Queda en libertad en España uno de los principales cabecillas del crimen organizado de Ecuador
William Joffre Alcívar Bautista, líder de la banda de Los Tiguerones, sale de prisión al vencer el plazo para que la justicia del país andino presentara garantías previas a la extradición

El 9 de enero de 2024, 13 hombres armados tomaron por asalto el canal TC Televisión, en Guayaquil, y secuestraron en directo al equipo que transmitía el noticiero. Las cámaras no se apagaron. El país, atónito, seguía en sus casas la entrada violenta de los criminales. Mientras algunos encapuchados apuntaban con fusiles a los periodistas, uno de ellos hablaba por teléfono móvil. Al otro lado de la línea, según determinó después la Policía de Ecuador, estaba William Joffre Alcívar Bautista, alias Negro Willy o Comandante Willy, quien dirigía la operación desde España. Meses más tarde, una investigación conjunta permitió detenerlo en una casa de Calafell, en Tarragona. El 29 de diciembre, las autoridades españolas lo dejaron en libertad al vencer el plazo para que la justicia del país sudamericano presentara las garantías previas a la extradición.
El Negro Willy, líder de Los Tiguerones, una de las bandas más violentas de Ecuador, controla un ejército de sicarios dedicados a la extorsión, el secuestro, atentados con coches bomba y al control de ciudades enteras para el tráfico de drogas. El asalto a TC Televisión marcó un punto de inflexión en la crisis de seguridad del país. Ese mismo día, el presidente, Daniel Noboa, declaró por primera vez un conflicto armado interno, decretó el estado de excepción con toque de queda y entregó el control de la seguridad ciudadana a las Fuerzas Armadas.
España se había convertido en refugio de este criminal en 2022, gracias a documentación falsa colombiana. Llevaba una vida de alto nivel económico, según informó la Guardia Civil tras su detención, en la que también fue arrestado su hermano Alex Iván, alias Ronco, un año menor y considerado igualmente cabecilla de Los Tiguerones. A ambos se les vincula además con el asesinato del fiscal encargado de investigar el asalto al canal, que fue acribillado días después del inicio de las diligencias.
Alcívar Bautista enfrentaba en España dos solicitudes de extradición, ambas aprobadas por la Audiencia Nacional, según un auto fechado el 23 de junio de 2025, al que tuvo acceso EL PAÍS. No obstante, el tribunal condicionó su entrega a que Ecuador presentara garantías sobre la vida e integridad del detenido. Al no recibir las garantías dentro del plazo estipulado, el 29 de diciembre pasado —tras haber permanecido encarcelado desde octubre de 2024— fue puesto en libertad. “El plazo establecido por la ley se ha cumplido”, señalaron fuentes de la Audiencia Nacional, que reiteraron en varias ocasiones al Gobierno ecuatoriano que disponía de tres meses para completar el trámite.
“La autoridad judicial decide dejar libre a un terrorista en territorio español. Eso debería elevar la preocupación entre los ciudadanos que viven en España”, manifestó John Reimberg, ministro del Interior de Ecuador, quien niega la versión de la justicia española.
Asegura que las garantías fueron enviadas el 12 de junio, pero que las autoridades judiciales españolas “seguían extendiendo y extendiendo el pedido de más información. ¿Con qué fin?”, cuestionó el ministro, quien sostiene que el objetivo era dejarlo libre en territorio español.
Según la Cancillería ecuatoriana, el país ha cumplido con todas las exigencias establecidas en el Tratado Bilateral de Extradición firmado entre ambas naciones, lo que permitió que la extradición fuera concedida en mayo. En junio de 2025, Ecuador entregó nueva documentación solicitada por España, incluidas las garantías necesarias para asegurar el traslado de Alcívar Bautista a Ecuador. “A pesar de ello, España volvió a solicitar la ampliación de las garantías para ejecutar la extradición, las cuales ya han sido entregadas”, señala el comunicado, sin especificar cuándo se completó este trámite.
La Audiencia Nacional había solicitado que Ecuador acreditara medidas específicas en consonancia con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la protección del derecho a la vida y la integridad de los presos. Ecuador, que ha sufrido más de una docena de masacres en los últimos cinco años, enfrenta graves problemas de hacinamiento y violencia en sus prisiones. En 2025, al menos 600 reclusos murieron por tuberculosis, hambre o falta de atención médica en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, según un informe del Comité de Derechos Humanos de esa ciudad.
El ministro del Interior aseguró que el Gobierno ecuatoriano hará “todo lo necesario” para que España recapture a Alcívar Bautista y sea enviado a Ecuador. Entre los hechos más recientes, denunció amenazas directas contra su vida. “Ayer fui notificado por inteligencia de que la estructura delictiva de este delincuente quiere atentar contra mí, porque sabe que no voy a dar marcha atrás hasta que venga a pagar todo lo que ha hecho”, sentenció.
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