8.000 personas protestan en Marbella contra la política urbanística de Gil
Por segunda vez en menos de un mes, una manifestación recorrió ayer la localidad malagueña de Marbella para rechazar la política urbanística de su alcalde, Jesús Gil. Unas 8.000 personas, según la Policía, pertenecientes a más de 20 colectivos vecinales, políticos y sindicales, acabaron su marcha frente al Club Financiero e Inmobiliario. Los manifestantes portaban pancartas en las que llamaban "chorizo" al alcalde, representado por un muñeco que pisaba casas y árboles.La protesta se originó cuando Gil anunció, a principios de noviembre, que iba a derribar el estadio de fútbol municipal y tomó más ímpetu después de que un artículo en La Tribuna, el periódico que edita y distribuye el Ayuntamiento, llamase "muertos de hambre" a los manifestantes. Gil rectificó el pasado lunes y aseguró que sometería la propuesta a consulta popular, pero no le sirvió de nada. La manifestación, que convocó a casi el doble de personas que la anterior, se convirtió en una protesta contra toda su gestión.


























































