Muere Valerie Perrine, actriz de las dos primeras ‘Superman’ y nominada al Oscar por ‘Lenny’
La intérprete, que fue también bailarina en Las Vegas y ganó el premio a la mejor actriz en el festival de Cannes, tenía 82 años y padecía párkinson


La actriz y exbailarina Valerie Perrine, famosa por interpretar a la secretaria y amante de Lex Luthor en Superman: la película (1978) y su secuela de 1980, ha muerto este lunes a los 82 años en su casa de Los Ángeles, según ha anunciado su amiga, la productora de cine Stacey Souther. El párkinson que le habían diagnosticado en 2015 la había hecho retirarse de la actuación y, más recientemente, perder la movilidad. “Se enfrentó a la enfermedad con increíble coraje y compasión, nunca se quejó. Fue una verdadera inspiración que vivió la vida al máximo —y qué vida tan magnífica fue—. El mundo se siente menos hermoso sin ella en él”, ha escrito Souther, que la cuidó durante años, en su cuenta de Instagram.
Además de su papel en la película del superhéroe, su carrera alcanzó especial relevancia con su trabajo en Lenny, la película de Bob Fosse protagonizada por Dustin Hoffman, en la que interpretada a la esposa stripper y drogadicta de Lenny Bruce, que le consiguió una nominación al Oscar, el premio a la mejor actriz en el festival de Cannes y un BAFTA a la actriz revelación. También compartió pantalla con Jeff Bridges en El último héroe americano (1973), de Lamont Johnson, e hizo de la futura exesposa del personaje del campeón de rodeo de Robert Redford en El jinete eléctrico (1979), de Sydney Pollack.
Aunque siempre fue elogiada, sobre todo, por su trabajo actoral, fue también considerada un símbolo sexual de su época: fue fotografiada varias veces desnuda para la revista Playboy —cosa de la que después se arrepentiría— y en 1973 se convirtió en la primera mujer que mostró los pechos intencionadamente en televisión cuando apareció en la película del canal PBS, Steambath. “No me considero el típico símbolo sexual. No soy realmente hermosa, y mi cuerpo no es perfecto. No me importa mostrar los pechos. No creo que sean algo que no deba mostrarse... solo cuando tenga algo más que ofrecer”, dijo en una entrevista para The New York Times.
Perrine nació el 3 de septiembre de 1943 en Galveston (Texas). Era hija de una bailarina escocesa y un teniente coronel del ejército estadounidense. Pasó su infancia siguiendo los destinos militares de su padre, de Japón a París, pasando por muchos otros lugares. Estudió brevemente psicología en la Universidad de Arizona, pero lo dejó para ir a trabajar como bailarina en Las Vegas durante cinco años. Ahí, contó al NYT, empezó como corista en la última fila por 245 dólares a la semana y llegó a ser bailarina principal por 800 dólares a la semana en el espectáculo Lido de Paris del Hotel Stardust.
Harta de aquel mundo, viajó nueve meses por Europa antes de instalarse en Hollywood, donde empezó a vivir de subsidios y ayudas sociales hasta que conoció a quien sería su agente, Robert Walker, en la fiesta de cumpleaños de una amiga. Él le dijo, contó la actriz: “Serías perfecta para el papel de Montana Wildhack”, la actriz de cine porno de Matadero Cinco, dirigida por George Roy Hill. En esa película se estrenó finalmente en la interpretación. “Me pidieron que me pusiera un bikini porque querían ver cómo era mi cuerpo”, contó en otra entrevista de 2013 con el guionista Larry Karaszewski. “No tenía bikini, así que me puse mi disfraz de Las Vegas”.

Nunca tomó clases de actuación y describió su éxito en la pantalla por su intento de ser verdadera. “No sé nada de Chavanasky, o como se llame. Realmente no sé lo que hago. No pienso en nada hasta que llego al set. Simplemente me aprendo mis líneas, punto. Luego, cuando estoy en el plató, pienso en algo que me ha pasado en el pasado. En la secuencia de llanto con Dustin en Lenny, recordé a un antiguo novio que me hizo daño, y eso realmente me inspiró”, contó en la entrevista del diario neoyorquino.
Junto a Alan Arkin actuó en El mago de Lublin (1979) y con Jack Nicholson en La frontera (1982). Perrine siguió trabajando hasta 2016 en personajes como el de Margo en ¿En qué piensan las mujeres?, con Mel Gibson, antes de retirarse con medio centenar de series y películas en su currículo.
La enfermedad que padeció durante una década le había exprimido todos sus ahorros y su amiga Souther había lanzado un fondo de donaciones para ayudarla a subsanar los gastos médicos y de cuidado. Por el mismo motivo, Souther ha lanzado un nuevo fondo para enterrar el cuerpo de la actriz en el cementerio Forest Lawn, que era, dice la productora, lo que ella quería. “Después de más de 15 años luchando contra el párkinson, sus finanzas están agotadas. Vamos a juntarnos para hacer realidad su último deseo. Ella realmente se lo merece”, escribió en su mensaje de despedida en Instagram.
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