Edna Imade: “Dios me ha dado el don del fútbol para ayudar a mi familia, que no le falte ni cama ni comida”
La delantera de la selección y el Bayern, que llegó a España en patera cuando tenía tres meses, habla sobre su historia personal y reflexiona sobre el racismo en el fútbol y la sociedad antes del partido de la Roja ante Islandia hoy en Castellón


La vida de Edna Imade (25 años) tiene trazas de epopeya. La delantera de la selección y del Bayern Múnich llegó a España en patera con solo tres meses. Su madre, Floren, había escapado de Nigeria y cruzado el Sáhara para zarpar después desde Marruecos con ella y su hermano gemelo, Paul. En el cayuco, él cayó al agua, pero una de las personas que iba en la embarcación se tiró al mar y lo salvó. Edna pasó sus primeros años de vida con su familia en un convento de monjas en Algeciras y después se mudó al municipio sevillano de Carmona. Fue allí donde empezó a patear el balón. Su ascensión a la élite en los últimos años ha sido meteórica. En 2023 jugaba en el Cacereño en la segunda categoría, pero el Bayern, que la había fichado el pasado verano del Granada, rompió hace solo dos meses su cesión a la Real Sociedad y la llamó a filas después de que en el club txuri urdin impresionase con 11 goles en solo 12 partidos de Liga F. En la Roja debutó en noviembre ante Alemania en la final de la Nations League solo unos días después de recibir la nacionalización. La seleccionadora, Sonia Bermúdez, la ha vuelto a llamar para los dos primeros encuentros de la fase de clasificación para el Mundial 2027, este martes contra Islandia en Castellón (19.00; La1) y el próximo sábado frente a Ucrania, un choque que se disputa en la ciudad turca de Antalya debido a la invasión rusa. Antes de esas citas, Imade atiende a EL PAÍS.
Pregunta. En Carmona, en el patio del colegio Pedro I, empezó a jugar al fútbol. ¿Qué recuerda?
Respuesta. Mucha alegría, mucha felicidad. Recuerdo también estar siempre con mi hermano y jugar con él. Tengo un recuerdo muy bonito de mi infancia.
P. Empezó como defensa central y ahora es delantera.
R. Hasta los 15 años fui central, pero ya luego no podía jugar con chicos. Empecé a jugar al fútbol sala con chicas y ya me ponían de pivote. Ahí adquirí dotes de delantera. Después me fui a jugar al fútbol once con chicas y comencé a jugar de punta.
P. ¿De verdad que solo aguantó un día en clases de flamenco?
R. El flamenco fatal, fatal. En Sevilla es típico, o al menos en esa época lo era, llevar a las niñas a clases. Mi madre siguió lo que la gente le decía y me apuntó. Duré un día y ya le dije que me gustaba el fútbol.
P. Siempre dice que a su madre se lo debe todo.
R. ¡Obviamente! Si mi madre no hubiera venido en esa patera y la gente no nos hubiera ayudado, quién sabe dónde estaría ahora. Nunca se debe olvidar de dónde viene uno, no se pueden olvidar la humildad y la gratitud. Para mí, mi madre y mi hermano son mi motivación. Todo lo que hago, lo hago por ellos, para que estén felices, para que estén bien y para que en un futuro tengan todo lo que no tuvimos de pequeños.
P. ¿Su principal motivación para jugar al fútbol es ayudar a su familia?
R. Exacto, sería diferente si no estuvieran ellos. Obviamente, me gusta el fútbol y es vocacional, pero mi motivación, cuando tengo un bache, es pensar en mi familia, pensar que tengo que ayudarla. Es lo que me saca hacia delante.
P. ¿Adónde quiere llevar a su familia?
R. No lo sé, pero lo que sí quiero es que no les falte de nada, que tengan una casa decente, una cama decente, comida… Dios me ha dado el don del fútbol para hacer eso, para ayudar a mi familia.
P. En tres años ha pasado de jugar en Segunda con el Cacereño a estar en la selección española y el Bayern. ¿Se lo había imaginado?
R. Para nada. Todo viene del trabajo, de la dedicación y de la disciplina. Nadie me ha regalado nada, y eso me hace valorarlo aun más porque creo que todo lo he hecho por mí misma. Estoy muy orgullosa.
P. Cuando la convocaron con la selección usted llamó a su entrenador en el CD Fútbol Base de Carmona, Fernando Sanroman, para darle las gracias. ¿Por qué?
