Press)

En una imagen inédita, los cuatro últimos coordinadores de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, Cayo Lara, Alberto Garzón y Antonio Maillo, han posado juntos este sábado ante unos 300 simpatizantes al inicio del acto para conmemorar su 40 aniversario. El actual coordinador federal del partido ha apelado a la utilidad de la organización, y ha llamado al resto de fuerzas de la izquierda a “estar a la altura del momento histórico” para parar al fascismo. El evento, en el que han intervenido también la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; el secretario general del PCE, Enrique Santiago; y la responsable federal de elaboración política, Marga Ferré, ha estado salpicado de referencias al contexto bélico internacional, el proceso de regularización de inmigrantes aprobado por el Gobierno, la crisis de la vivienda y el homenaje a los dos primeros coordinadores, Gerardo Iglesias y el fallecido Julio Anguita, “maestro irrepetible”, en palabras de Santiago.

El aniversario llega cuando la formación está volcada en la enésima mutación de la izquierda para crear una nueva coalición de cara a las generales tras la experiencia de Sumar, y con la campaña de las elecciones andaluzas a la vuelta de la esquina, en las que el actual coordinador se juega buena parte de su futuro político. “Va a haber cambios en Andalucía, vamos a echar al PP. Porque ha habido un cambio de rasante en el ánimo de la izquierda. Ya no estamos en el lamento, estamos en poner el pie en pared contra el fascismo”, ha proclamado el candidato a la Junta por la coalición Por Andalucía, a pesar de que las encuestas reflejan la fortaleza de los populares.

“La defensa de la paz fue el origen de nuestras movilizaciones y sigue siendo la aspiración máxima de un fascismo que está aquí, pero que no vencerá”, ha vaticinado. “Estar a la altura del momento histórico significa la voluntad inquebrantable de un proceso de unidad para ser útiles, instrumento que obedece el mandato popular”, ha señalado Maíllo, que en otro momento de su discurso ha recordado la respuesta del entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas, cuando miles de exiliados republicanos españoles llegaron a su país a refugiarse. Un episodio que le ha servido para defender el papel de España ahora como tierra de acogida y afirmar que IU debe incorporar a su militancia a muchos más inmigrantes “para parecerse más a la sociedad que representa”.

Rego ha centrado una parte de su discurso en la situación bélica actual. “Lo vemos en Palestina, donde [Benjamín] Netanyahu perpetra un genocidio con el colaboracionismo de los estados que siguen apoyándolo. Lo vemos con [Donald] Trump y en quienes quieren arrastrarnos a una escalada bélica global mientras venden muerte en nombre de la seguridad. Lo vemos en Irán y en Líbano, lo vemos en Cuba y en Venezuela. Lo vemos en el Sáhara. Y, ojo, también vemos de cerca a sus lacayos. Los que están aquí, los que se dan golpes de pecho con la bandera, pero nos quieren hacer vivir de rodillas ante los intereses de Trump y Netanyahu. Pero más pronto que tarde Netanyahu terminará ante la Corte Penal Internacional y Palestina será libre desde el río hasta el mar”, ha proclamado la ministra, con raíces palestinas.

“Qué orgullo que el Gobierno del que formamos parte sea ejemplo en Europa y en todo el mundo. Un Gobierno que levanta la voz contra el genocidio palestino y que dice claramente ‘no a la guerra”, ha afirmado por su parte Enrique Santiago, antes de llamar a todas las fuerzas de la izquierda —con ERC, EH Bildu, Comuns, Podemos y Movimiento Sumar presentes en el auditorio— a seguir “construyendo juntos”. “Fue Cayo el que estaba al frente cuando presentamos la querella contra el caso Bárcenas”, ha reconocido el líder del PCE en una semana clave para el juicio de la trama Kitchen.

Santiago ha terminado su intervención con unas palabras de Dolores Ibárruri, la Pasionaria, histórica dirigente del PCE, que en 1939 advertía: “Si triunfara el fascismo, no sería una etapa más de gobierno reaccionario (…) sería el fin de lo conquistado en decenas de años de combate”. “Por eso nuestro compromiso, hoy más que nunca, nuestro compromiso es que no pasarán”, ha reivindicado el también portavoz de IU en el Congreso.

Cuatro décadas de historia

El acto ha comenzado con la lectura —en la voz de Marga Ferré— de las bases del acuerdo para la constitución de la Plataforma de la Izquierda Unida, el 27 de abril de 1986. Impulsada por las movilizaciones contra el referéndum para la ratificación de la entrada de España en la OTAN, una posición que obtuvo casi siete millones de votos, IU nacía concebida como una coalición electoral “apremiada por la urgencia de los plazos” para afrontar las generales del 22 de junio de ese año. La marca vio la luz en una reunión celebrada en el despacho de abogados de Cristina Almeida. En el acuerdo original estaban partidos como el PCE, PASOC, PSUC, Federación Progresista, Partido Carlista, Izquierda Republicana o el Partido Humanista. Y figuras relevantes como el abogado Nicolás Sartorius, el economista Ramón Tamames o el historiador Antonio Elorza. En las bases de aquel pacto se criticaba “el desvanecimiento del proyecto del cambio como consecuencia de la actitud centrista del Gobierno del PSOE”, en aquel momento en manos de Felipe González. “Un PSOE que se desdijo de aquel, ‘OTAN, de entrada no”, ha recordado Ferré durante el acto. “IU tuvo un origen callejero y, desde entonces, ha sabido hacer las dos cosas simultáneamente: ser la voz institucional y en las manifestaciones”. Ferré ha reconocido que la suya pasó de ser la fuerza hegemónica en la izquierda a ser “una entre varias”. Ha destacado la figura de Garzón como el primer ministro de IU, y ha definido como difícil la tarea que tiene ahora por delante Maíllo. “En realidad, nunca fue fácil. Si quieres una vida fácil, no te afilies a Izquierda Unida”, ha bromeado también.

En sus cuatro décadas de vida, IU obtuvo su techo electoral en 1996, con 21 diputados en el Congreso, tan solo cuatro años después de haber sufrido una de sus mayores fracturas por la división interna sobre el Tratado de Maastricht, con Sartorius y otros cuatro parlamentarios de IU rompiendo la disciplina de grupo y votando a favor de su ratificación.

La irrupción de Podemos en 2014 los desplazó como principal actor a la izquierda de los socialistas y, desde entonces, ha jugado un papel fundamental en la configuración de nuevas coaliciones.

En los últimos años ha perdido músculo. En 2024, se quedó fuera por primera vez del Parlamento Europeo al no lograr el escaño en la lista de Sumar, pero cuenta aún con representación en el Congreso y en siete parlamentos autonómicos. 1.678 concejales son suyos y dirige las alcaldías de ciudades como Zamora, Mieres y Rivas-Vaciamadrid. La organización tiene unos 16.500 afiliados y 58.000 simpatizantes que no pagan cuota, según datos recogidos por Europa Press.

El acto de este sábado ha contado con la actuación de La Jose, que se ha revindicado como “mestiza” y ha gritado contra “los racistas”. Durante el homenaje se ha proyectado un vídeo que repasaba los 40 años de vida del partido: desde movilizaciones, declaraciones del propio Anguita, hasta el pacto de los botellines suscrito entre Alberto Garzón y Pablo Iglesias para las generales de 2016 o la huelga internacional feminista el 8 de marzo de 2018. El día que se celebra también el 52 aniversario de la Revolución de los Claveles en Portugal, los dirigentes se han despedido en el escenario entonando, solemnes, el Grândola, Vila Morena de Zeca Afonso.

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