Un poco menos ‘Jodidos por el tren’ pero aún recelosos: Sanabria recupera una conexión con Zamora y Madrid y teme perder otra
La operadora ferroviaria Renfe reimpone frecuencias retiradas hace un año tras múltiples protestas vecinales pero compromete otro horario


La comarca zamorana de Sanabria ha conseguido recuperar una frecuencia ferroviaria clave para las conexiones con Zamora ciudad y con Madrid tras reclamarlo durante meses a Renfe, que en 2025 retiró varias de esas conexiones, pero teme perder otro horario favorable. La operadora ha anunciado que a partir del 20 de mayo circulará un nuevo tren, que se detendrá en la parada de Otero de Sanabria a las 8.04, llegará a la capital provincial a las 8.39, a Medina del Campo a las 9.13 y a la capital de España exactamente una hora después. Asimismo, se adelanta un Avlo para que desde Madrid se llegue a Zamora poco después de las ocho y a las nueve a Sanabria, esencial para los trabajadores. Este horario facilita que los vecinos de la zona, tanto en dirección de ida como de vuelta, dispongan de opciones más manejables para sus cuestiones laborales o personales. José Rodríguez, miembro de la asociación reivindicativa Jodidos por el Tren, ha valorado la medida de Renfe pero plantea otro matiz: a partir de ese 20 de mayo no figura un tren que para en Sanabria a las dos de la tarde, clave para los funcionarios que trabajan allí y viven en Zamora, y teme que se les niegue.
José Rodríguez Ballesteros, portavoz de la plataforma Viajeros Jodidos Sanabria Alta Velocidad, agradece el nuevo convoy que dará servicio a la zona pero se muestra receloso con Renfe tras tardar un año, tras suprimir inicialmente las frecuencias en junio de 2025, en recuperarlas. “Es una buena noticia, nos alegramos pero siguen siendo insuficientes. Echamos de menos que esos horarios sean definitivos, tenemos precedentes que hacen cuestionarlo”, sostiene el sanabrés, molesto con el maltrato hacia Sanabria y A Gudiña, una comarca ourensana que también se vio perjudicada por los recortes de la operadora. El comunicado oficial donde se informó del cambio no afirma si “serán definitivas y no alteradas”, critica, y pide que varias frecuencias de las 22 diarias que cruzan Sanabria “a toda castaña, a 270 kilómetros por hora”, de las cuales durante un año solo han parado seis, se definan como de servicio público para garantizar su permanencia. Este carácter requeriría la participación de entidades como los Ayuntamientos o la Junta de Castilla y León, como sucede en otras comunidades autónomas, para colaborar en el asentamiento de rutas como estas, no siempre rentables.

Esa alegría inicial se ha visto sustituida otra vez a pesar a causa de las reestructuraciones de la operadora: a cambio de ese horario nuevo pierden uno que salía de Sanabria a las dos de la tarde, muy útil para funcionarios o trabajadores de Sanabria que viven en Zamora ciudad más allá de quienes acudan a la capital, que no aparece a partir del 20 de mayo, fecha del cambio de frecuencias. De poco les sirve un buen horario para ir a trabajar por la mañana si no pueden volver en tiempos decentes. “No somos servidumbres de paso, son infraestructuras con una finalidad de cohesionar y vertebrar el territorio. Insistimos en que tenemos los mismos derechos”, zanja Ballesteros, molesto porque según él ni Renfe ni el ministerio para el Reto Demográfico no los ha escuchado. Portavoces de Renfe indican a EL PAÍS que ese tren controvertido “no desaparece, sino que modifica su horario”.
El alcalde de Puebla de Sanabria, Pepe Fernández (PSOE), agradece las modificaciones porque “se consigue la conexión territorial y llegar a Madrid a las diez de la mañana no es ni parecido a las dos de la tarde, no queríamos ir a comer a Madrid sino hacer gestiones”. El regidor del principal núcleo comarcal se ha visto con el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Hereida, quien mostró “voluntad” por mejorar las conexiones en las comunicaciones a Galicia, Zamora y Sanabria mediante, y reclama prestaciones dignas aunque entendiendo que “no puede haber trenes a la carta”.
Pepe Fernández se muestra optimista por tres motivos: “Renfe ha comprado 30 trenes, que acabarán las obras de Chamartín y que no está Ana Pastor (PP), que fue la peor ministra en los modificados del tren a Galicia y no hizo vías dobles”. El movimiento de Renfe llega tras meses de movilizaciones populares, con manifestaciones en Sanabria y en las ciudades por donde pasa ese ferrocarril que conecta el noroeste con el centro de España. Los manifestantes han simulado funerales para evocar el “entierro” de inversiones e infraestructuras en estos entornos con lemas como “Si no para, no pasa”, reprobando que las líneas atravesaran esas zonas sin detenerse en ellas. Fuentes de Renfe, consultadas por más detalles acerca de la ampliación de frecuencias, las achacan a que “se pretende que la gente tenga un servicio para hacer sus gestiones en el día”. “El anuncio es para el 20 de mayo, todas las modificaciones se avisan con tiempo”, agregan, más allá de las dudas de quienes temen más cambios: “Se ajustan los servicios según la demanda, la movilidad de los viajeros y optimizar el servicio”.

La polémica se fraguó el pasado mes de junio y alcanzó un elevado componente político al implicar a varios agentes. Tiempo antes, el alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, había reclamado que se agilizaran las conexiones entre el centro de España con Galicia para favorecer el turismo y la influencia de ciudades como la suya. Al poco se produjo la reestructuración que perjudicó a Sanabria, donde solo paraban seis de los 22 trenes que pasaban por esa estación y, pese a las quejas, Caballero siguió defendiendo este recorte. El PSOE de Castilla y León, mismo partido que el del ministro de Transportes, Óscar Puente, también solicitó que se cambiaran esas frecuencias y se recuperaran las originales. La operadora y el ministerio explicaron que la cantidad de asientos disponibles aumentaba, debido a la capacidad de los trenes, y que esos movimientos se ejecutaban por cuestiones de demanda ante el escaso volumen de pasajeros de esta zona con baja densidad demográfica, algo a su vez esgrimido por los afectados como un lastre más para no poder asentarse en estos entornos rurales.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