R. Él fue uno de los culpables de que yo empezara en el fútbol. Me ayudaba mucho. Por ejemplo, si me faltaba la equipación, me la pagaba; si no tenía botas, me las compraba. Fue muy importante para mi desarrollo, sobre todo en el inicio, que mi madre no tenía recursos para pagarnos el equipamiento. Nos ayudó mucho y lo tengo muy presente.

P. Con todo lo que ha vivido, ¿usted ahora es feliz?
R. Sí. Me gustaría ver más a mi familia, pero estoy muy feliz. Sobre todo, lo he estado estos meses que ha cambiado tanto mi vida. Tengo ganas de ponerme nuevos retos, de afrontarlos y seguir aprendiendo y obteniendo experiencia.
P. ¿Qué retos?
R. Con el Bayern es posible conseguir un título, que es uno de mis sueños. Con España ya gané [la Nations], pero no participé tanto. Quiero sentirme más partícipe, quiero estar en el día a día.
P. ¿Y con España? El puesto de nueve es uno de los más abiertos.
R. Me gustaría ser la delantera titular, pero acabo de llegar. Solo quiero trabajar, entenderme con las compañeras, aprender de ellas y que ellas también me conozcan a mí. Así, la cosa fluirá.
P. En una conversación con la actriz y cómica Asaari Bibang publicada en EL PAÍS contó que de pequeña, a su alrededor, todo el mundo tenía la piel blanca, y que usted también quería.
R. Cuando eres pequeño no eres consciente. Cuando creces, ves las redes sociales, ves a chicas negras que se sienten orgullosas, que consiguen cosas por sí mismas y dices: “Joder, yo también puedo hacerlo”. Yo estaba rodeada de un entorno donde era diferente por mi color de piel. De pequeña me preguntaba por qué todo el mundo era blanco y yo era la única negra, y a veces me sentía diferente. A medida que fui creciendo y madurando, me di cuenta de que la raza negra, o sea, nuestra piel, es la mejor. Estoy muy orgullosa de ser negra.
P. ¿Qué les diría a quienes propagan discursos de odio contra los inmigrantes o equiparan inmigación con delincuencia?
R. Deberían pensar en la historia que hay detrás de cada persona, que no es fácil. Mi madre vino a España para darle una vida mejor a sus hijos. En Nigeria la cosa estaba muy mal. Cada persona tiene sus motivos para emigrar. Mucha gente lo hace para buscarse la vida. Mi madre lo hizo para darle una vida mejor a sus hijos. Y eso tenemos que interiorizarlo.
P. ¿Alguna vez ha reflexionado sobre la importancia de que una futbolista con su historia personal triunfe a este nivel?
R. ¡Pfff! Si mi historia puede motivar a alguien a conseguirlo, con que sirva para una persona, yo ya estoy satisfecha con eso, y espero que sirva de ejemplo para muchas niñas que pasan por mi situación.
P. ¿Ha sufrido racismo en el fútbol?
R. Nunca he sufrido un episodio de racismo grave. Alguna vez, a lo mejor, sentí que la gente no se sentaba a mi lado o cosas así, pero nunca me insultaron ni me excluyeron, y eso que he sido árbitra.
P. ¿Cómo fue eso?
R. Empecé en el instituto, que conocí a un profesor que era árbitro. Nos venía bien el dinero y él me dio la idea de arbitrar. Estuve un mes estudiándome el reglamento. Incluso me llevaba a campos de fútbol, me daba un banderín y me decía cuándo levantarlo. Fui aprendiendo. Luego empecé en fútbol siete, con niños prebenjamines y benjamines. Así me ganaba mi sueldo y no le pedía dinero a mi madre.
P. ¿Aprendió algo en el arbitraje que le haya servido como futbolista?
R. Ves la visión desde los dos lados. A veces nos quejamos al árbitro, pero hay situaciones que no ven o que están en una posición muy difícil. Te pones en su piel y entiendes que pueden fallar.
P. España inicia ante Islandia el camino al Mundial. ¿Cuál es el objetivo?
R. El primer objetivo principal es ganar el partido. Tenemos que ir a muerte, y luego contra Ucrania también es lo mismo. El principal objetivo es quedar primeras del grupo y conseguir esa clasificación para el Mundial.
P. Solo la primera posición da acceso directo a Brasil 2027. ¿Todo lo que no sea ser primeras de grupo, aunque en él esté Inglaterra, la campeona de Europa, será un fracaso?
R. Tampoco lo vería como un fracaso. Todo el trabajo que han hecho mis compañeras en estos años ha sido increíble, va a estar ahí. Va a pasar mucho tiempo para que jugadoras de este nivel lleguen aquí y repitan lo que se logró.
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