Los Okaina, tejedores del Yare en la Amazonia colombiana
La comunidad habita desde hace milenios las riberas del río Igará Paraná, en el sur de la Amazonía colombiana, subsistiendo a base del cultivo de yuca, tabaco, plátano y coca
Una mujer huitoto posa dentro del lago Erebano o Eriji, en el corazón de la Amazonía colombiana, La Chorrera. Las comunidades indígenas conocen este lugar sagrado como el origen de la humanidad.Quintina ValeroLency Okaina, junto a la maloca, construcción sagrada y espiritual donde la tribu celebra rituales y ceremonias y recibe el conocimiento de la selva y el universo. Cada noche, los hombres se reúnen en la maloca para conectarse con sus antepasados a través de la ceremonia del mambe.Quintina ValeroMariana, mujer huitoto y abuela de la comunidad, teje yare. La tribu Okaina quedó prácticamente extinguida tras ser esclavizada durante el auge del caucho por la empresa peruana Casa Arana. Mariana recuerda los testimonios de su suegro sobre las atrocidades cometidas.Quintina ValeroAlfredo Siake, nieto de Oliveiro recolecta hojas de coca de la chagra para hacer mambe, un preparado a partir de hojas de coca tostada y cenizas hojas del árbol de yarumo.Quintina ValeroAlfredo trae hojas de yarumo (Cecropia) de la selva. Las hojas de yarumo se quemarán y las cenizas se mezclarán con hojas de coca para hacer mambe, una medicina ancestral sagrada.
Quintina ValeroSofonias, hijo de Alfredo, tuesta hojas de coca. Guiados por la palabra de la coca y el tabaco, los mayores mantienen vivo el legado de su creador Fañarena para resolver problemas y la organización del cosmos.Quintina ValeroHojas de yarumo (árbol sagrado) quemándose para hacer mambe. Es tomado junto con «ambil», una pasta líquida que se elabora cocinando hojas de tabaco. Los okaina creen que las hojas de tabaco contienen palabras invisibles, perceptibles solo en el mundo espiritual.Quintina ValeroMarcela Teteye, del pueblo indígena Bora, casada con Fernei, hijo de Alfredo. El pueblo Okaina es reconocido por su artesanía en la elaboración de cestas, utilizadas para transportar alimentos y comercializadas como una forma de economía sostenible.Quintina ValeroChakira o sonajera ceremonial, elaborada con semillas de firizai y utilizada en las danzas tradicionales. Quintina ValeroVitilio Iyokina pertenece al Clan Turañosha (pluma de loro) de la tribu Okaina. Vitilio se prepara para la danza de la tortuga o charapa. Esta danza asociada a la abundancia preserva un origen mítico donde los cuerpos se pintan con resinas y símbolos de animales. Quintina ValeroEl cuerpo de Vitilio pintado con símbolos de animales, de la cola de pájaro, pájaro para la danza de la tortuga o charapa. A través de estas ceremonias, el pueblo Okaina busca protección, sanación colectiva y equilibrio espiritual. Quintina ValeroLa familia Iyokina, Rosa, Alfredo y su hijo menor Mauricio, de 12 años, buscan comida en la selva primaria en el Amazonas Colombia el 29 de octubre de 2019
Quintina ValeroLos indígenas despejan espacios abiertos en la selva llamados chagras, donde se cultiva yuca, plátano, tabaco, coca, plantas medicinales y otros productos para uso familiar y ceremonial.
Quintina ValeroFruto de los mil pesos, selva primaria del Amazonas colombiano, el 29 de octubre de 2019.Quintina ValeroYuca o mandioca recolectada en el corazón de la Amazonía colombiana, La Chorrera. El pueblo Okaina es conocido como los hijos como los hijos del tabaco, la coca y la yuca.Quintina ValeroMétodo tradicional de pesca mediante cesta Nasa, hecho con yare y utilizado para capturar peces pequeños y cangrejos en los arroyos. Puerto Oriente, Amazonia Colombia. 1 de noviembre de 2019
Quintina ValeroNiños almuerzan en la cantina de la escuela. Simeón, nieto de Oliverio, es el maestro del pueblo Okaina. Cada día traslada a los niños en barca hasta la escuela, ubicada a 15 minutos de la comunidad.Quintina ValeroVitilio Iyokina rema en la Quebrada de Diablo para buscar yare en la selva. La economía de los Okania es de subsistencia, centrada en la artesanía elaborada con yare o bejuco sagrado, cuyo simbolismo representa la conexión entre el hombre, la tierra y la memoria cultural.Quintina ValeroLas generaciones más jóvenes del pueblo Okaina bailan en una discoteca de La Chorrera, reflejo del cruce entre tradición ancestral y vida contemporánea.
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