Ir al contenido
_
_
_
_
*EL PAÍS VIAJES es el programa de viajes de autor en colaboración con azulmarino en el que expertos de distintos ámbitos nos acompañan en cada travesía. Desde esta sección recomendamos los destinos más atractivos que se pueden contratar. Para más información sobre nuestros itinerarios pincha aquí.

Razones por las que este año Túnez debería ser tu próximo destino

Embárcate en esta aventura fascinante por un país donde la historia y la cultura se entrelazan en cada rincón

El pueblo de Tamerza, en Túnez.dbtravel (Alamy Stock Photo)

¿Por qué visitar Túnez este año? ¡Por muchísimas razones! El país de los mil viajes es un lugar que combina cultura e historia, pero también islas y playas paradisíacas capaces de sacarte de la rutina desde el primer segundo. Sin embargo, en esta aventura nos embarcamos a través de un Túnez más histórico y cultural, el mismo que guarda un patrimonio único en el mundo.

El heredero de la antigua Cartago es una tierra de civilizaciones, de ahí que su legado sea tan variado y completo: desde las majestuosas ruinas de Cartago hasta las romanas de Dougga; la histórica ciudad de Kairuán, que nos transporta a épocas pasadas; el impresionante coliseo de El Jem, donde conocer la antigua técnica de fabricación de mosaicos; y Monastir, con el mausoleo de Habib Bourguiba y el antiguo fuerte defensivo de Ribat.

Es por esa razón que la Unesco ha reconocido en su prestigiosa lista algunos de estos lugares ya mencionados y otros como la medina de Susa, la de Túnez o el parque nacional del Ichkeul, humedal y refugio de aves migratorias. Repasamos en este artículo algunos de los lugares que, sin ser reconocidos por la Unesco, merecen un viaje este año.

Las ruinas de Cartago, en Túnez.

Visitar sus escenarios históricos: Cartago, Dougga, Kairuán y El Jem

Una de las principales razones para viajar a Túnez, el país más pequeño del Magreb, es conocer Cartago y las ruinas que quedan de la que fuera una de las ciudades más importantes del norte de África. Fundada en el siglo VIII antes de Cristo por los fenicios de Tiro, pasó a manos de los romanos después de librar contra ellos dos guerras. Su riqueza y prosperidad como ciudad-estado la hicieron verdaderamente famosa en el Mediterráneo occidental.

Cuando los romanos finalmente la conquistaron, en el año 146 antes de cristo, y la hicieron colonia, la convirtieron en una de las mayores productoras de cereal del Imperio Romano, llegando a tener 400.000 habitantes. Actualmente, quedan pocos vestigios de la Cartago púnica: las zonas residenciales Magon y Hannibal y los puertos púnicos, pero las ruinas romanas son una muestra de la opulencia que tuvo la ciudad: las termas de Antonino, cuya sala principal tenía 30 metros de altura, las cisternas con una capacidad de 60.000 metros cúbicos y la iglesia Damous el Karita.

En una visita al Cartago antiguo se recomienda ver el anfiteatro romano, además del santuario donde fueron enterradas Santa Perpetua y Santa Felicidad, martirizadas aquí a principios del siglo III. También la colina de Byrsa, donde se encuentra la catedral del San Luis y el Museo Nacional, que actualmente se encuentra cerrado. A las afueras de la ciudad, el santuario púnico de Tophet funcionaba como necrópolis y lugar de sacrificio relacionado con rituales en honor a las deidades. Aquí yacen los restos incinerados de niños pequeños (neonatos o pocos meses de vida).

Si seguimos en busca del pasado romano en Túnez, habrá que dirigirse a otro de los lugares y motivos por el que recomendamos viajar al país. Hablamos, por supuesto, del yacimiento arqueológico de Dougga, uno de los más espectaculares de África. Sus ruinas fueron reconocidas por la Unesco en 1997. ¿Por qué? La ciudad de Thuja —como se la conoce también— fue la capital del estado libio-púnico antes de la anexión romana. Prosperó bajo la dominación romana y bizantina, pero declinó durante el periodo islámico.

Sus imponentes ruinas, visibles hoy en día, permiten hacerse una idea de los recursos de los que disponía una pequeña ciudad romana situada en las fronteras del imperio. En ellas se pueden ver un teatro —donde se cuenta que San Agustín se arrepentía de todos los momentos pasados en estos lugares paganos—, la iglesia de la Victoria, las termas y su conjunto de casas y templos.

La Gran Mezquita de Kairuán.

Antes de partir hacia el desierto de Túnez, paramos en otros dos lugares históricos, Kairuán y El Jem. La primera de ellas es la cuarta ciudad santa del islam, y su patrimonio también está reconocido por la Unesco desde 1988. Situada en el centro del país, fue fundada en el año 670, y floreció bajo la dinastía aglabí en el siglo IX. A pesar del traslado de la capital política a Túnez, en el siglo XII, siguió siendo la principal ciudad santa del Magreb. Su rico patrimonio arquitectónico incluye la Gran Mezquita, con sus columnas de mármol y pórfido, y la mezquita de las Tres Puertas, del siglo IX.

