Ir al contenido
_
_
_
_

Más de 1.000 heridos en los disturbios que se suceden en Zaire

Unos 600 paracaidistas franceses y 500 belgas ocupaban ayer los principales puntos estratégicos de Kinshasa, la capital de Zaire, en donde los disturbios han producido más de 1.000 heridos en los dos últimos días, según Médicos sin Fronteras. Pierre Joxe, ministro francés de Defensa, dijo que la misión de los paracaidistas se limitaba a proteger la evacuación de millares de residentes europeos amenazados por los disturbios. Otras fuentes oficiosas reconocían que París vería con buenos ojos la sustitución del régimen dictatorial de Mobutu Sese Seko por un Gobierno de transición a la democracia.Los disturbios empezaron el pasado lunes cuando, desesperados por no cobrar sus pagas y en muchos casos completamente borrachos, cientos de soldados asaltaron y desvalijaron los comercios de la capital y su aeropuerto internacional. Los amotinados incitaron a la población civil a seguir su ejemplo. Al menos 30 personas murieron el lunes.

El Ministerio de Defensa belga anunció anoche el envío de otro contingente de 400 soldados de operaciones especiales a Kinshasa, a pesar de que los ánimos parecían haberse calmado. El martes, París y Bruselas enviaron varios cientos de paracaidistas, con el objetivo inmediato de proteger a los 4.000 franceses y 10.000 belgas que residen en el principal país francófono de África. Recién llegado a Kinshasa, un soldado francés de 26 años fue alcanzado por una ráfaga de metralleta que le causó la muerte instantánea.

Las acciones de pillajes se suceden en diversas ciudades zaireiñas. Numerosos europeos atravesaban el río que separa Kinshasa de Brazzaville, la capital del Congo. En esta última ciudad les esperaban los dos grandes aviones de transporte enviados desde Francia.

Mobutu, que desde hace 26 años dirige Zaire con una mezcla de represión brutal y mano izquierda, parecía haber perdido el control de la situación, El mariscal-presidente, también llamado El Gran Leopardo, seguía los acontecimientos desde su lujoso yate personal, en algún lugar del río Congo.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_