Ir al contenido
_
_
_
_

Paolo Galbiati sabía que era una locura muy cuerda: “Los jugadores han creído en mí”

El técnico del Baskonia convenció a su equipo de que podían conquistar la Copa del Rey

El técnico italiano de Baskonia Paolo Galbiati celebra su victoria en la final de la Copa del Rey tras derrotar al Real Madrid.Kai Försterling (EFE)

La locura de Paolo Galbiati era la locura del Baskonia y la locura del Roig Arena. El joven técnico italiano, 42 años, no ocultó la ilusión que sentía por estar en la Copa del Rey y por eso, en cuanto vio que era campeón, después de saludar respetuosamente a los rivales, conteniendo la emoción, empezó el espectáculo. El entrenador lombardo, campeón de la Copa de Italia el año pasado, con el Aquila Trento, y en 2018 con el Auxilium Torino, se fue primero a un fondo y trepó por la grada par abrazar a sus padres. Después se marchó hasta el banquillo para levantar los dos brazos mirando hacia el rincón del recinto donde se había multiplicado la afición vitoriana: de los 250 del primer día a cerca de 2.500. Sus gestos de alegría, euforia desatada, fueron la imagen de la celebración.

Real Madrid RMA
89
Baskonia BAS
100
1234T
RMA 26 26 20 17 89
BAS 26 21 20 33 100
FINALIZADO

“He trabajado mucho para intentar motivar al grupo. No es fácil crear esta química. Estoy completamente feliz por esto”, dijo Galbiati después del partido, momento en el que habló de una frase que le acompaña: ‘Survive and advance’ (Sobrevive y avanza). “Soy un superviviente. Gracias a mis jugadores que han creído en mi trabajo. Esta Copa nos unirá para toda la vida y al final jugamos para los recuerdos”.

El técnico no quiso hablar de lo que suponía derrotar a Sergio Scariolo, de quien se ha reconocido admirador: “Mi sueño es ganar muchos trofeos como él, incluida la medalla olímpica”. El exseleccionado español, un rato antes, felicitó a su rival y habló del calado de este resultado. “Esto es bueno para el baloncesto”, dijo.

El primer éxito de Galbiati fue devolver al Baskonia a la Copa después de dos años de ausencia. Después intentó contagiar su locura a toda la plantilla. Galbiati quería convencer a todos de que podían ser campeones. “Aunque decían que estaba loco quería convencerles de que debían querer ganar la Copa”.

Luego reunió a sus jugadores en un corro y les soltó una frase de esas que sirve para ganarse la fe de sus jugadores para siempre. “Os lo dije, este es el momento para estar unidos”.

Trent Forrest, algo más comedido que su jefe, el MVP de la final, llevaba sus emociones de otra forma, aunque reconoció que era una noche inolvidable. “Esta es mi primera Copa y quiero darle las gracias a mis compañeros y nuestros aficionados. Es el día más feliz de mi vida, casi seguro”, apuntó.

El equipo disfrutaba la fiesta antes de regresar a casa en un vuelo nocturno. El letón Rodions Kurucs cumplía la promesa que había hecho cuando su entrenador cumplió 42 años, este viernes, y estampó una tarta en la cara del sonriente Galbiati.

El técnico, con una felicidad desbordante, quiso felicitar a su equipo técnico. “Estuvimos hasta las tres de la mañana hablando de qué hacer hoy. Lo mismo los médicos, que cuando me iba a la cama estaban acabando el trabajo. Y la afición, que ha sido increíble. Soy muy feliz. Ha sido un partido muy duro”.

El Baskonia recibió el trofeo de manos del Rey. Hacía 11 años que Felipe VI no estaba en la final del torneo de baloncesto que lleva su nombre. La última vez fue en el Gran Canaria Arena, en 2015. Un trofeo que ha estado cuatro días escondido en una cámara de seguridad en una sala del pabellón (lo que veía la gente era una réplica) y que no salió hasta que hubo campeón en una final ante 15.314 espectadores en el Roig Arena, casi un centenar más que en la víspera (15.221), aún por detrás del récord del Buesa Arena en la Copa de 2017: 15.544 personas. Fue el gran broche para una competición con mayúsculas.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_