Y, por último, en El Jem, cuyo inmenso coliseo romano del siglo III, también fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. En este gigantesco anfiteatro, inspirado en el de Roma y de gran perfección arquitectónica, se celebraban espectáculos épicos en los que participaban cazadores que luchaban con fieras.

Un oasis en el desierto, Chebika.

Llegar a sus oasis de montaña y al desierto

Si por algo nos gustaría visitar Túnez este año es por sus paisajes. ¿Por dónde empezar? Todo desierto cuenta con sus oasis, y en Túnez hay muy bellos para visitar: Tamerza, Mides y Chebika son algunos de los que nunca fallan, y han sido escenario de películas como El paciente inglés o Indiana Jones. La herencia bereber está bien presente en estos paisajes y también las leyendas del desierto del Sáhara y su mágica luz. ¿Sabías que el Sáhara ocupa casi el 40% de su territorio? El Sáhara tunecino se puede vivir de muchas maneras y en varias localizaciones, como ves. Algunos optan por recorrer sus dunas y oasis con la adrenalina de los 4x4, el Gran Erg es el escenario perfecto para hacerlo.

Douz, la puerta del desierto, puede ser el comienzo de cualquier aventura y, desde aquí, visitar los ksour, los conocidos como “castillos del desierto”. Estos son un símbolo de la civilización bereber y de la adaptación del hombre a una naturaleza tan inhóspita. Los pueblos de Chenini y Guermassa, encaramados como ciudadelas fortificadas en las crestas de las montañas, así como Ksar Hadada, donde también se rodaron algunas escenas de La guerra de las galaxias, pueden ser perfectos para conocerlos.

La ruta debe continuar hasta el Ksar Ouled Soltane y el Ksar Ezzahraa, los mayores y mejor conservados ksour de la región; un viaje al pasado siguiendo la huella de los nómadas que se dedicaban a la trashumancia y regresaban a los ksour para guardar las cosechas en sus características ghorfas o graneros.

Douiret, el último bastión y punto de control del antiguo comercio caravanero, y el pueblo troglodita de Toujane nos muestran paisajes de otro tiempo. Seguimos en el universo de los bereberes por Taoudjout y Tamezret, aldeas de otras tribus igualmente alejadas de la forma de vida del siglo XXI, y en Matmata, conocido, de nuevo, por haber sido uno de los sets de rodaje de La guerra de las galaxias. Sus casas excavadas bajo tierra son todo un espectáculo.

Hammamet y sus casas tradicionales frente al mar.

Conocer la esencia de Túnez

Ya hemos conocido algunos de los enclaves donde respirar la esencia de Túnez, pero, por supuesto, hay muchos más. Frente al Mediterráneo, nos quedamos con Hammamet, con su luz diáfana y su aroma a jazmín. A tan solo unos 60 kilómetros al sur de la capital, su medina, blanca y azul, es un entramado de callejuelas que invitan a perderse y dejar pasar el tiempo. Sus playas turquesas y los hammams, con sus rituales de vapor y aceites, son un viaje interior: una experiencia que reconcilia cuerpo y espíritu, como si el bienestar fuera también una forma de cultura. Para quienes persiguen la belleza en todas sus formas, el Centro Cultural Internacional —antigua villa de George Sebastian— es un diálogo entre arquitectura y paisaje, un lugar donde la modernidad y la tradición se dan la mano.

Antes de terminar, visitamos auténticos símbolos de Túnez: Monastir, la ciudad natal del padre de la independencia del país, Habib Bourguiba, presidente de la república entre 1957 y 1987 y gran defensor del laicismo y de los derechos de la mujer, y la medina de Sousse, Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1988.

El Ksar Ouled Soltane.

Túnez en otoño con EL PAÍS Viajes

¿Te estás planteando una visita a Túnez? ¡Hazlo con EL PAÍS Viajes! En otoño —concretamente, el 30 de octubre— un grupo de viajeros partirá para hacer un recorrido excepcional y único Túnez, de Púnicos, Bereberes y Tatouine. La periodista y experta en el país, Elena del Amo, será la encargada de guiar a los viajeros por un itinerario donde están incluidas todas las paradas mencionadas en este artículo, además de muchas otras aventuras como paseos por el desierto en 4x4, excursiones a oasis de montaña, hoteles y alojamientos singulares, guías locales y transporte para hacer de este viaje una aventura confortable y accesible a todos los públicos. Durante once días, podrás adentrarte en Túnez desde los ojos de los que mejor la conocen. ¡No te lo pierdas!

*Si quieres más información sobre este y otros viajes similares, consulta nuestra web de EL PAÍS VIAJES.

Puedes seguir a EL PAÍS VIAJES en Facebook e Instagram, o suscribirte aquí a la newsletter de EL PAÍS Viajes.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_