Ir al contenido
_
_
_
_

Cospedal alega que solo se reunía con Villarejo como “secretaria general del PP” y “a iniciativa” de él

El jefe de gabinete de la expolítica, la contradice: “Alguna vez Cospedal pedía la cita [con el comisario]”

13:34
Los momentos destacados de Cospedal
María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP, a su salida de la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares, este jueves. Foto: Víctor Sainz

Mariano Rajoy ha cedido este jueves el testigo en el juicio del caso Kitchen a María Dolores de Cospedal, quien fuera su secretaria general en el PP y su ministra de Defensa. A las 10.47, salía el expresidente del Gobierno tras respaldar a sus antiguas cúpulas del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional —que se sientan en el banquillo, con Jorge Fernández Díaz a la cabeza— y entraba la exdirigente popular para mantener ante el tribunal una línea similar a la del exlíder conservador. Aunque ha admitido que se reunió con el comisario José Manuel Villarejo en varias ocasiones “como secretaria general” (Rajoy, en cambio, dijo que nunca conoció a ese agente), Cospedal ha afirmado que no le hizo “encargos”, ni supo nada de una operación de espionaje al extesorero Luis Bárcenas. Y, además, ha definido a Fernández Díaz como un hombre “recto e íntegro, que ha sufrido mucho”.

La expolítica, que fue imputada en la fase de instrucción después de que la Fiscalía Anticorrupción la señalase como una pata de la “conexión política” de Kitchen con la cúpula del PP, se ha esforzado en marcar distancias. Tantas, que su antiguo jefe de gabinete, que ha declarado después, le ha desmentido. Cospedal ha asegurado que se reunió “ocho o nueve” veces con Villarejo en la sede de los populares y en una cafetería, y siempre “a iniciativa de él”. Sin embargo, su antiguo asesor, José Luis Ortiz, ha recordado al menos un encuentro en el Ministerio de Defensa y, también, que “alguna vez la señora Cospedal pedía la cita” con el turbio comisario, epicentro de una macrotrama de corrupción.

Tras publicar EL PAÍS en mayo de 2022 una conversación de Cospedal y Villarejo, donde ella afirma “la libretita [de Bárcenas]... sería mejor poderlo parar”, la Fiscalía ya pidió volver a imputar a la ex secretaria general y la acusó de mentir. “Los nuevos elementos indiciarios que contienen las grabaciones ahora publicadas ponen de manifiesto el contenido real de las reuniones entre Cospedal y el comisario Villarejo, que no era otro que poner en marcha una estrategia para hacer desaparecer parte de las pruebas que pudieran afectar al PP”, escribió el ministerio público, que sostiene que Kitchen buscaba arrebatar material sensible al extesorero para evitar que llegara a los investigadores del caso Gürtel, que cercaban a los conservadores.

Sin embargo, este jueves, la exdirigente popular lo ha negado de nuevo. Cospedal ha dicho que Villarejo nunca le facilitó datos secretos de las pesquisas de Gürtel (pese a que la instrucción apunta en esa línea), y que solo habló con el agente de las filtraciones que había en el caso. La expolítica, que ha insistido en que creía que el comisario estaba en “excedencia”, ha añadido que él aseguraba que podía ayudarle “a través de la prensa” a saber cómo se producían esas filtraciones: “Que estaban afectando a Rita Barberá, que era una señora y muy amiga mía”.

—¿Usted le preguntaba más cosas de Gürtel? —le ha preguntado la abogada del PSOE, Gloria de Pascual, que ejerce la acusación popular.

—Yo le preguntaba por las filtraciones, no de las investigaciones. Y no, de lo otro, no me informaba, ni yo le preguntaba —ha esquivado la testigo.

“Voy a contestar a todo”

Al comenzar su declaración, la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha informado a Cospedal de que, como estuvo imputada, podía acogerse a su derecho a no responder las preguntas que le impliquen e, incluso, que podía testificar acompañada de abogado. Ella no ha querido “Yo voy a contestar a todo lo que se me pregunte, porque iba a contestar igual”, ha subrayado antes de desplegar su línea argumental y aprovechar para cargar igualmente contra Luis Bárcenas.

El extesorero aseguró el pasado lunes que Kitchen no pudo ejecutarse exclusivamente desde Interior —como concluyó el juez instructor Manuel García-Castellón—, y que debió contar con la connivencia de las altas esferas del partido, ya que buscaban robarle material sensible de altos cargos de la fuerza política. Es más, apostilló que le sustrajeron una grabación donde conversaba con Rajoy sobre la caja b del PP. Este lunes, Cospedal ha expresado que tenía “la absoluta seguridad” de que Bárcenas “no tenía ningún tipo de documentación comprometedora”: “Ni para el PP, ni para mí”. También ha apuntado que nunca habló con Villarejo sobre el extesorero: “Yo de esa persona es que no tenía por qué hablar con Villarejo”.

Los sucesores

Además de a Rajoy y Cospedal, el tribunal ha escuchado este jueves como testigos a Juan Ignacio Zoido, que sucedió a Fernández Díaz como ministro del Interior; y a José Antonio Nieto, que sustituyó a Francisco Martínez, que está entre los acusados, como secretario de Estado de Seguridad. Ambos han reiterado que nunca supieron nada de Kitchen: “No tuve ninguna noticia de esa operación, con esa denominación u otra, o que se estuviese desarrollando esa práctica dentro del ministerio”, ha dicho Zoido.

Nieto ha añadido que la Secretaría de Estado tampoco gestionaba el pago a confidentes con los fondos reservados. Una versión que ha compartido Ignacio Ulloa, que ha declarado pocos minutos antes y que ocupó ese cargo antes de Martínez. Ulloa ha explicado que ese secretario de Estado se encarga de firmar el reparto de los “montos” totales de los fondos reservados por cuerpos (Policía Nacional y Guardia Civil), pero no entra en el destino concreto de las partidas: “Los cuerpos son los que se encargan a través de sus directores”.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_