Seguridad de las prisiones
En EL PAIS del 15-1-1981 se publica un informe del Ministerio de Justicia sobre el consumo de drogas en las cárceles del Estado español. Como causas del consumo se daban la situación de las cárceles, la entrada de paquetes para los presos, los contactos directos; entre presos y familiares y la entrada de vehículos con material para los talleres.Es sospechoso que todas las causas que ha encontrado el Ministerio se refieran a las condiciones de seguridad de las prisiones. De un tiempo a esta parte parece que se nos esté preparando para un aumento de «seguridad» en las cárceles. Pero ¿cómo es esta seguridad? Cada vez más es represión. De las pocas condiciones de los centros penitenciarios es responsable el Ministerio, no los reclusos ni sus familiares. Las medidas de seguridad no pueden justificar nunca soluciones que en la práctica suponen un aumento de la represión. Las prisiones no son hoteles, dice a menudo la Administración para justificar sus medidas; cierto, pero tampoco son centros de refinada tortura psicológica, centros donde se prioriza la seguridad sobre la reinserción social.
Me pregunto cómo el Ministerio no,ha encontrado como causa de que los reclusos se droguen la inexistencia de actividades organizadas por la administración de las cárceles (ni en ocio, ni en estudio, ni en trabajo), las condiciones infrahumanas en que están los reclusos (la cárcel Modelo, hecha para setecientos presos, alberga hoy a unos 2. 100), que no haya bibliotecas, etcétera. /
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