Altri nunca será una realidad en Ulloa porque así lo hemos decidido entre todas
Ulloa Viva, la plataforma que ha liderado las protestas contra la celulosa en Galicia, celebra el archivo del proyecto pero exige su cierre definitivo

Hay situaciones en la vida que te dejan hecha polvo. Condenas que aparecen de la nada y que cambian el horizonte de muchas vidas para siempre, añadiendo una sombra a cada futuro que podamos imaginar. La instalación de Greenfiber (Altri y Smarttia) en el corazón de Galicia, en nuestra tierra, era una de esas condenas. Cadena perpetua. Muerte lenta por cámara de gas a una forma de vivir preciosa que dábamos por sentado.
Al principio, incertidumbre e incredulidad. La propia empresa se encargó de arrojar luz con una gira de monólogos que ellos mismos cancelaron cuando las preguntas de los futuros afectados superaban con creces la capacidad que tienen las mentiras para tapar una obviedad. No contaban con que les dijésemos que no los necesitamos, que nadie los ha llamado, que sus propias cuentas no cuadraban, nosotras que, según su estudio, no sabemos sumar. Nos llamaron violentos, queriendo decir insumisos. Todo para tapar una realidad que más adelante resonaría hasta en el último rincón de Galicia; ni pedimos este proyecto, ni lo necesitamos ni lo queremos, Altri non.
No era una fábrica de telas. No nos traían progreso, ni daría empleo a una comarca deprimida y analfabeta. Era una abominación que pretendía llenar bolsillos ya llenos a costa de destrozar un territorio que cada vez más gente elige para quedarse por su alta calidad de vida. Apuntaban a donde más duele, a lo más necesario, al aire, al agua, al paisaje, al legado que queremos dejar a nuestros hijos e hijas, a nuestro modelo socioeconómico, en definitiva, a nuestra identidad.
No es necesario decir que los políticos que elegimos para que nos representen y defiendan en la Xunta de Galicia no faltaron a su habitual cita con el dinero, y no fueron los únicos: otros ex altos cargos de distintos partidos apadrinaron el despropósito. ¿Les suena la consultoría Acento? Pues ya estamos todos… Proyecto Gamma, estratégico, bio, eco, verde, sostenible, circular... Palabras que enmascaran otras. Expropiar, mentir, esquilmar, empobrecer, enfermar. El uso perverso del lenguaje les caracteriza, al igual que a la empresa promotora, basta con ver la publicidad que religiosamente pagan, mentira tras mentira, eso sí el logo es verde y la palabra “publicidad” ya no se ve en ningún sitio, no vaya a ser que se diga claramente que es publicidad. Poderoso caballero es don dinero…
Después, lucha. No puedo recordar un día de los pasados tres años en el que esto no nos haya demandado tiempo o esfuerzo, pero el tiempo y el esfuerzo no sale de la nada, sale de pasar menos tiempo con tu familia, menos tiempo con tus amigos y amigas, menos horas de sueño, toda tu vida pasa a estar condicionada, queriendo llegar a algo que percibes que te queda grande, y al mismo tiempo sigue con tu vida, trabaja, cuida... Pero ¿qué otra opción tenemos si esto es un todo o nada para este territorio? Finalmente de todo ese esfuerzo salen cosas bonitas.
Vivir y criar aquí
El pueblo ha hablado. El pueblo se ha salvado a sí mismo. Construyendo el muro que está defendiendo nuestros hogares nos hemos dado cuenta de muchas cosas. Esta batalla no hay cuerpo que la aguante, ni comunidad que la pierda. Muchas de nosotras también nos hemos dado cuenta de que no vivimos aquí, somos de aquí. Pertenecemos al territorio mucho más de lo que él nos puede llegar a pertenecer a nosotras. No estamos aquí por casualidad, queremos estar aquí. Queremos vivir aquí, criar aquí a nuestras hijas e hijos y que ellas y ellos sientan el mismo amor que nosotras sentimos por nuestro entorno, y no vamos a tolerar que intenten impedírnoslo, no daremos ni un paso atrás, lo haremos por nosotras, por las que estuvieron antes y, sobre todo, por las que vendrán.
Esta lucha es un acto de amor hacia todo lo que queremos y valoramos de nuestro territorio, y es un acto de valentía de las que sabemos que nos estamos peleando con gigantes, arriesgando todo lo que tenemos en una guerra desigual, pero el amor es más fuerte que la codicia. La lucha es el único camino.
Nosotras, A Ulloa, y creo que Galicia entera estará siempre agradecida a todas aquellas personas que de una forma u otra están ayudando a mantener este monstruo fuera de nuestras casas. Y como suele ser habitual en las historias de terror, es uno de los creadores del monstruo el único que puede acabar con él definitivamente. La Xunta, que tanto poder ha otorgado al engendro, es la única que puede declararlo muerto catalogándolo como denegado. Palabras como archivado no son suficientes, no a estas alturas, como no lo es cerrar la puerta cuando algo malo acecha afuera. Esto aún no ha terminado, pero solo tiene un final. Altri nunca será una realidad en la Ulloa, porque así lo hemos decidido entre todas y todos.
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