Una tertuliana de ‘El hormiguero’ se refiere a la periodista Sarah Santaolalla como “mitad tonta, mitad tetas”
La analista política acusa al programa de Pablo Motos de ejercer “violencia desde un plató” por su físico: “No eran hormigas, eran ratas”


La periodista Sarah Santaolalla, habitual en las mesas de debate de TVE como la de Mañaneros y Cuatro, lleva meses en el punto de mira de la derecha mediática y política, lo que ha denunciado una y otra vez por sus redes sociales. Este miércoles volvió a hacerlo en su cuenta de X para criticar el trato que le dieron la noche anterior en El hormiguero, mientras comentaban sus declaraciones sobre Felipe González, después de que este dijera que iba a votar en blanco a Pedro Sánchez: “El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rio ante esta violencia que se ejerció desde un plató“, ha criticado Santaolalla.
“He visto a una tertuliana decir que Felipe González era un traidor”, decía sorprendido Pablo Motos en el programa nocturno de Antena 3 sobre las declaraciones de Santaolla en el programa de Cuatro En boca de todos, aunque sin nombrarla. “¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?“, bromeaba la periodista de ABC Rosa Belmonte, en la tertulia de política del espacio de entretenimiento, haciendo referencia a un chiste de la serie La maravillosa Sra. Maisel, y para la incomodidad y risas nerviosas del resto de la mesa. Motos respondía que no se acordaba del nombre de la aludida, a lo que seguía el silencio de Juan del Val y el aviso de Rubén Amón: ”Rosa, se va a viralizar, lo sabes".
Anoche en un programa "familiar" fui humillada nuevamente por mi aspecto físico.
— Sarah Santaolalla. ♀ (@SarahPerezSanta) February 11, 2026
El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rió ante esta violencia que se ejerció desde un plató.
No fue en un callejón, fue en la tele.
No eran hormigas, eran ratas. pic.twitter.com/VpeujpD0L0
Ha sido la propia Santaolalla la que ha compartido el vídeo en su cuenta personal: “Anoche en un programa ‘familiar’ fui humillada nuevamente por mi aspecto físico. (...) No fue en un callejón, fue en la tele. No eran hormigas, eran ratas”, apuntó: “¿Hasta cuándo voy a aguantar esta violencia sistemática por parte de presentadores, ultras o violentos? Mi físico, mi forma de pensar, mi forma de ser, mi capacidad. Todo a debate, todo sirve para acosarme. Qué asco", siguió en una serie de tuits en un nuevo ataque a este programa líder de audiencia en toda la televisión que ha sido acusado en numerosas ocasiones de actitudes machistas.
El Instituto de las Mujeres, organismo público adscrito al Ministerio de Igualdad, ha contestado al mensaje de Santaolalla afirmando que, dadas las quejas recibidas por “el tratamiento sexista” de su imagen, instará al medio “a que cumpla la normativa en materia de igualdad”.
¡Hola Sarah!
— Instituto de las Mujeres (@InstMujeres) February 11, 2026
El Observatorio de la Imagen de las Mujeres ha recibido quejas por el tratamiento sexista de tu imagen. Instaremos al medio a que cumpla la normativa en materia de igualdad.
El OIM lleva 30 años trabajando por el respeto y dignidad de las mujeres en los medios. https://t.co/atCImMh6Sv
Esta no es la primera vez que Santaolla señala desde sus redes los ataques directos contra ella. El pasado enero fue Elisa Vigil, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, la que arremetió con ataques machistas contra la periodista y tertuliana en el programa En boca de todos de Telecinco. En una discusión, la política contestó a una crítica de la periodista aludiendo directamente a su cuerpo: “Para simples, tus fotos enseñando los cocos con el escote hasta aquí”. Y Santaolla se defendió: “Esta diputada ha utilizado mi forma de vestir para atacarme y mi físico para humillarme. Es intolerable tanta violencia y odio hacia las mujeres. Espero la condena de su partido”.
Unos días después, la periodista de 26 años denunció haber sido amenazada de muerte mediante pintadas escritas en el monumento de homenaje a las Trece Rosas en el cementerio de La Almudena de Madrid. “No es casualidad: mujeres asesinadas por enfrentarse al fascismo y no doblegarse. Siento auténtico terror”, alertó.
“Aprendes con el tiempo. He terminado aceptando la violencia y el odio. Ya me despierto y me acuesto sabiendo que mi móvil va a estar ardiendo con miles de insultos. Tengo dos caminos: desaparecer o seguir. Nadie tiene derecho a quitarme, a apartarme, a expulsarme. ¿Por qué? ¿Por denunciar a corruptos y corruptores? ¿Por decir que la gente merece sanidad y educación pública? ¿Por defender los derechos humanos? El tablero ha dado la vuelta. Hemos dejado de perseguir a los malos y hemos empezado a perseguir a los normales", explicaba Santaolalla en una entrevista con EL PAÍS el pasado noviembre.
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