Proceso por el supercañón iraquí
El proceso contra cuatro dirigentes de dos firmas suizas, acusados de haber ayudado a Sadam Husein a fabricar un supercañón para modernizar la defensa militar iraquí, comenzó ayer en Lausana. Las dos compañías suministraron a Bagdad piezas que permitieron la construcción de un arma gigantesca de 1988 a 1990, entre el final de la guerra con Irán y la invasión de Kuwait.-


























































