Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

En tierra de nadie

Pertenezco a ese, cada vez más alarmantemente amplio colectivo de trabajadores que prestan sus servicios en empresas inmersas en concursales, (ERE). A mí me contrataron tres días antes de que la mía lo presentase, de ello hace ya tres meses. Casi 50 compañeros se han visto afectados directamente por su aplicación y llevan ya 43 días de permiso retribuido. El resto, los que continuamos trabajando, llevamos en algunos casos, cuatro meses sin cobrar, bueno, se nos han hecho dos ingresos del cuarenta por ciento de la nómina más atrasada, en mi caso, unos trescientos euros que ni siquiera me han permitido satisfacer las deudas de más acuciante compensación. Ante esta situación, unos cuantos hemos solicitado que nos den acceso al paro, renunciando al finiquito que nos corresponde a lo cual se nos ha contestado que con un ERE eso no es posible. Bien pues inclúyannos en el ERE pero eso tampoco es posible.

En resumen, hace tres meses que no cobro, que mis acreedores se ciernen sobre mí, y que no puedo ir al paro. La verdad, me siento secuestrado, indefenso y estafado y lo peor de todo es que viendo a sus señorías en el hemiciclo reír y aplaudir medidas que atentan contra el bienestar del pueblo al que deberían defender y representar, pienso que poco debe importarles la desesperada situación de tantos millones de ilusos votantes.— Sergio Torres Giménez.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_