La Policía halla muerto a Neill Felipe Cubides, un profesor universitario que duró cuatro días desaparecido en Bogotá
El docente fue visto por última vez el 15 de enero tras salir de la Clínica del Country. Su cuerpo apareció calcinado en la localidad de Usme, al otro extremo de la capital colombiana


De chaqueta naranja y pantalón negro se ve a Neill Felipe Cubides, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Externado, en el video de la cámara de seguridad del edificio donde residía en Bogotá. Salía con su esposa, Denis Alfaro, y su hijo menor de 10 años. Es la última imagen del hombre de 54 años, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en la madrugada del pasado viernes 16 de enero en la vereda Los Soches de la localidad de Usme, en el extremo sur de Bogotá. Las autoridades apenas pudieron confirmar su identidad en la tarde del lunes, cuatro días después de que su esposa lo hubiera reportado como desaparecido. La demora se debió a que sus restos estaban calcinados.
Padre de un niño de 10 años y una joven de 17, Cubides salió alrededor de las 8 de la noche del jueves 15 de enero rumbo a la Clínica del Country, un prestigioso centro médico ubicado en el afluente norte de la capital colombiana, porque su hijo presentaba molestias. “Al entrar a la sala de observación”, se lee en el relato que Alfaro le dio a la Fiscalía al momento de reportar a su esposo como desaparecido, “no permitían el ingreso de más acompañantes, por lo que le dije que se fuera a la casa a descansar, y que tan pronto yo fuera a salir con el niño le avisaba”. A eso de las 10 de la noche, Cubides salió por la puerta de urgencias pediátricas de la clínica, que da hacia la carrera 15, relata su esposa tras ver los videos de seguridad, y toma un taxi. Desde ese momento se le pierde el rastro.
En la madrugada del viernes 16, desde la 1:25 de la mañana, comenzaron a reportarse retiros de su cuenta bancaria. El primero por un valor de dos millones de pesos (unos 540 dólares), el segundo, un minuto después, por cuatro millones (casi 1.100 dólares) y un tercero, a la 1:51 a.m.: una compra por 250.000 pesos (algo más de 60 dólares). Ese día, el banco aseguró a Alfaro que las transacciones fueron realizadas en el barrio Venecia, al sur de la ciudad, un lugar que ella describió a la prensa nacional como “alejado de donde vivimos y donde mi esposo nunca se ha movilizado ni ha hecho transacciones”.
Desde su desaparición hasta el lunes, la esposa de quien también trabajaba como asesor de la Procuraduría General de la Nación, publicó varios mensajes en redes sociales que fueron replicados por personajes públicos, pegó carteles con la foto de Cubides por las calles y acudió a medios a pedir la liberación de su esposo, pensando en que estaría siendo víctima del secuestro conocido para los bogotanos como “paseo millonario” (en el que los delincuentes, a bordo de un vehículo, drogan a sus víctimas y los retienen mientras les hacen varios robos). “Le hicieron el paseo millonario, pero no entiendo por qué no lo han soltado”, aseguró en la mañana del lunes a la prensa nacional. “Ya tuvieron lo que querían; una vida por favor respétenla, es una persona muy querida por sus estudiantes, por sus compañeros de trabajo, por sus hijos, que lo necesitan mucho. Entonces lo que pido es que, si lo tienen retenido, déjenlo libre por favor”, aseguró.
La Universidad Externado de Colombia, institución donde Cubides, oriundo de Bucaramanga, se desempeñaba como docente, fue la primera en dar la noticia. “La Universidad Externado lamenta profundamente el fallecimiento del docente Neill Felipe Cubides y expresa su solidaridad y acompañamiento a su esposa, Denis Alfaro, familia, amigos y allegados en este difícil momento”, ha manifestado la institución en un comunicado en el que también ha dicho que declara tres días de luto. “Su paso por nuestra Facultad dejó huellas significativas en quienes tuvieron la oportunidad de aprender y trabajar con él”, ha añadido la Facultad en su misiva.
El suceso ha causado repudio entre ciudadanos y funcionarios públicos. “Qué tristeza lo del colega del Externado. Prohibido coger taxis en la calle”, ha asegurado una usuaria de X. “Qué lamentable noticia la del profesor del Externado. No hay espacio seguro, no hay espacio limpio, qué tristeza el abandono de la ciudad”, ha reprochado otra. Una más ha rematado: “Qué inseguridad tan HP. Qué horror todo”. Todas en referencia a la inseguridad en la ciudad, cuya percepción alcanzó un 62% en 2025, mientras el número de las personas que reportan haber sido víctimas de un delito bajó a un 15%, según Bogotá Cómo Vamos. En la ciudad se cometieron 1.173 homicidios entre enero y diciembre de 2025, 41 menos que los 1.214 del 2024, según datos de la Secretaría Distrital de Seguridad.
El alcalde Carlos Fernando Galán, a quien le llueven críticas ciudadanas por la sensación de inseguridad, ha condenado el hecho. En su cuenta de X, ha prometido que los responsables “serán capturados para que respondan ante la justicia por sus atrocidades”. Asimismo, ha confirmado la activación de un “grupo de tareas conjuntas” entre el CTI y la Policía Metropolitana de Bogotá, que estará dedicado exclusivamente a la captura de los delincuentes. “No vamos a descansar hasta que los asesinos estén tras las rejas”, ha concluido.
Su mensaje llega horas después de que, en la mañana del lunes, celebrara que “nueve de los 11 indicadores de seguridad en Bogotá están mejorando”. En la inauguración de una estación de Policía, aseguró que “en Bogotá, en el 2025, hubo menos homicidios, menos hurtos a personas, menos hurtos de vehículos, menos hurtos de motocicletas, menos casos de extorsión, más incautaciones de droga, más incautaciones de armas y más capturas”. Aún así, como lo ha aceptado, en la ciudad de ocho millones de habitantes se producen tres asesinatos cada día.
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