Conocer Japón en otoño: dos viajes para vivir una estación memorable
Te proponemos dos itinerarios que invitan a la reflexión y a la contemplación en uno de los países más bellos del mundo


¿Viajar a Japón antes de que acabe el año? ¿Por qué no? Es una excelente idea, mucho más si tenemos en cuenta que una vez pasado el verano, en el que las temperaturas son calurosas y húmedas, llega una estación muy especial, una de las favoritas para los locales, que invita a la reflexión y la observación. Viajar a Japón en otoño es una oportunidad de conectar con el país de una forma distinta, más bella y profunda. Así lo demuestran dos de los itinerarios planificados en noviembre por EL PAÍS Viajes: dos propuestas que son una invitación a mirar la vida con otros ojos.
Durante el otoño, Japón se viste de colores. Ya sea en las ciudades o en sus alrededores, es posible disfrutar de la estación dando un tranquilo paseo por sus parques y jardines; así como por alguno de sus festivales. Es el caso, por ejemplo, del Festival Nagasaki Kunchi, una fiesta dedicada a la cosecha de otoño y cuyos orígenes se remontan a 1634. Tiene lugar en el mes de octubre y ofrece un espectáculo de carrozas mikoshi, bailes de dragones —que recuerdan a la vecina China— y ceremonias de origen holandés.
También en octubre, en Kioto, tiene lugar el Jidai Matsuri, un festival que conmemora la fundación del santuario Heian Jingu. En él se puede ver una enorme procesión con altares portátiles mikoshi, gente vestida de samurái y actuaciones de música popular. El desfile acaba en el santuario Heian Jingu, donde los festejos continúan, como explican desde la web oficial de Turismo de Japón. Hay otras muchas fiestas que representan especialmente la conexión con la parte ancestral de Japón y el otoño como el evento Autumn Ginza, en Tokio, o el Festival de los Farolillos Nihonmatsu en Fukushima.

Japón en noviembre
Noviembre es uno de los mejores meses para viajar a Japón. Es un mes en el que vas a poder disfrutar del follaje otoñal y de unas temperaturas razonables para visitar la mayoría de lugares. Es cierto que el clima será más frío, sobre todo en las zonas montañosas, y especialmente por las mañanas, pero igualmente agradable para disfrutar de las aguas termales, de un baño en uno de sus míticos onsen. “La luz, en este mes del año, se vuelve más oblicua, los arces enrojecen los templos y las ciudades respiran un otoño único y añorado: más silencioso, más concentrado, más dispuesto a ser descubierto a un ritmo humano”, expresan desde EL PAÍS Viajes que ha organizado dos viajes en noviembre para disfrutar de dos perspectivas distintas del país.
Japón: un haiku de otoño será el primero de ellos. Saldrá de España el 4 de noviembre y tendrá una duración de 15 días. Lo más importante, su anfitriona, que será la escritora Espido Freire, ya que mantiene una relación con Japón muy especial, según nos explica. “Desde mi primera visita para realizar dos reportajes, hace más de veinte años, me interesa mucho Japón por su relación con la belleza y con el tiempo. Aunque sea un tópico, hay una atención al detalle —a una piedra en un jardín, a la luz sobre la madera, al silencio de un santuario— que en Occidente hemos perdido en gran medida. También me interesa esa convivencia tan natural entre tradición y modernidad: cómo pueden coexistir el manga, la tecnología más avanzada y, al mismo tiempo, rituales muy antiguos sin que resulte contradictorio”.
De ahí que esta vez el enfoque sea distinto bajo la influencia del haiku, un poema japonés muy breve, de tan solo tres versos y 17 sílabas que capta un instante, algo que sucede en la naturaleza, en una estación, o que, de pronto, revela una emoción o una verdad más amplia. “Es decir, viajaremos como si estuviéramos dentro de un haiku. No acumularemos experiencias, sino que atenderemos a los instantes únicos. Un haiku es un poema mínimo que captura un momento de la naturaleza y, a través de él, una emoción más amplia. Ese es el espíritu del viaje: observar, detenerse, entender lo que estamos viendo. No buscamos solo recorrer Japón, sino interpretarlo”, añade la escritora.
Por eso el itinerario alterna ciudades intensas con espacios de calma, y combina cultura, literatura y paisaje. La idea es que cada día tenga un sentido e incluya una pequeña revelación. En este viaje, acompañarán al grupo de viajeros autores como Matsuo Bashō y Junichiro Tanizaki, con su Elogio de la sombra, que nos enseña a apreciar lo tenue; o voces más contemporáneas como Murakami o Sayaka Murata, que nos muestran otras capas del Japón actual.

¿Cómo será el itinerario? ¿Se puede escapar del turismo masivo en un país que cada vez recibe más y más visitantes? Parece imposible, pero sí. “No podemos evitar lo esencial —porque Japón tiene lugares imprescindibles— pero sí cambiar la forma de mirarlos. Viajamos en otoño, que ya de por sí transforma el país”, expresa también Espido Freire.
El recorrido comienza en Tokio, donde conviven sin conflicto lo más contemporáneo y lo más espiritual: desde el bullicio de Shibuya o Harajuku hasta la calma de santuarios como Meiji o barrios antiguos como Yanaka. Después, el itinerario se aleja de la gran ciudad hacia un Japón más íntimo: el lago Yamanaka, a los pies del Fuji, donde el paisaje obliga a detenerse; los Alpes Japoneses, con castillos como Matsumoto y pueblos como Takayama, donde aún se conserva la arquitectura tradicional.
“Y, finalmente, llegaremos a ciudades como Kanazawa o Kioto, donde el pasado no es una reconstrucción, sino una presencia viva: jardines, casas de madera, templos, silencios… El viaje se cierra en Osaka, que nos recuerda que Japón también es energía, luz y una vitalidad muy contemporánea”. Sin duda, este es un recorrido para quienes disfrutan de observar, conectar y entender lo que les rodea.

Japón durante el ‘momiji’
Con el escritor y especialista en Japón, Marc Morte, se realizará el segundo itinerario Momiji Japan Tour, un recorrido que se inicia desde España el 15 de noviembre y que tiene una duración también de 15 días. Su objetivo es claro porque los viajeros van a poder disfrutar de la contemplación del cambio de estación, del llamado momiji que, en la cultura japonesa, tiene como significado “hojas de otoño”, es decir, la contemplación y disfrute de las hojas del otoño. A diferencia del hanami, que tiene lugar en primavera, este fenómeno dura más y es menos turístico, por lo que se puede disfrutar durante más tiempo. De hecho, en Japón tienen un concepto para explicar la acción de “ir a buscar hojas de otoño”, el momijigari.
En palabras del propio Marc es una estación ideal para visitar el país: “A mí me gusta especialmente el otoño por los colores rojizos que toman los bosques, el momento del momiji. Si no te importa el frío, el invierno es una estación también muy buena para visitar el país; hay menos gente y llueve menos”.
La increíble paleta de colores otoñales es especialmente viva e interesante en algunos lugares de Japón, en los que se ha puesto la lupa en este itinerario de EL PAÍS Viajes. En este sentido, la ruta se desarrolla a través de Honshu, la isla principal de Japón, donde se visitarán algunos de los lugares más famosos del país como Tokio y Kioto, pero también se saldrá de las grandes ciudades para explorar las tranquilas poblaciones del interior como Takayama, o pueblos que parecen salidos de un grabado del periodo Edo como Magome o Tsumago. “Iremos más allá de las visitas a monumentos para deleitarnos del momiji, en donde la naturaleza se tiñe de rojos y naranjas”, señala.
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