Ir al contenido
_
_
_
_
En colaboración conCAF

De lo ancestral a la moda contemporánea: la cultura se eleva como motor económico de América Latina

El festival Voces por Nuestra Región: Cultura que mueve el mundo, organizado por CAF, reunió a más de 100 expertos de distintos sectores creativos

01:47
Festival CAF: Voces por Nuestra Región
Bailarinas de la comunidad Guna en Panamá, el 27 de enero.Foto: AGGI GARDUÑO | Vídeo: CAF

EL PAÍS ofrece en abierto la sección América Futura por su aporte informativo diario y global sobre desarrollo sostenible. Si quieres apoyar nuestro periodismo, suscríbete aquí.

La antesala para uno de los mayores foros económicos de América Latina y el Caribe no podía ser otra que la cultura. “Las ideas son las que mueven el crecimiento económico y las que permiten solucionar las brechas que tenemos enfrente”, fueron las palabras que eligió Sergio Díaz Granados, presidente de CAF, –banco de desarrollo de América Latina y el Caribe– para inaugurar el festival Voces por Nuestra Región: Cultura que mueve el mundo, organizado por la banca financiera multilateral que lidera y que se realizó en Ciudad de Panamá. “La cultura es el eje central porque conecta con nuestra esencia y proyecta el potencial colectivo que tenemos como latinoamericanos y caribeños. El desarrollo no solo es medible en cifras, sino en la capacidad para crear y para soñar”, aseguró después de que, en ese mismo escenario, se presentaran el Ballet Nacional de Panamá y el Gran Ballet Folklórico Internacional de Panamá. Así se dio el tono a lo que sería el resto de la jornada: la reflexión sobre una cultura que comienza desde lo ancestral de las comunidades indígenas y que va hasta el arte como herramienta capaz de visibilizar los cambios sociales.

A lo largo de la jornada —y justo un día antes de que comience el Foro Económico de América Latina y el Caribe, también liderado por CAF con la colaboración del Grupo Prisa, a través de World in Progress (WIP)—, 107 panelistas se organizaron en 35 mesas para discutir sobre cómo impulsar el desarrollo de la región a través de su riqueza cultural. Desde el panel principal, en el que participaron Rigoberta Menchú Tum, premio Nobel de Paz, y Keyna Eleison, directora de investigación y contenido de la Bienal de las Amazonas, se dieron los primeros planteamientos. “Necesitamos relevo internacional, porque la identidad latina no se va a heredar solo porque nacimos en esta tierra, sino porque la sentimos, a ella y a su historia. Si eso lo reproducimos, tenemos una posibilidad de futuro”, aseguró Menchú. “Las artes, por ejemplo, pueden unir la lengua ancestral, lo diverso y lo mestizo”, agregó.

Una forma de hacerlo es a través de la moda, aspecto que se cruza en las decisiones cotidianas y que, si se hace de la mano de los artesanos, puede recuperar los legados latinoamericanos. “La moda es una de las industrias más contaminantes”, recordó Carla Fernández, diseñadora mexicana durante el panel de cierre. Por eso, la que se hace en América Latina debe dar señales de no solo recuperar los tejidos y sus oficios asociados, sino la misma premisa de crear prendas que perduren. “La moda de las comunidades es una que dice no a la obsolescencia programada”, comentó la mexicana.

Como muchos otros aspectos de la cultura, la moda es una industria. “Hablar de moda justo antes de un foro económico es importante porque, precisamente, somos una estructura económica”, aclaró Gabriela Esquivel, creadora de la marca Rue Mariscal de Paraguay. “Nosotras damos trabajo y generamos un impacto social en medio de las limitaciones que tiene Sudamérica y eso es subversivo. Reconocemos problemas ante la ausencia del Estado”.

No es la única industria creativa que a veces pasa desapercibida cuando líderes y mandatarios hablan de economía. La cultura, la música y el arte son un detonante del turismo, sector que crece en la región, dijo Daniel Grinbank, empresario, representante artístico y el productor que ha llevado a los Rolling Stones a varios países de América Latina. Las visitas de artistas como Lady Gaga y Madonna a Río de Janeiro —recordó— lograron generar entre 8 y 10 veces más ingresos a la ciudad si se comparan con otros mismos periodos de temporada baja.

Y es que la cultura, como afirmó María Eugenia Herrera, ministra de Cultura de Panamá, “es un hilo invisible que une a los países y posiciona la riqueza creativa de nuestra región”. Herrera, además de ser jefe de esta cartera, es ex primera bailarina del Ballet Nacional de Panamá e, incluso, hizo parte de la muestra artística inaugural. “La cultura es un vehículo de identidad y de dignidad”, zanjó aún vistiendo la pollera montuna con la que bailó segundos antes.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_