Cinco funcionarios de prisiones resultan agredidos por reclusos en una misma jornada
Los ataques se registraron el jueves en las cárceles de Alhaurín de la Torre (Málaga), Picassent (Valencia), Estremera (Madrid) y Puerto III (Cádiz)

Cinco funcionarios de prisiones fueron agredidos por reclusos en incidentes registrados a lo largo del jueves en cuatro cárceles españolas, según ha denunciado el sindicato Acaip-UGT y ha confirmado este periódico con fuentes penitenciarias. En todos los casos, las lesiones provocadas fueron de carácter leve, aunque dos de los trabajadores penitenciarios tuvieron que abandonar su puesto para ser atendidos fuera del centro. Para el sindicato, la concentración de agresiones en un solo día refleja “un preocupante incremento de la violencia en los centros”. En los tres últimos años, los funcionarios de prisiones han denunciado un total de 1.541 agresiones de presos, más de una diaria, según una respuesta del Portal de Transparencia.
Una de las agresiones se produjo en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre (Málaga) cuando un interno considerado conflictivo y que estaba en régimen de aislamiento propinó un puñetazo a un funcionario en el momento en el que este abría la puerta de su celda para trasladarle al patio. El pronóstico de las lesiones es leve, detallan fuentes penitenciarias. En la cárcel de Picassent (Valencia), el presunto atacante fue un interno con problemas psiquiátricos que golpeó en la espalda y en la cara a un trabajador que había acudido a mediar en un altercado entre reclusos que se estaba produciendo en el módulo 2. El funcionario tuvo que abandonar el servicio para ser atendido de un traumatismo. También tuvo que salir del centro el trabajador agredido en el Centro Penitenciario de Estremera (Madrid) después de que un preso le propinara “un fuerte puñetazo que le hizo caer desplomado”, según detalla Acaip-UGT en un comunicado. Las lesiones también fueron leves.
El último incidente se produjo en la prisión de Puerto III (Cádiz), donde un preso agredió a dos funcionarios. Según el sindicato, en esta ocasión el suceso se produjo “tras varios días de incidentes relacionados con el consumo de sustancias tóxicas impregnadas en papel”, la nueva modalidad detectada para introducir drogas sintéticas en las cárceles. El pasado marzo, la Policía Nacional desarrolló precisamente una operación para desmantelar una trama que utilizaba las cartas que se enviaban a los presos de la prisión de Botafuegos (Algeciras) para colar en ellas estupefacientes de laboratorios en las mismas y que son de difícil detección.
En una nota, el sindicato ha culpado de las agresiones al Ministerio del Interior por lo que califican de política penitenciaria “errática” del mismo. “Advertimos de que estos episodios no son hechos aislados, sino la consecuencia directa de un grave deterioro de la convivencia en los centros penitenciarios”, añade el sindicato, que recuerda que el año pasado se registraron 529 agresiones a trabajadores penitenciarios. La cifra es superior a la del año anterior, cuando se denunciaron 504, y a la de 2023, en el que se conocieron 508.
Acaip añade como supuestas causas del aumento de las agresiones el incremento de la población reclusa “y la evolución de los perfiles penitenciarios [de los internos], cada vez más complejos y con una elevada incidencia de patologías psiquiátricas”. En este sentido, añade que Instituciones Penitenciarias también sufre “una grave crisis sanitaria, con un déficit de profesionales médicos que supera el 75%, lo que impide una atención adecuada y repercute directamente en la seguridad”.


























































