La paradoja del PSOE en Castilla y León: apoyo de ministros al candidato menos ‘sanchista’
Los socialistas, sin opciones de gobernar, confían en ganar con un candidato que nunca se ha alineado con Sánchez y que dirige una federación fracturada por las maniobras de Santos Cerdán


El candidato menos sanchista de los que ha elegido el PSOE para concurrir en el carrusel de elecciones en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía parte con opciones de ganar las próximas autonómicas del 15 de marzo, beneficiado en este caso por la división del voto de derechas entre PP y Vox, según las encuestas internas que manejan en Ferraz. “En Castilla y León es donde estamos mejor posicionados”, afirman en su cúpula. Alcalde de Soria desde 2007 y secretario general de su comunidad desde hace un año, tras la sucesión de Luis Tudanca que se cerró en falso tras la intervención del por entonces todopoderoso secretario de Organización Santos Cerdán en la federación, Carlos Martínez tiene el reto de movilizar a los votantes socialistas, que es la causa con la que Ferraz explica los malos resultados de las autonómicas ya celebradas. De todos modos, las opciones de gobernar son escasas porque las encuestas vaticinan también en Castilla y León que la suma de la derecha y la ultraderecha les permite alcanzar la mayoría absoluta.
Con el PP volcado en centrar la campaña en la agenda nacional, fuentes socialistas aspiran a centrar el debate en los 39 años de gobierno del PP en Castilla y León. Y aquí Martínez sí que puede marcar perfil propio: es el líder territorial menos identificado con Pedro Sánchez y el Gobierno central, con permiso de Emiliano García-Page. Martínez no ha apoyado al líder socialista en ningún proceso orgánico. Respaldó a Eduardo Madina en las primarias de 2014, las primeras en las que el actual secretario general del PSOE se impuso. Lo mismo hizo, aunque con menos entusiasmo, con Susana Díaz en 2017. Antes, en 2012, también estuvieron en trincheras diferentes: fue el portavoz de la candidatura de Carme Chacón para liderar el partido tras la renuncia de José Luis Rodríguez Zapatero, que esta perdió por 22 delegados contra Alfredo Pérez Rubalcaba.
Eso no quiere decir que Martínez haga ostentación de sus diferencias con Ferraz y La Moncloa, aunque no le tembló el pulso en su rechazo a la propuesta de financiación autonómica que el Gobierno acordó con ERC. “La música suena bien, pero con el resultado definitivo no estoy de acuerdo y me parece insuficiente e injusto”, recibió el modelo diseñado por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero. El candidato incluso se declaró dispuesto a “pegarse, en el mejor sentido de la palabra, con los compañeros que defiendan sus legítimos intereses de otras comunidades”.
Martínez ha defendido su autonomía pero no ha diseñado para estas elecciones una estrategia en la que reniegue del Gobierno. Al contrario. A diferencia de Aragón, donde Alegría desplegó una campaña muy personal —solo fueron los ministros Félix Bolaños y Carlos Cuerpo, en actos sin la candidata—, en Castilla y León habrá un desembarco de ministros y de referentes del PSOE. Sánchez participará en el acto central el sábado 7 de marzo en Burgos y el cierre en Valladolid y baraja otro acto en Soria, donde Martínez confía en su tirón como regidor para recuperar uno o dos de los tres escaños con que Soria Ya debutó en las Cortes autonómicas en 2022 y redujo al PSOE a un escaño.
El comité electoral ha dado libertad a las provincias para que diseñen la campaña que consideren, a la que se irá sumando Martínez, según fuentes de la federación. Los nueve secretarios provinciales, de los que siete son diputados en el Congreso, han tirado de contactos y realizado sus peticiones a Ferraz y La Moncloa. También está prevista la presencia de García-Page y el presidente de Asturias, Adrián Barbón. La presidenta navarra, María Chivite, también se ha puesto a disposición de Martínez. En cuanto a Salvador Illa, que el president catalán se involucre en la campaña dependerá de su recuperación de la osteomielitis púbica que obligó a su hospitalización. La reaparición del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en una campaña tras su ausencia de las de Extremadura —estuvo en la precampaña— y de Aragón se da por descontada en la provincia de León. El PP le ha citado en la comisión de investigación del caso Koldo del Senado el 2 de marzo.
Voces abiertamente críticas con Sánchez en la federación
La sombra alargada de Cerdán y las consecuencias de sus maniobras en la federación contra Tudanca son el talón de Aquiles de candidatura de Martínez. Javier Cendón, secretario provincial de León, y Manuel Arribas, que desempeña un papel protagonista en el comité electoral, fueron durante los últimos cuatro años hasta la caída del exsecretario de Organización dos de los tres diputados inseparables de Cerdán en el Congreso. Una cercanía que según sus detractores han aprovechado en clave orgánica. Un ejemplo: el alcalde de León, José Antonio Díez, que además es secretario general de la agrupación local, una de las diez más grandes de España, y está enfrentado a Cendón y la vicesecretaria general, Nuria Bravo, cuya pareja es Arribas, no fue invitado a participar en unas jornadas en la ciudad el pasado octubre.
La dirección autonómica justifica que el mitin de Sánchez de este domingo en Ponferrada, donde el PSOE no gobierna, tiene como objetivo movilizar al electorado de El Bierzo y contener el trasvase de votos a los leonesistas de Unión del Pueblo Leonés. En cambio, según el sector crítico, ha sido una justificación para no celebrar el mitin en la capital de la provincia, la única en la comunidad con alcalde socialista además de Soria y Palencia. La regidora de esta última ciudad, Miriam Andrés, pidió a Sánchez en el último comité federal el pasado julio que no fuese el candidato en las elecciones generales tras la pérdida de “credibilidad” y “confianza”. El partido sufre “una muerte a pellizcos”, enfatizó la alcaldesa la semana pasada. El primer edil de León ha vuelto a reclamar por su parte un congreso extraordinario del PSOE “urgente” que permita “renovaciones de liderato”.
Carlos Martínez es candidato del PSOE en un contexto distinto al del resto y de ahí que, con el beneplácito de Ferraz, haya propuesto a Alfonso Fernández Mañueco, presidente autonómico desde 2019, un pacto para que gobierne la lista más votada. El aspirante socialista se ha comprometido a respetar si el PP es la primera fuerza y exige lo mismo en una tierra que el PP preside de forma ininterrumpida desde 1987. En plata: un cordón sanitario a la ultraderecha pero acotada a la comunidad más extensa, ya que el PSOE no se lo plantea en los casos de María Guardiola y Jorge Azcón. Mañueco, que sufrió un gran desgaste en verano por la gestión de los incendios forestales que se cebaron sobre todo con las provincias de León y Zamora, no ha recogido el guante, mientras en Génova se mentalizan para un nuevo embate de Vox a su costa.
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