El Gobierno lleva a la Fiscalía los discursos de odio contra meteorólogos y divulgadores climáticos
El Ministerio para la Transición Ecológica alerta de un preocupante incremento de la virulencia en las redes contra las personas que informan del calentamiento del planeta


La vicepresidente tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha anunciado hoy que el Gobierno va a enviar a la Fiscalía el preocupante incremento de la virulencia contra las personas que informan en España de la crisis climática. “Voy a mandar una carta a la Fiscalía porque los estudios académicos que hemos recopilado en los últimos meses alertan de un aumento de los ataques y los discursos de odio contra los divulgadores climáticos, meteorólogos y periodistas”, ha señalado la vicepresidenta. “Queremos que sea consciente de que este fenómeno está creciendo de manera preocupante. Por eso vamos a enviar todos esos estudios a la Fiscalía. Para que sea consciente. Este ministerio está decidido a luchar contra la desinformación en todas sus formas”.
En los estudios mencionados por Aagesen se hace referencia a este tipo de mensajes: “Venga, pobreza y delincuencia pero con árboles. Sois una enfermedad para los ciudadanos”. “Cárcel, debería de ir a la cárcel, que le habéis comido la cabeza a los jóvenes”. Estos son algunos ejemplos de comentarios en redes sociales contra perfiles oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) o del propio Miteco.
Y, según las investigaciones a las que se refiere la vicepresidenta, esta cada vez mayor agresividad en redes sociales va dirigida contra meteorólogos y los propios responsables del ministerio, pero también contra climatólogos y divulgadores climáticos. “Estáis vendiendo la provincia de Teruel al fondo de inversiones danés... mereces ser castigada”, ataca un comentario a la propia Aagesen.
Uno de los estudios en los que se basa el Miteco es el realizado por la investigadora Gemma Teso Alonso sobre los discursos de odio, anticlimatismo y desinformación climática en la red social Instagram, dentro del proyecto Countering Media Intolerance in Young Audiences (CeMIYA). Este trabajo ha analizado 17.363 comentarios recibidos en 15 cuentas relevantes de contenido climático y ha identificado 650 mensajes de odio, con una carga importante de negacionismo y/o contenidos conspiranoicos. Según destaca este análisis, la mayor parte de este tipo de comentarios analizados responde a un lenguaje tóxico (40%) o de toxicidad severa (33%), seguido de los ataques a la identidad (14,3%). También han encontrado amenazas en un 1,1% de los mensajes de odio identificados.
Estos mensajes contienen acusaciones infundadas contra activistas, científicos o responsables de políticas públicas, pero también se burlan o minimizan los riesgos del cambio climático. Como ha analizado el trabajo de Teso Alonso en Instagram, en este segundo caso, el 98% de los mensajes “no aportan datos ni hacen referencia a la fuente”. “En las pocas ocasiones en las que se aportan datos, estos son presentados de forma confusa o incorrecta, aludiendo a argumentos extraídos de discursos científicos negacionistas que presentan teorías parciales o alternativas al consenso internacional o con un claro conflicto de intereses debido a las actividades que desempeñan”, concluye.
También se constata una importante carga conspiranoica. “Manipuladores... son unos manipuladores. La geoingenería se les ha ido de las manos. No nos extraña nada la gestión de la ministra florero isofotón”, es uno de los mensajes recogidos por los investigadores. “El cielo blanco de estelas de avión y el aire irrespirable, caliente anormal por HAARP. Buscad esto en google los que no sepáis qué es. Vuestros hijos y familias están sufriendo lo mismo que todos, debéis tener mucho dinero o mucho miedo, porque no se entiende”, es otro ejemplo de comentario conspiranoico que aparece a menudo.
En un trabajo realizado específicamente sobre el discurso de odio contra la Aemet realizado por la Universidad de La Rioja, entre los que se quiere remitir a la Fiscalía, se constata que cerca del 25% de los mensajes analizados muestra algún grado de hostilidad. “Esto sugiere que una parte importante de la conversación pública en línea sobre la agencia estatal española se caracteriza por emociones negativas, que van desde insultos directos hasta dudas sobre la integridad profesional de científicos y meteorólogos”, incide la investigación.
Según otro de los informes recogidos por el Miteco, este de la fundación Maldita —una organización especializada en destapar la desinformación—, este tipo de mensajes y demás contenidos que atacan a las agencias meteorológicas y que pueden socavar la confianza pública en sus alertas durante situaciones de emergencia, campan a sus anchas en las redes sociales sin apenas control de las plataformas donde se producen. “Solo el 8% de las publicaciones con desinformación desmentida por Maldita.es mostraba algún tipo de información contextual añadida por la plataforma, aunque este porcentaje varía según el servicio”, incide este trabajo.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma





























































