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Las ruedas de anteriores trenes de Iryo, clave en la investigación del siniestro de Adamuz

Los técnicos buscan señales de muescas o roces anormales en los trenes que pasaron el domingo en nueve ocasiones por el tramo del accidente

Accidente de trenes Adamuz

Las ruedas de los trenes de la operadora Iryo que circularon el pasado domingo por el mismo punto en que descarriló el número 6189 a las 19.45 de la tarde se han convertido en elemento esencial de las pesquisas que lleva a cabo la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). La operadora tiene contabilizados nueve trayectos con distintas unidades antes del grave siniestro, cuando su tren invadió la vía contraria en el kilómetro 318,7 de la línea Madrid-Sevilla y chocó contra un Alvia de Renfe.

Los técnicos de la CIAF han supervisado las ruedas del tren siniestrado en la localidad cordobesa de Adamuz y hacen lo propio, en los talleres de Santa Catalina, en Madrid, con otras unidades de Iryo. Se buscan señales que, en caso de aparecer, podrían indicar que hubo, con anterioridad, roces anormales con la vía. Eso podría descargar de responsabilidades a la operadora italiana para centrarse en un eventual mal estado de las vías.

El raíl aparece seccionado limpiamente en el que está siendo identificado como punto inicial del descarrilamiento. Sobre esos centímetros de vía arrancada, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que debe determinarse “si son causa o consecuencia” de la salida del modelo Frecciarossa de su carril.

El tren siniestrado de Iryo, con poco más de tres años de rodaje, fue sometido a una revisión el pasado jueves, 15 de enero, por parte del fabricante y encargado del mantenimiento de la flota de 20 trenes de la operadora, Hitachi Rail. Personal de esta última, según indican fuentes cercanas a la investigación, también ha tenido acceso al tren accidentado para comprobar el estado del sistema de rodadura. Al igual que los investigadores, los técnicos de Hitachi se han cargado de pruebas que puedan exculpar a los convoyes.

Además de las unidades de Iryo que transitaron por Adamuz, el Ministerio de Transportes ordenó ayer que se revisaran tres trenes AVE de Renfe que sortearon el punto del fatal accidente, hasta 20 minutos antes del choque, sin reportar incidencia alguna. El ministro Puente señaló que tampoco se habían encontrado señales de deterioro o muescas en las ruedas de ese material de alta velocidad.

Del total de fallecidos trasladados al Instituto de Medicina Legal de Córdoba, 27 se encontraban en el Alvia que hacía la ruta entre Madrid y Huelva, seis en la vía por la que transitaba ese tren; otras seis en el tren Iryo y otros tres cuerpos estaban entre ambos trenes, según informa el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía con datos del Centro Integrado de Datos (CID).

A lo largo de ayer lunes se abonó la hipótesis de una sobrecarga en el coche seis de Iryo que pudiera haber afectado al trazado, ante lo que distintas fuentes dudan, por el escaso pasaje que viajaba con destino a Madrid: 294 personas sobre una capacidad total de 461. También se apunta a que el tren descarrilado arrastrara algún elemento contundente que provocara destrozos en traviesas y vías.

Para el avance de la investigación la CIAF ya ha reclamado secciones de vía, la rodadura del tren de Iryo, las cajas negras de ambos convoyes y los registros de los pasos por Adamuz los dos días anteriores a la tragedia.

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Sobre la firma

Javier F. Magariño
Es redactor de infraestructuras, construcción y transportes en Cinco Días, donde escribe desde junio de 2000. Ha pasado por las secciones de Especiales, Cinco Sentidos, 5D y Compañías siguiendo la información de diversos sectores empresariales. Antes fue locutor de informativos en la Cadena Cope, además de colaborar en distintos medios de Madrid.
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