Roca Rey ha pasado la noche en la UCI sin fiebre y Morante continuará su recuperación en casa
Los toreros, que han sufrido cogidas graves en la Maestranza con una diferencia de tres días, han sido tratados en el mismo centro hospitalario y por el mismo equipo médico

El diestro Andrés Roca Rey ha pasado la noche en la UCI del hospital Viamed-Santa Ángela de Sevilla al que fue trasladado este jueves tras ser corneado en la Maestranza de Sevilla y operado de urgencia en la enfermería del coso por el equipo médico que dirige el doctor Octavio Mulet, que calificó el percance de “muy grave” en el parte emitido.
Se trata del mismo centro hospitalario y el mismo equipo médico que ha tratado la cogida previa del también torero Morante de la Puebla, sucedida en la misma plaza de La Maestranza tres días antes. Este último ha pedido el alta voluntaria, en contra de la opinión de los médicos, y seguirá su recuperación en casa, sin plazo para la recuperación. Durante la noche, Roca Rey “ha descansado y no ha tenido fiebre”, según declaró su apoderado, Luisma Lozano, al medio taurino Mundotoro.
Según han explicado fuentes del entorno del torero, Roca Rey ha pasado la noche “tranquilo pero dolorido” y se encuentra aún en estricta vigilancia en el centro hospitalario sevillano. Octavio Mulet tiene previsto hacer una revisión más exhaustiva a durante este viernes que determinará mejor la evolución del herido.
Roca Rey fue alcanzado este jueves por el quinto toro de la tarde, un ejemplar marcado con el hierro de Toros de Cortés, que le propinó una extensa cornada en el muslo derecho después de zarandearle durante varios segundos. El torero fue trasladado de inmediato a la enfermería de la plaza mientras la presidencia del festejo le concedía las dos orejas que recogió su banderillero Viruta.
Según el parte médico, Roca Rey sufrió una “herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35 cm, con una descendente de 20 cm y una ascendente de 15 cm, que produce extensa rotura de músculos vasto interno y sartorio, disecando y contundiéndose en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular”.
Para controlar la hemorragia y las lesiones producidas, el diestro fue sometido a “exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva” y se le aplicó “drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel”.
Según el cirujano Mulet, en declaraciones al medio taurino Mundotoro, el diestro habría tenido “mucha suerte”, pues la cornada había “rozado la vena y la arteria en una extensión de entre 10 y 15 centímetros”.


























































