El Barcelona también reina a balón parado
Las azulgranas se adelantaron al Real Madrid en la final de la Supercopa con un gol de Esmee Brugts tras un saque de esquina en el regreso al once titular de Patri Guijarro, cuya gran actuación le valió el MVP


El Barcelona celebró en Castellón su título número 30 con la misma euforia que si fuera el primero. Lo hizo alzando su sexta Supercopa de España frente a su máximo rival, el Real Madrid en un partido competido. “Ha sido un partidazo, digno de una final por parte los dos equipos”, aseguró Patri Guijarro, la MVP del encuentro. “El Madrid, cada partido que juega contra el Barça, es mejor”, elogió Pere Romeu a su contrincante. Durante 25 minutos no hubo disparos a puerta, hasta que Vicky López tiró de talento a la portería de Misa Rodríguez, que desvió el balón a córner. Aquel saque de esquina valió un trofeo: Esmee Brugts se elevó en el área y, de cabeza, firmó el primer tanto del encuentro, que Alexia Putellas remató de penalti.
No fue suerte ni casualidad. En los últimos tres partidos, el balón parado se ha convertido en un recurso clave para el conjunto azulgrana. Ya en las semifinales, ante el Athletic Club, una acción desde el córner permitió iniciar la remontada. Y en el encuentro anterior frente al Alhama, el Barça se impuso con dos goles nacidos de jugadas ensayadas.
Nada de ello fue fruto del azar. A finales de diciembre, el Barcelona incorporó a Marc Soler al cuerpo técnico como especialista en jugadas de estrategia. Hasta entonces, esa función recaía en Rafel Navarro, que compatibilizaba esa labor con la de segundo entrenador, antes de marcharse para asumir el cargo de seleccionador de Suiza. El club entendió la necesidad de profundizar en este aspecto del juego y de individualizarlo. “El fútbol cada vez exige más especialización. Si el staff lo puede permitir, debemos ser más rigurosos en algunas acciones concretas, y yo quería una persona especializada al balón parado”, explicó entonces Pere Romeu. “Tenemos muchos córneres por partido, ¿cómo no vamos a aprovecharlos? Estamos en esa línea para ser perfectos en ello”, añadió tras la final.
Las faltas y los saques de esquina tienen también nombre propio: Mapi León, la principal lanzadora del equipo y la máxima asistente de la Liga F, con siete pases de gol. La defensa fue, de hecho, decisiva en la final. Irene Paredes frenó a Feller y Ona Batlle neutralizó a Linda Caicedo en una actuación defensiva muy sólida. “Nos han corrido a la contra, pero lo hemos defendido muy bien”, explicó Patri. “Ona es un pulmón. Para mí ella era la MVP”, añadió.
Precisamente la centrocampista fue crucial, sobre todo en la reacción tras pérdida y en el funcionamiento de todo el equipo. Tras 95 días alejada de los terrenos de juego por lesión y con apenas dos partidos disputados, volvió a la titularidad y completó el encuentro. “A nivel táctico y técnico es exquisita, hace que cada jugada sea mejor”, elogió Romeu.
El técnico habló con ella el jueves; su intención era que saliese de inicio. Este sábado terminaron de perfilarlo. “Confío mucho en ella, es una jugadora sensacional”, aseguró Romeu antes del partido. Tras el encuentro, Guijarro lo agradeció. “Uno de mis objetivos desde que empecé era ir poco a poco. Solo puedo estar agradecida por la confianza que me han dado, llevaba solo dos partidos. Estoy muy contenta y feliz de poder ayudar al equipo de esta manera. Ha sido un partido muy especial”, aseguró eufórica. “A nivel mental era importante: la finura con balón, sin balón, las cosas que salen sin pensar, y más en mi posición, son diferentes”, añadió.
El Barcelona cerró la final con su sexta Supercopa, la quinta consecutiva, tras el gol de penalti de Alexia. La capitana, que sigue siendo la máxima goleadora de los clásicos son 11 tantos, besó el escudo azulgrana, levantó el nuevo trofeo y realizó su ya característica reverencia ante el público. Símbolo de un dominio que también se impone en los detalles.
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