Mansiones en Dubái, licencias VTC y loterías: Así era la red de blanqueo vinculada al exjefe de la UDEF
Asuntos Internos señala a Ignacio Torán como el cabecilla de una red que introdujo en España 2.500 millones de euros en cocaína

La Audiencia Nacional ha enviado a prisión a Ignacio Torán como presunto líder de una organización criminal dedicada al narcotráfico y al blanqueo de capitales que, según calcula la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, al menos desde 2020 logró introducir en España 39 contenedores con 73 toneladas de cocaína camuflada en cargamentos de fruta con un valor de mercado de 2.500 millones de euros. Las últimas pesquisas, plasmadas en dos informes de más de 200 páginas cada uno, revelan los detalles de una estructura mayor de la que se sospechaba, que manejaba “grandes cantidades de dinero” que debía reintegrar al circuito legal, algo que hacía a través de inversiones inmobiliarias, incluidas mansiones en Dubái, licencias de VTC o loterías, entre otras “inversiones”.
Las últimas revelaciones otorgan una dimensión mucho mayor al hasta ahora conocido por ser el caso de narcotráfico que implicaba al exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) Óscar Sánchez, al que encontraron 20 millones de euros en efectivo emparedados en su casa.
La documentación a la que ha tenido a acceso EL PAÍS revela que uno de los principales canales para lavar “los ingentes fondos que obtenía del tráfico de cocaína” era el sector inmobiliario. Las pesquisas sitúan a Torán como propietario de una mansión ubicada en un exclusivo complejo residencial de Palm Jumeirah, la palmera artificial de Dubái (Emiratos Árabes Unidos) que estaría valorada en más de 10 millones de euros. A pesar de que el titular del inmueble es Pierre Arturo Gutiérrez, en las comunicaciones analizadas Torán se refiere a ella como “su casa”. Los investigadores han logrado identificar otras propiedades del supuesto capo en Dubái, a las que se referiría también como “sus casas”. Figuran un apartamento de lujo en otro complejo residencial de Palm Jumeirah valorado en 7,7 millones de euros. En esa misma zona, habría adquirido por 1,4 millones de euros otro apartamento que formaría parte de un proyecto urbanístico aún en desarrollo y que está previsto que culmine en 2029. A eso se sumarían otros dos apartamentos de lujo. El juez estima que “el patrimonio ilícito consolidado en Dubái” superaría los 20 millones de euros.
Las ramificaciones inmobiliarias de Torán llegarían también a Colombia. Concretamente a la ciudad caribeña de Cartagena de Indias. Ya en España, los investigadores creen que Torán sería el verdadero propietario de una casa en la urbanización Montelina de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y de dos chalés de lujo en Ibiza con un valor medio de mercado de 2,9 millones de euros.
Asuntos Internos señala la existencia de “una estructura empresarial compleja en España” formada por “sociedades sin actividad económica real” para ir constituyendo holding que adquieren otras tenedoras de activos que sí proporcionan rendimientos legales, como Marbella Land, Leihwagen o La Suerte de Atocha, “cada una dedicada a un sector de actividad: explotación de inmuebles, autorizaciones VTC, y loterías”.
Los investigadores indican que Torán controló decenas de licencias de VTC. Detallan que Top Life ―una de sus supuestas empresas― fue titular de al menos 24 autorizaciones, vendidas entre los meses de julio y octubre de 2024; y Leihwagen poseía 15 licencias y al menos otras 15, vendidas entre 2020 y 2024; además de varias de autorizaciones VTC en Ibiza. Los agentes estiman que tenía más de 50 coches dedicados a este negocio, algunos de alta gama.
Otro de los canales para lavar el dinero del supuesto ‘narco’ serían las administraciones de lotería. Asuntos Internos recoge conversaciones entre Torán y Óscar Segovia, que “gestiona diferentes puntos de venta de lotería”, donde le informa de la entrega de premios nacionales. Según la información aportada por Loterías y Apuestas del Estado, Segovia ha cobrado cuatro premios por un total de 600.000 euros y otros cinco por un total de 75.000 euros, en dos administraciones distintas de Madrid.
Inversiones en oro, relojes de lujo y fútbol
Los agentes mencionan “otras inversiones y operativas de blanqueo” en oro, relojes de lujo o negocios vinculados al fútbol. Para las primeras, Torán se serviría principalmente de una empresa catalana a la que pagaría tanto en efectivo como en criptoactivos. La demanda sería tal que en algunos momentos se quedaba sin stock, por lo que se aprovisionaba de los artículos específicos que el presunto capo le pedía. “Estuve esta mañana con los joyeros recogiendo unos metales para un cliente. Mira qué maravilla. Me han dicho que por ahora, avisando con tiempo, tenemos los que queramos”, le dice el dueño de la empresa, adjuntando una foto con seis lingotes de oro de un kilo y un valor aproximado de 100.000 euros cada uno. Esta sociedad también le suministraría otros artículos de lujo, incluidos bolsos de hasta 50.000 euros.
Por otro circuito, una “sociedad mexicana dedicada a la compra y venta de relojes de lujo con sede en México, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Hong Kong”, Torán también habría adquirido y vendido varios relojes de lujo, con diamantes, rubíes y esmeraldas, algunos valorados en más de medio millón de euros.
En cuanto al negocio futbolístico, los agentes plasman en sus informes conversaciones entre Torán y uno de sus socios donde le cuenta que se había celebrado una reunión con el representante de los futbolistas Tapsoba y Rafael Leao, que había “invertido” y le había ofrecido la compra de “varios jugadores argentinos”. “Ya me dan mi carnet de agente FIFA”, bromeó Torán con su socio.
El instructor Francisco de Jorge enmarca todos estos negocios en una red de blanqueo mucho más sofisticada que, además de en España y Emiratos Árabes Unidos, operaría en Panamá, Delaware y Santo Tomé y Príncipe con estructuras societarias independientes en las que intervendrían distintos actores, entre ellos Francisco de Borbón, sobrino lejano del rey emérito.
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