Principios y resultados
Eso es lo que hacen los grandes partidos políticos cuando aceptan o, más bien, buscan descaradamente personalidades independientes para colocarlas en los puestos de honor de sus listas electorales y así lograr un rédito electoral que por sí mismos no consiguen. Esos mismos independientes que aceptan ser incluidos en las listas del PSOE, PP o CiU, también renuncian y sacrifican su independencia, salvo raras excepciones, para pasar a depender de unas estructuras partidarias que les limitarán en todos los sentidos.Una vez más se constata cómo los partidos clásicos tienen graves dificultades para vender un producto semicaducado e impregnado de muy mala prensa. Más en el contexto de las elecciones municipales que están a la vuelta de la esquina y en el proceso de desideologización que se vive a escala de la metapolítica.-


























































