Trump cancela un contrato millonario con una organización benéfica católica en Miami que atiende a menores migrantes
La Arquidiócesis de Miami denuncia que la cancelación se debe a “maniobras políticas”, aunque descarta que esté relacionada con las recientes tensiones entre el presidente y el Papa


La Administración de Donald Trump canceló de forma abrupta un contrato de 11 millones de dólares con Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Miami, una organización que acoge y atiende a niños migrantes que llegan solos a Estados Unidos. La medida representa el fin de una relación de más de seis décadas entre el Gobierno federal y esa organización católica en Miami, que se remonta a la acogida de los niños cubanos de la Operación Peter Pan, en los años sesenta.
La Arquidiócesis de Miami reaccionó con dureza. El arzobispo Thomas Wenski aseguró este jueves en una conferencia de prensa en la sede de la arquidiócesis, en Miami Shores, que “será difícil reproducir este programa en el futuro”. Wenski expresó dudas sobre los motivos detrás de la decisión de suspender el financiamiento del programa, pero señaló que es posible que detrás de la decisión haya ciertas “maniobras políticas” porque la organización ha recibido acusaciones injustas de que ayuda a las redes de tráfico de personas, lo cual “obviamente no es verdad”.
Según el arzobispo, la decisión de terminar el contrato se produjo en marzo, descartando que estuviera relacionada con las recientes tensiones entre Trump y el papa León XIV por las críticas del Pontífice a la guerra con Irán. Wenski dijo a EL PAÍS que, aunque el Gobierno tomó la decisión hace un mes, la organización recibió la carta de notificación la semana pasada, por lo que se trata de una “coincidencia” que el anuncio llegara cuando ocurre la tirantez entre el Papa y Trump.
Las Caridades Católicas operan como una red de organizaciones locales que gestiona, además del sistema de acogida para niños inmigrantes, programas de reasentamiento de refugiados y para personas sin hogar, así como distribución de alimentos y asistencia tras desastres naturales. No está claro si los recortes en Miami son una medida puntual o el inicio de un cambio en la política federal hacia estos proveedores. El financiamiento venía de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, una dependencia dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Según el Gobierno, la justificación para cortar los fondos es que ahora hay menos menores migrantes bajo custodia federal —unos 1,900, frente a un pico de 22,000 durante la Administración Biden.
En un artículo de opinión en el Miami Herald, el arzobispo Wenski calificó la decisión del Gobierno de “desconcertante”, y si bien reconoció que es cierto que hay menos menores migrantes bajo custodia, cuestionó la selección de ese programa en específico, que tiene décadas de experiencia y resultados comprobados.
Sin los fondos federales, el programa se verá forzado a cerrar en tres meses, según el arzobispo, dejando en una situación incierta a menores vulnerables.
Desde 1960, la Arquidiócesis de Miami ha brindado albergue y servicios a miles de menores migrantes no acompañados, y el modelo ha tenido un impacto duradero, como demuestra el caso de los niños de la Operación Peter Pan, muchos de los cuales se convirtieron en profesionales y líderes, escribió el arzobispo en su artículo de opinión.
Actualmente, la Arquidiócesis de Miami maneja a través del programa un centro en Palmetto Bay, al sureste de la ciudad, con capacidad para 81 niños, que ayuda a ubicar a los niños en hogares de acogida, reunificarlos con sus familiares y brindarles servicios de apoyo. “Dado el trauma que muchos de estos menores han sufrido antes de llegar a Estados Unidos, también se les proporciona atención psicológica”, agregó Wenski.
A comienzos de semana, el arzobispo de Miami intervino públicamente en el enfrentamiento entre Trump y el Papa. En un encuentro con la prensa, Wenski criticó que Trump atacara directamente a León XIV y también una imagen publicada por el presidente en redes sociales donde aparecía como una figura similar a Jesucristo, que después borró. Wenski dijo que Trump “probablemente lamenta” haber publicado la imagen, y señaló que “como cristianos, debemos tratar de parecernos a Jesús en las acciones, no en las apariencias”. También enfatizó que los católicos deben guiarse por el Evangelio, incluso si eso los pone en tensión con sus propias posiciones políticas.

No está claro quién podría asumir la reubicación de los niños al cuidado de las Caridades Católicas. Esther Jacobo, exsecretaria del Departamento de Niños y Familias de Florida, dijo al Miami Herald que probablemente tomaría al menos entre tres y seis meses para que cualquier agencia ponga en marcha un nuevo programa de bienestar infantil.
En una carta a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados a principios de mes, la Arquidiócesis señaló que América Latina y el Caribe están en medio de una “gran inestabilidad” producto de la polarización política, pandillas, crisis económicas y desastres. “Históricamente, esta inestabilidad ha resultado en un gran influjo de inmigrantes al sur de la Florida”, dice la misiva. “La realidad es que muchos niños llegarán y necesitarán alojamiento”.
Tras la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, las Caridades Católicas y el Departamento de Estado de EE UU impulsaron la Operación Peter Pan, un programa a través del cual unos 14.000 niños cubanos viajaron a Miami sin sus padres. Muchos fueron acogidos en orfanatos o reunificados luego con sus familias.
En la conferencia de prensa de este jueves, personas que llegaron a Estados Unidos en los sesenta a través de la Operación Peter Pan ofrecieron su testimonio y expresaron agradecimiento a las Caridades Católicas por el cuidado y las oportunidades que tuvieron cuando niños.
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