España desarticula el muro de Croacia y se mete en su décima final del Europeo de Fútbol Sala
Los de Jesús Velasco vencen por 1-2 a la selección balcánica y buscarán su octavo título continental 10 años después del último logrado


La selección española de fútbol sala ha vuelto a la final del Europeo ocho años después tras vencer este miércoles por 1-2 a Croacia en la semifinales. Los de Jesús Velasco tratarán del alzar el octavo título continental una década después del último logrado en Serbia. España no llega a una final desde el 2018, cuando cayó ante Portugal por 3-2 en el mismo escenario donde la selección ha vencido al combinado balcánico y donde jugará la final el próximo sábado (19.30) ante el vencedor de la otra semifinal entre Portugal y Francia: en el Arena Stožice de Liubliana (Eslovenia).
Llegaba España a las semifinales tras un pleno de victorias en la fase de grupos y en los cuartos de final con un juego de equipo coral sin ninguna estrella. En cada uno de esos partidos el MVP fue distinto: Mellado ante Eslovenia, David Novoa contra Bielorrusia, Pablo Ramírez frente a Bélgica y Antonio Pérez en el enfrentamiento de cuartos ante Italia. Y así sucedió ante Croacia con una victoria de equipo.
Comenzó el encuentro con la selección balcánica replegada, esperando y con un juego muy vertical con balones del portero Piplica directos al pívot, bien a Mataja o a Peric. España movía el balón rápido, aunque a falta de espacios recurrió a las jugadas a balón parado y el disparo lejano. El cierre del FC Barcelona Antonio Pérez estuvo a punto de hacer el primero con un disparo de falta que golpeó en el rostro de Kustura y se estrelló en el poste.
Los de Jesús Velasco no encontraban hueco ante las paradas de Piplica y la rocosa defensa croata que, sin embargo, comenzó a rebajar su agresividad defensiva al cargarse de faltas: cinco en apenas 12 minutos. Ante la posibilidad de cometer una falta que forzara el doble penalti favorable para España, aparecieron los espacios. Y a falta de 7m 3s, llegó el primer tanto español entre dos jugadores del Jimbee Cartagena. Balón diagonal de Cortés para Pablo Ramírez, que esperó el balón ante el fallo del defensa rival, la pisó de espaldas para colocársela a su pierna izquierda y batió con un caño a Piplica: 0-1.
Pese a la superioridad española, Croacia tuvo el empate en los pies de Mataja. Remató de espaldas el pívot balcánico y el ala de Inter Movistar Cecilio Morales realizó un movimiento digno de portero para echar la rodilla al suelo e impedir el gol croata. Y del gol del empate, al 0-2 tras una nueva conexión entre jugadores del Cartagena. Cortés fijó a su marcador, penetró hacia el área, pisó la pelota hacia atrás tras el desdoble de Mellado, que reventó la pelota con un disparo raso para batir a Piplica.
Spain reach the final! 🇪🇸#FutsalEURO pic.twitter.com/cJfBeDGbp2
— UEFA Futsal (@UEFAFutsal) February 4, 2026
El segundo tiempo empezó calcado al primero, con una España con movimiento de balón de un lado a otro buscando un hueco entre el muro croata, que volvía a abusar de balones aéreos para que Mataja bajara la pelota y buscara la portería. Pero poco a poco se revirtieron los papeles y la selección balcánica empezó a tener la pelota ante las imprecisiones de los futbolistas españoles. Los de Jesús Velasco empezaron a sufrir y su guardameta Dídac tuvo que emplearse a fondo.
España necesitaba parar el partido para cambiar la dinámica y tuvo doble ayuda rival. Croacia forzó la quinta falta con 9m 40s restantes y varios aficionados comenzaron a lanzar vasos desde la grada a modo de protesta. El parón le vino bien a los de Jesús Velasco, que empezaron a conceder menos espacios y a contener las embestidas croatas.
A la desesperada, a falta de 4m 36s, Mavrovic pidió tiempo muerto para organizar al equipo y utilizar el portero-jugador. Un movimiento que le sirvió para recortar distancias. Un minuto después, llegó un balón al segundo palo donde el veterano Rivillos defendía, pero al intentar despejar a córner se introdujo la pelota en su propia portería. El pabellón abarrotado de croatas explotó. Había partido.
España reaccionó bien aguantando la posesión para que el rival no pudiera sacar de nuevo el portero-jugador que tanto daño le había hecho en apenas un minuto. Pero un fallo de concentración en el que el portero jugó dos veces la pelota forzó una falta indirecta en la frontal del área para los croatas y la vuelta al portero-jugador. Una falta que Sekulic estrelló el larguero para el alivio de los jugadores españoles. Defendió con angustia y sufrimiento la selección española que conservó el 1-2 y jugará su décima final del Europeo el próximo sábado.
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