Hoteles para el público LGTBI que quieren llegar a todo el mundo: “No somos un gueto”
La cadena Axel, que factura 46 millones de euros, planea abrir entre 10 y 20 establecimientos en Europa y Estados Unidos en el próximo lustro


Se define como la primera cadena hotelera del mundo destinada al colectivo LGTBI. Y su consejero delegado, Albert Olivé, destaca que es el resultado “del sueño loco del presidente, Juan Julià, que fue muy valiente en el año 2003, cuando había una comunidad oculta ante el rechazo de la sociedad mundial, y vio la oportunidad de defender la causa de la diversidad y convertirla en un negocio”.
Tras una trayectoria de más de 20 años, Axel Hotels ha dejado de ser el sueño de un empresario para transformarse en un grupo hotelero consolidado, con 11 establecimientos en funcionamiento, a los que se sumará otros dos este año, de acuerdo con el plan estratégico de la compañía. La cadena facturó 46,5 millones de euros en 2025.
Para Olivé, el secreto del éxito de la hotelera radica, además de en sus valores, en las localizaciones y espacios. “Nuestros clientes no son los típicos turistas de alojamiento y desayuno, les motiva la cultura, las compras, la gastronomía…, pero también relacionarse con su propio colectivo. Somos un punto de encuentro de la comunidad LGTBQIA+ internacional y local, un lugar de socialización”. El directivo sostiene que no tienen competencia y son distintos. “No estamos en el megalujo, sino en el segmento de life style, y nos caracterizamos por hacer sentir al cliente muy especial, de manera que su satisfacción es alta y repite”. Y apunta lo que les distingue del resto de cadenas hoteleras: las ubicaciones céntricas, sus productos modernos y actualizados, la calidad del servicio y las zonas de restaurante, bar o terrazas donde el público se relaciona a través de eventos, performances, DJ…, así como el área de relax, que suele incluir una zona de aguas y wellness. Sus gimnasios son también otros de los espacios más valorados.
“Axel es una empresa orientada a un público objetivo, pero abierta a todo el mundo, no somos un gueto”, aclara Olivé, “aquí no discriminamos a nadie”. Claro que saben el filón que representa el colectivo LGTBI, que suele ser un cliente muy internacional, generalmente sin cargas familiares, y que genera más viajes y más planes de ocio que el turista tradicional. Porque su poder adquisitivo también suele estar por encima de la media. Y, de hecho, “es un público que viaja todo el año, no es estacional, y tiene una estancia media de entre dos y seis días en función del destino”.
Con ocho hoteles en España (Barcelona, Madrid, San Sebastián, Ibiza, Maspalomas, Bilbao y Valencia, este último abierto en 2025), uno en la capital alemana, otro en la isla griega de Mikonos (también inaugurado en 2025) y otro en La Habana (Cuba), Axel está trabajando en sus próximas localizaciones: Creta y Oporto, que serán inauguradas en 2026.
Pero sus planes son más ambiciosos. La estrategia de expansión prevé contar con establecimientos en Londres, París,
Ámsterdam y Roma. “Ojalá estemos este año”, dice Olivé, al tiempo que indica que tienen varias negociaciones sobre la mesa. Posteriormente, planea dar el salto a Estados Unidos, a Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, y explorar Asia. La intención de la compañía es contar con entre 10 y 20 hoteles más en los próximos cinco años, a razón de dos a cuatro por ejercicio.
Ninguno de los establecimientos son propiedad de la compañía, que explota la mayoría en régimen de arrendamiento y el resto en gestión o franquicia. Un modelo este último que quieren desarrollar. “La franquicia surgió en 2024 y ha tenido una aceptación excepcional. Prueba de ello es que en un año tenemos dos hoteles bajo esta modalidad: el de Mikonos y el que vamos a abrir en Creta el próximo mes de abril, ambos destinos muy Axel”, destaca Olivé. A su juicio, las franquicias serán el motor de un crecimiento más rápido en las principales capitales europeas. “Estamos en un momento muy atractivo para fondos de inversión y los family offices que quieren desarrollar proyectos hoteleros. Pero hay poca oferta y el coste es exponencial, con lo que pensamos que con las franquicias conseguiremos cumplir los objetivos antes”, agrega el consejero delegado. Olivé resalta la mejora de los ingresos protagonizada en el hotel de Mikonos, donde han crecido un 40%.
El 90% de los clientes de Axel son internacionales, sobre todo estadounidenses, británicos, italianos, alemanes y franceses. Los españoles representan el 10% restante. “Se trata de un público fidelizado gracias a nuestro propio canal de ventas”, indica el directivo.
Un colectivo que va cambiando de preferencias. El motivo por el que, según Olivé, la firma ha tenido una “desafiliación” en Miami, donde el destino ha pasado de ser de sol y playa (la orientación del Axel Beach Miami, de 160 habitaciones) a ser urbano. Al desligarse de la cadena ese establecimiento (de mayor tamaño que el resto), sus cifras de negocio se mantendrán este año en 46,5 millones de euros, prevé. “Hemos equilibrado [las cuentas] con las aperturas de Bilbao, en diciembre de 2024, Valencia y Mikonos, que tiene previsión de incrementar sus ingresos un 30%”, explica. “Y nuestro ebitda ha mejorado un 15% en 2025 hasta los 7,5 millones de euros, un porcentaje que este año pretendemos mejorar hasta el 20% o nueve millones de euros”.
Barcelona en el centro
Pese a esas expectativas del establecimiento de la isla griega de los pelícanos, el hotel que mejor funciona dentro de la cadena es el de Barcelona, “donde todo empezó. Es nuestro hotel bandera en cuanto a la generación de ingresos. Barcelona es la ciudad con el turista más cosmopolita del mundo”. Y también es donde Axel tiene su sede social.
La cadena cuenta con más de un centenar de empleados y su objetivo es seguir ampliando la plantilla. “Vamos a elevarla un 10% con las aperturas en Oporto y Creta y la consolidación de Valencia. También contrataremos para nuestras oficinas centrales”, prosigue el consejero delegado, que confirma que el sector hotelero sigue teniendo problemas para encontrar trabajadores. “Es un mal que ha venido para quedarse después de la pandemia de covid-19. Como queremos crear espacios únicos, contamos con un plan de crecimiento y fidelización de la plantilla, en la que el 90% de los equipos han sido promocionados, lo que nos permite tener a la gente muy motivada y con una rotación casi nula”.
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