El Gobierno sólo espera que ETA entregue las armas
Miembros del Ejecutivo creen que existe una oportunidad real de acabar con el terrorismo
"Sólo esperamos una carta de ETA en la que nos diga dónde y cuándo entrega las armas y abandona el terrorismo", declaró ayer el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, en respuesta al último comunicado de la banda terrorista, que delega en Batasuna la negociación de las cuestiones políticas y reclama la apertura de conversaciones para abordar la situación de los presos. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, informó el pasado viernes de sus planes al líder del PP, Mariano Rajoy.
El Gobierno cree que esta vez puede ser la de verdad, tras los fracasos de las conversaciones de Argel (1989) y Zúrich (1999). La renuncia de la banda terrorista a negociar cuestiones políticas, oficializada en su último comunicado, elimina el que fue principal obstáculo en las dos ocasiones en que los Ejecutivos de Felipe González y José María Aznar accedieron a buscar un final dialogado a la violencia. La debilidad de ETA y la situación de Batasuna, abocada a desaparecer de la vida política por la ley de partidos, abonan esta oportunidad, según las fuentes consultadas.
El propio presidente del Gobierno se mostró partidario el sábado en San Sebastián de la creación de una mesa de diálogo entre partidos vascos, pero advirtió de que, antes de "escuchar" a Batasuna, este grupo tiene que condenar el terrorismo. Destacados miembros del Gobierno no esperan esa condena, pero sí un abandono definitivo de la violencia por parte de ETA.
En público, sin embargo, algunos ministros se muestran muy recelosos. "Puede ser una carta-trampa", dijo ayer el titular de Defensa, José Bono, en alusión a la carta abierta que el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, dirigió a Rodríguez Zapatero. El PP cree, por su parte, que el comunicado de ETA responde a la "oportunista estrategia electoral" de Batasuna.


























































