Ir al contenido
_
_
_
_

La Casa del Rey considera “operación de Estado” una buena relación con México

Felipe VI se implica para recuperar la presencia de varios países en la Cumbre Iberoamericana de Madrid de noviembre

Visita del Rey a la exposición 'La mitad del mundo. La mujer en el México indígena', en el Museo Arqueológico Nacional (MAN).Casa de S.M. el Rey

El mensaje del rey Felipe VI sobre que en la colonización de América “hubo mucho abuso” y “controversias éticas” por parte de los conquistadores españoles no fue en absoluto improvisado: contó y cuenta con el respaldo del Gobierno y del PP, “al que se puso al corriente”, como confirman todas las partes implicadas. En la Casa Real catalogan la “recuperación de la relación institucional” perdida con México como una “operación de Estado”. Felipe VI persigue que México acuda en noviembre a la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid y ha efectuado gestiones directas con los mandatarios de Chile, Argentina y otros países de la zona para recuperar la utilidad de esas reuniones, tras el fracaso de la cita del año pasado en Ecuador. El PP de Alberto Núñez Feijóo reafirma que “nunca critican a su majestad” y tampoco sobre esas palabras, que sí fueron cuestionadas por la popular Isabel Díaz Ayuso.

El pasado lunes el Rey acudió a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena en el Museo Arqueológico Nacional, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores español y la Secretaría de Cultura del gobierno mexicano. Parecía otro acto institucional y protocolario más, aunque no estaba en su agenda anunciada. Fue grabado a la llegada, recorriendo el recinto y en el transcurso de una charla aparentemente informal con el embajador de México. La Casa Real incluyó luego el vídeo con esa conversación en su perfil de X y otras redes sociales y algunos pasajes se convirtieron rápidamente por su efecto mariposa en noticia de trascendencia, por las recientes controversias entre los gobiernos mexicanos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum y la monarquía española.

En uno de esos momentos nada casuales, Felipe VI comenta al embajador Quirino Ordaz: “Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos, dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso”. Y luego es cuando añade que se deben “sacar lecciones” sobre cómo se ejerce el poder en cada momento histórico y reconoce que en aquel proceso impulsado por los Reyes Católicos para proteger a los pueblos indígenas se pudo producir también “mucho abuso”.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, no tardó en desmarcase de esa intervención y en una entrevista en Okdiario replicó que los abusos relevantes no habían sido por parte de los conquistadores españoles: “Abusos, los que ya se cometían contra la propia población autóctona por parte de las poblaciones aztecas y mayas, que entendían los sacrificios como parte de los rituales”. Ayuso volvió a demarrar algo más lejos de lo que había llegado en un primer momento el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ese martes en una entrevista en esRadio reivindicó su “orgullo” por el “legado español” en América y precisó que “hacer ahora un examen en el siglo XXI de las cosas que ocurrieron en el siglo XV es un disparate”.

En el equipo de Feijóo explican que el líder popular no se mostró crítico en ningún momento con el monarca y se limitó a pedir que se entendiera su exposición en todo su contexto. Y añaden una pulla contra algunos componentes del ejecutivo de coalición de PSOE y Sumar: “En este PP nunca criticamos a su majestad, a diferencia de otros en el Gobierno”. Otras fuentes de la dirección del PP apuntan a que si Feijóo esbozó ese día un conato de diferenciación con el Rey fue porque la entrevista era en esRadio, de Federico Jiménez Losantos, al que no agradó nada la estrategia del monarca y La Moncloa, en línea con las posturas cada vez más alejadas con la Casa Real de Vox, el partido ultra de Santiago Abascal.

En el gabinete de Ayuso desarrollan que la presidenta madrileña solo expresó lo que ha señalado otras veces, “que la Hispanidad es uno de los ejes de su mandato” y quiso dejar claro “que hay que escuchar todo lo que dijo el Rey, no solo una parte, en una conversación, no una declaración”. Y apostillan: “La presidenta habla orgullosamente de la tarea de los españoles en América en general y en México en particular y ha subrayado la cita del Rey a las leyes de Indias de Isabel la Católica”.

En la Casa Real minimizan la posición singular de Ayuso sobre la de Feijóo y destacan que la interlocución con la dirección nacional del PP es buena, tanto al máximo nivel, del propio Rey con el presidente popular, como con otros actores. El jefe de la Casa Real, Camilo Villarino, y el secretario ejecutivo del área Internacional del PP, Ildefonso Castro, son compañeros de carrera diplomática y se conocen y tratan hace años. Ahora, con este caso de México, también se han producido esos contactos como ocurrió cuando el propio Feijóo llamó a Villarino para anticiparle el tuit que publicó con motivo de la desclasificación de papeles del golpe del 23-F sobre la necesidad del retorno a España del rey emérito Juan Carlos I.

“La Jefatura del Estado ha informado al Gobierno y al PP. Se ha hablado con el PP, están al corriente, no exactamente de lo que el Rey iba a decir pero sí de lo que iba a hacer”, indican fuentes de la Casa Real. En la cúpula del PP ratifican: “No sabíamos lo que iba a decir”. E insisten en respaldar todo lo que haga el monarca sobre el fondo del asunto: “Siempre estamos con su majestad, a diferencia de otros”.

En el Gobierno, la Casa Real y algunas fuentes del PP coinciden en relacionar ese primer paso en la reconciliación buscada por Felipe VI con las autoridades mexicanas, que éstas han agradecido, como una “cuestión de Estado” que trasciende lo bilateral, la invitación por parte de Sheinbaum al monarca para que visite México durante el próximo Mundial de fútbol en junio y que tiene un objetivo de fondo: restaurar el éxito de las cumbres iberoamericanas, cada vez más intrascendentes. A la del año pasado en Ecuador solo acudieron cinco jefes de Estado. En el PP recuerdan que uno de los que no se presentó fue Pedro Sánchez. La de este año será el 4 y 5 de noviembre en Madrid y el Gobierno y la Casa Real pretenden que recupere cierto esplendor. Felipe VI aprovechó su reciente visita a Chile hace 10 días para la toma de posesión del nuevo presidente, José Antonio Kast, para en una comida restringida con varios mandatarios latinoamericanos, entre los que estaba el argentino Javier Milei y otros, emplazarles a acudir a Madrid en otoño. En la Casa Real solo se atreven a aventurar como resultado de esas gestiones que “hubo bastante receptividad”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_