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Montero acusa al PP del “uso torticero” del Senado tras obligarla a comparecer “por ser la candidata del PSOE en Andalucía”

Un senador popular desbarata la estrategia de su partido, que desvinculaba la citación de las elecciones: “¿Qué prefieren ustedes, que los ciudadanos vayan a votar sin conocer la información?”

Montero, antes de su comparecencia en el Senado, este lunes.Marta Fernández (Europa Press)

La precampaña de las elecciones andaluzas ha tenido este lunes su acto central en el Senado. Juan Manuel Moreno ha presidido en Sevilla la reunión ordinaria del Consejo de Gobierno en el Palacio de San Telmo mientras María Jesús Montero se veía obligada a comparecer durante casi tres horas a más de 500 kilómetros de distancia en la comisión de investigación de la Cámara alta sobre las presuntas irregularidades en la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La alegría con la que Montero se ha ido, casi a la carrera para no perder el tren de vuelta a Sevilla, donde esta noche comienza la Feria, es quizás el mejor indicativo de cómo le ha salido la estrategia al PP.

La candidata del PSOE a la presidencia de la Junta en los comicios del 17 de mayo y exvicepresidenta primera y exministra de Hacienda ha atribuido su convocatoria a los “intereses partidistas” del PP, que controla con su mayoría absoluta el Senado. La intención a su juicio era vincularla con Vicente Fernández, presidente de la SEPI de junio de 2018 a octubre de 2019, investigado junto a la controvertida exmilitante socialista Leire Díez y Antxon Alonso, según la Unidad Central Operativa (UCO) socio del exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán en la empresa Servinabar, en una presunta trama de comisiones ilegales a través de amaños de contratos y ayudas públicas. Montero ha explicado que los hechos que la justicia investiga se habrían producido dos años después de la salida de Fernández de la SEPI. Montero no ha ocultado su “tristeza”, pero ha subrayado que “no se detectó ninguna irregularidad” en el año y medio que presidió el conglomerado de empresas públicas o con una fuerte presencia accionarial del Estado.

La ex número dos del Gobierno ha negado además la menor relación con Díez, a la que la UCO detuvo en diciembre al mismo tiempo que a Fernández en una causa que se centra en los delitos de fraude, falsedad documental, malversación, tráfico de influencias y prevaricación. “No he tenido nunca ocasión de conocer ni encontrarme con la señora Leire Díez. La conozco por los medios de comunicación”, ha sido tajante Montero, que ha reiterado que muchas de las preguntas que le han realizado ya las había contestado en otras comparecencias en las Cortes.

La derecha también ha puesto en duda el rescate de Air Europa y lo ha relacionado con gestiones de Begoña Gómez que no se han probado. “Me parece ofensivo vincular a la esposa del presidente del Gobierno a un préstamo que fue inmaculado (...) El presidente jamás, y mucho menos la señora Gómez, me hizo ninguna alusión” sobre la operación, ha manifestado Montero, que ha recalcado que no fue un rescate sino “un préstamo según un procedimiento perfectamente establecido, que cuenta con la autorización de la Comisión Europea y que la Intervención General del Estado y el Tribunal de Cuentas han dio que son legales”.

Todos los intentos de los populares en desvincular su citación de las elecciones se han venido abajo como un castillo de naipes cuando, pasadas las dos horas de comparecencia, el senador Salvador de Foronda ha reconocido sin pretenderlo los motivos de la comparecencia de Montero, que el PSOE recurrió sin éxito a la Junta Electoral Central. “El voto se protege con la información, no con el silencio. La señora Montero está aquí para dar cuenta de una cuestión que nos incumbe a todos, la situación de la SEPI. Por lo tanto, ¿qué prefieren ustedes, que los ciudadanos vayan a votar sin conocer la información, eso es lo que ustedes pretenden?“, ha afirmado a poco más de una semana del inicio formal de la campaña. El barullo que se ha producido en la Sala Clara Campoamor ha sido instantáneo. Las caras de circunstancias de sus compañeros de bancada los decían todo.

“¡Uff, uff!“, ha sido la reacción de Montero resoplando, entendiendo que le daba la razón.

“Ahora sí que has deslizado”, le decía el portavoz socialista, Alfonso Gil a De Foronda.

El traspié del senador ha desmontado los argumentos de su colega Gerardo Camps, que durante una hora ha mantenido una interlocución muy tensa con Montero. “Alega que es un ataque político, pero no esta aquí por ser candidata a la Junta de Andalucía, sino por sus responsabilidades como ministra”, ha abierto la sesión. “Es un desdoro para esta Cámara cuestionar por qué está aquí”, le ha reprochado a la dirigente socialista la presidenta de la comisión, Ana María Beltrán, que en varios momentos le ha instado a que sus respuestas fueran más cortas y que estuviera “tranquila” para enojo de la compareciente y los senadores de su partido.

“Es evidente el calendario electoral, estoy aquí para que ustedes eviten que hablen del cáncer de mama y del mal funcionamiento de la sanidad en Andalucía”, ha sido el latiguillo que Montero ha empleado para explicar su comparecencia, en la que ha pedido una decena de veces el amparo de la mesa de la comisión por la sucesión de “preguntas genéricas basadas en juicios de valor” que ha achacado sobre todo a los portavoces del PP y Vox. “La intencionalidad que trae el PP no es otra que intentar dibujar una imagen que no se corresponde con la realidad solo y exclusivamente para sus intereses electorales”, ha insistido.

“¡Hasta aquí hemos llegado! Le pido que no vuelva a repetir que viene aquí por ser candidata. Yo modero el debate, Señora Montero, tranquila", le ha espetado tras las protestas por las preguntas de la senadora ultra Paloma Gómez.

“Señora presidenta, la mesa tiene que dar amparo al compareciente cuando se formulan preguntas que no tienen que ver con la comisión, se lo digo con tranquilidad y la voz bajita, que tengo un torrente de voz. Pero es imposible contestar preguntas genéricas basadas en juicios de valor”, ha asegurado Montero .

Tras la comparecencia, la candidata socialista ha denunciado el “uso torticero” del Senado al citarla en precampaña. “Estoy aquí porque soy la candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, así lo ha reconocido el señor Foronda al final de su intervención”, ha remachado antes de criticar al PP el “uso partidista” de la institución. “Para eso quiere el PP las mayorías absolutas. Moreno Bonilla aspira a tener una mayoría absoluta en Andalucía. Que sepan los ciudadanos que las mayorías absolutas conducen a que uno pueda tener un cheque en blanco y utilizar, como le dé la gana, instituciones que tienen que ser democráticas. Su calidad no puede depender del partido de turno que tenga mayoría. Es lo que hemos visto en el día hoy”, se ha despedido.

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