Pérdidas millonarias
La investigación sigue su marcha y la patente con los primeros resultados está casi en su epílogo, aunque quedan pendientes pruebas mucho más intensas. Pero multinacionales como BASF y la firma Domecq se han interesado de inmediato por estos avances. Las bodegas Sandeman tampoco se han quedado al margen: en la viña El Corregidor de esta firma, en pleno corazón de la campiña de Jerez, se han efectuado los ensayos de campo. Hay mucho dinero en juego, sobre todo en España que, por su clima de humedad y calor, acapara buena parte de las pérdidas económicas provocadas por los hongos. Este descubrimiento no ha pasado inadvertido para el mundo agrícola que desea materializar el producto, ponerlo en el mercado e ingresar pingües beneficios. La UE ha destinado 300 millones de pesetas de su programa comunitario de Investigación más Desarrollo (I+D) a esta línea de investigación, junto con otras siete universidades de Alemania, Holanda, Inglaterra e Israel. El objetivo es buscar fórmulas que reduzcan las multimillonarias pérdidas en los cultivos comerciales.


























































