‘La chica zurda’: un buen relato familiar y femenino sobre la lucha contra las tradiciones en Taiwán
La cineasta Shih-Ching Tsou, habitual colaboradora de Sean Baker, que aquí coescribe y monta, regresa a su tierra aunque con similares temas a los de Baker


Tras una carrera de creciente prestigio, aunque siempre dentro de los márgenes de la independencia, Sean Baker escuchó su nombre cuatro veces en la ceremonia de los premios Oscar celebrada el pasado 2 de marzo. Mejor película, dirección, guion y montaje, gracias a Anora, que también se llevó el galardón de mejor actriz para Mikey Madison. Diez meses antes, Baker había obtenido la Palma de Oro del festival de Cannes. Pero incluso en ese momento pocos sabían (y aún menos la habían visto) que el cineasta neoyorquino había comenzado su carrera 20 años antes con una notable miniatura rodada con una cámara Sony MiniDV, sin equipo de iluminación adicional ni intérpretes profesionales, y con apenas 3.000 dólares (2.500 euros) de presupuesto. Take Out (2004) fue la película que le sirvió como modelo para las siguientes, con esa singular combinación de compasión y curiosidad por las historias invisibles en los márgenes de la sociedad estadounidense, mostrada en trabajos como Starlet, Tangerine, The Florida Project y Red Rocket.
Ahora bien, en los créditos de producción, dirección y guion de aquella primigenia Take Out, además del de Baker, había otro nombre a su lado: Shih-Ching Tsou. La mujer que ahora sale de las sombras de su socio y amigo con la estupenda La chica zurda, su segunda película como directora y escritora, y primera en solitario, tras ser coproductora de Baker a lo largo de su carrera, realizar el vestuario de Tangerine y Starlet, y ayudar con la cámara en otras cuantas. Un trabajo que huele por varios costados a aquel debut junto a Baker, ambientado en Nueva York, pero en el seno de la comunidad de inmigrantes ilegales chinos. Nacida y criada en Taiwán, Tsou ha vuelto a su tierra para filmar el desenfrenado relato familiar de una madre divorciada y sus dos hijas (una adolescente y una cría de unos 5 años). Tres mujeres enfrentadas a las más añejas supersticiones y tradiciones, al poder del patriarcado y del machismo, y al convencimiento del abuelo de la familia de que emplear la mano izquierda para escribir y dibujar es utilizar la mano del diablo, y que eso trae consecuencias trágicas. La única que utiliza esa mano izquierda es la pequeña, pero en realidad se trata de tres féminas zurdas: tres valientes que prefieren elegir su camino con dignidad.

Take Out y La chica zurda huelen a locales de comida rápida. También a vidas desenfrenadas entre el vértigo de las ciudades. Allí, Nueva York; aquí, Taipéi. Y además comparten ese deseo de independencia y de producción en los márgenes. Tsou ha filmado su película con iPhones, capturando las idas y venidas entre los puestos de comida, las peleas familiares y, sobre todo, las reacciones infantiles de una niña prodigio (la pequeña actriz Nina Ye), centro de una obra que también exhala un admirable aroma a trabajo de Baker, que la ha montado en solitario y la ha coescrito con Tsou.
En el guion hay algún lugar común de más (la deuda, que ya aparecía en Take Out, el embarazo…), y en el último tercio una peligrosa tendencia hacia el culebrón, eso que solo perdonamos cuando los ambientes de las películas son exóticos, y nunca cuando son cercanos. Pero el exquisito gusto por las tomas desde el punto de vista de la niña, la simpatía que desprenden los personajes pese a su comprensible irritación y el encanto formal de la imagen resultan cautivadores.
Los colores de la tristeza y la sordidez, pintados con la esperanza y el brío de la ilusión infantil, de la adolescencia airada y de la madurez temperamental. Así, Tsou y Baker acaban estableciendo en su película un curioso paralelismo con el trabajo de la hija mayor, que vende nueces de betel (un fruto seco estimulante que además es cancerígeno, al que están enganchados muchos hombres), vestida con las ropas más sexis posibles. Como en todas las películas de Baker (junto a Tsou), el objetivo es mostrar la cara oscura de las sociedades, pero de un modo luminoso y a través de los más bellos colores.
La chica zurda
Dirección: Shih-Ching Tsou.
Intérpretes: Janel Tsai, Nina Ye, Shi-Yuan Ma, Huang Teng-Hui.
Género: drama. Taiwán, 2025.
Duración: 108 minutos.
Estreno: 30 de enero.
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