Los audios del héroe del Quad: “Mari Tere, esto es dantesco. Muertos por todos lados”
Gonzalo Sánchez fue contando por audio a su hermana las terribles escenas que se encontró al llegar al lugar del accidente en Adamuz


“Mari Tere, esto es dantesco. Muertos por todos lados”. Así arranca el audio que Gonzalo Sánchez enviaba a su hermana Mari Tere Sánchez el pasado domingo a las 21.20 horas. El hombre era uno de los primeros vecinos en llegar hasta el lugar donde dos trenes acababan de colisionar en un punto cercano al pueblo donde ambos residen, Adamuz, a 35 minutos de Córdoba. Acudió a echar una mano, pero no podía creer lo que estaba viendo. “Hace falta mucha ayuda, Mari Tere. Mucha ayuda. Más de la que nos pensamos”, le decía claramente alterado. “Voy de vuelta a por el quad para poder sacar gente”, le añadía en un audio de WhatsApp quien desde entonces no paró de ayudar, al día siguiente contaría su historia y menos de 48 horas después recibiría el homenaje de los Reyes por su ayuda en el rescate.
La sucesión de audios entre la familia Sánchez continuó durante unos minutos. “¿A por el Quad para qué?”, le preguntaba la hermana. “Mari Tere, esto es dantesco”, le repetía. “Me han dicho los compañeros de Juanito [otro de los participantes en el rescate] que vaya a por el quad, que tiene cabestrante. Para echar una mano en todo lo que pueda”, le explicaba. “Madre mía Gonzalo. Si están diciendo en la tele que hay nada más que dos muertos. ¿O es que están diciendo eso para no alarmar. Madre mía Gonzalo”, respondía ella.
La conversación, de manera paralela, se producía con Mari Carmen, la pareja de Gonzalo. “Sí, sí, tengo que ir a la casa a por el quad”. “¿Por el quad para qué?”, le cuestionaba ella. Él ya no respondía, pero sí le decía que llevaba a cinco personas que viajaban en los trenes. “Ve habilitando la salita con la chimenea, ¿vale?”, le pedía. Finalmente trasladaba a solo una persona, Hugo, que había perdido a su madre en el accidente y que, tras pasar por Cruz Roja, finalmente era recogido por una tía ya en Córdoba.
“Ya no tuve tiempo de enviar más audios”, reconoce Gonzalo Sánchez. “Y no me preguntaron tampoco más porque sabía lo que estaba haciendo”, añade. A última hora de esa misma madrugada, pasadas las dos, cuando las víctimas del accidente habían sido ya atendidas por los servicios de emergencias y las que resultaban ilesas o heridas leves iban ya camino de sus casas, el hombre contó su intensa actividad. El lunes lo hizo a los medios. Y el martes recibió una llamada del ayuntamiento que le decía que los Reyes querían que subiese al puesto de mando junto a las vías para charlar con él y darle las gracias por sus servicios, como hicieron también con Julio Rodríguez, el joven pescador de 16 años que también ayudó en el rescate durante horas.
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