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El argentino Nahuel Gallo, tras ser liberado en Venezuela: “No estoy preparado para contar las atrocidades que me hicieron”

El gendarme denuncia que la prisión Rodeo 1, donde estuvo detenido, “es un lugar de tortura”

Nahuel Gallo en Buenos Aires, este miércoles.Pedro Lazaro Fernandez (REUTERS)

El gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó su libertad el domingo después de pasar 448 días detenido de forma arbitraria en Venezuela. De a poco comienza a enterarse qué ocurrió durante el tiempo en el que permaneció entre rejas, incomunicado, sin derecho a visitas ni a llamadas telefónicas. Este miércoles, Gallo habló por primera vez en público para contar que se encuentra bien de salud y dar unos pocos detalles de los suplicios que sufrió durante su detención en Rodeo 1, una cárcel en la que el chavismo recluyó a presos políticos de una treintena de nacionalidades distintas. “El Rodeo 1 no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante tortura psicológica, no muy grata para contarla”, dijo Gallo en una breve comparecencia, sin preguntas, ante medios de comunicación.

Recordó que quedan todavía extranjeros presos y pidió por su liberación inmediata por la ley de amnistía. “Ayuden a esa gente, pongan su granito de presión. Yo sigo encerrado, mi mente. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros yo no soy libre”, agregó. Gallo se presentó ante los medios acompañado por el canciller argentino, Pablo Quirno, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Gallo, de 33 años, fue detenido el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a territorio venezolano desde Colombia. Según su esposa, la venezolana María Alexandra Gómez, viajó para reunirse con ella y con su hijo, pero nunca llegó a su destino. Fue capturado ese mismo día por las fuerzas de seguridad chavistas y permaneció incomunicado desde entonces. La versión oficial del chavismo fue que el gendarme quiso cruzar la frontera de forma irregular “ocultando su verdadero plan criminal bajo el ropaje de una visita sentimental”. Según la acusación de la fiscalía venezolana, Gallo estaba investigado “por su vinculación a un grupo de personas” que, “con apoyo de grupos de la ultraderecha internacional”, planeaba “ejecutar una serie de acciones desestabilizadoras y terroristas”.

El suboficial argentino permaneció casi 15 meses sin tener noticias de su esposa ni del hijo de tres años que tienen en común. La primera llamada que pudo mantener con ella fue tres días antes de ser excarcelado. “Salí con mucha incertidumbre porque no sabía si iba a ser liberado o trasladado a otro lugar”, relató sobre el momento en el que le dieron la orden de salir. Horas después, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) informó que había abordado un avión y que se dirigía de vuelta hacia Argentina, donde lo esperaba su familia.

Citado a declarar como testigo

Gallo dejó entrever que más adelante contará cómo fue su cautiverio, pero que todavía no puede hacerlo: “Es feo, no puedo contar las atrocidades que me hicieron, no estoy preparado”. Aseguró que tanto él como los demás presos políticos estuvieron secuestrados y fueron considerados como “ficha de cambio” por el chavismo.

Este mismo miércoles, la justicia argentina lo citó a declarar en calidad de testigo en la causa por crímenes de lesa humanidad contra Maduro y otros altos cargos del chavismo que avanza en la Justicia argentina por el principio de jurisdicción universal.

El gendarme fue uno de los cinco argentinos detenidos en Venezuela, pero su pertenencia a las fuerzas de seguridad lo convirtió en el caso más conocido y complicó aún más la explosiva relación entre el Gobierno de Javier Milei y el de Nicolás Maduro. A nivel diplomático, ambos países rompieron contacto después de las elecciones presidenciales de julio de 2024. Milei fue el primero que declaró que Maduro había cometido un fraude. Meses antes, el equipo central de María Corina Machado se había refugiado de la persecución del chavismo en la embajada argentina en Caracas, lo que ya había tensado la comunicación entre Venezuela y Argentina.

Tras su liberación, el único argentino que permanece detenido en Venezuela es el abogado Germán Giuliani. Su hermana Vanesa exigió este lunes su liberación con un mensaje en la red X. “Está ahí hace nueve meses. ¡Devuelvan a Germán a su familia! ¡Alguien que lo ayude!“. Giuliani fue detenido el pasado 21 de mayo y acusado de “terrorismo y narcotráfico”, al igual que muchos otros presos políticos. “Fue a firmar unos contratos; en Venezuela no hay estado de derecho”, denuncia su hermana.

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