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La Comisión incluye a WhatsApp en la lista de las tecnológicas más fiscalizadas

La aplicación deberá vigilar la desinformación y los contenidos ilegales en los canales de difusión masiva de la aplicación, con más de 50 millones de usuarios en Europa

Bruselas ha incluido al servicio de mensajería instantánea WhatsApp, propiedad de Meta, en la lista de las grandes plataformas a las que se le aplica el Reglamento de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas inglesas), la normativa comunitaria diseñada expresamente para domar a las grandes tecnológicas. La DSA establece obligaciones específicas a las empresas consideradas too big to care (demasiado grandes para preocuparse): les exige una rápida retirada de contenido ilegal y les conmina a luchar contra la desinformación bajo la amenaza de fuerte sanciones.

Hasta ahora WhatsApp no tenía la etiqueta de un gran actor del universo digital y, por tanto, no tenía que cumplir con los requisitos adicionales a los que obliga el DSA. La filial de Meta es “un servicio híbrido que combina funciones de mensajería privada y de plataforma digital”. Este último servicio se prestaría a través de los llamados “Canales de WhatsApp”, una herramienta mucho más reciente que ha superado el umbral mínimo de usuarios -al menos el 10% de población de la UE, 45 millones de usuarios- que marca el reglamento hace poco. Estos canales los utilizan medios de comunicación, organizaciones y celebridades. Sí que superaba de largo este umbral el servicio de mensajería, pero esta parte no está afectada por esta norma de la Unión. “El servicio de mensajería privada de WhatsApp, que permite a los usuarios enviar mensajes de texto, notas de voz, fotos, vídeos y documentos, así como realizar llamadas de voz y videollamadas a otros usuarios, sigue estando explícitamente excluido de la aplicación del DSA”, aclara la Comisión. Este criterio también puede servir para explicar por qué otros servicios similares, como Telegram o Signal, no están considerados como grandes plataformas digitales y, por tanto, eluden esas obligaciones adicionales.

A partir de ahora se abre un plazo de cuatro meses −es decir, hasta mitad de mayo− para que la filial de Meta cumpla con las obligaciones requeridas: “Evaluar y mitigar adecuadamente cualquier riesgo sistémico, como violaciones de los derechos humanos fundamentales y la libertad de expresión, manipulación electoral, difusión de contenidos ilegales y problemas de privacidad, derivados de sus servicios”.

La inclusión de WhatsApp en la lista llega en un momento de fuertes tensiones a ambos lados del Atlántico a cuenta de la aplicación de la normativa comunitaria sobre las grandes tecnológicas estadounidenses. El presidente de EE UU, Donald Trump, llegó a calificar en diciembre como “asquerosa” la decisión de la Comisión de multar con 120 millones de euros a X por tres vulneraciones de la ley. Esa fue la primera sanción impuesta en virtud del DSA.

La Comisión ha anunciado hoy mismo la apertura de una investigación sobre Grok, la herramienta de inteligencia artificial generativa de la red social X, para analizar la función que permite crear imágenes sexualizadas de menores y otros contenidos ilegales. En los últimos meses, Bruselas ha exigido información a Apple, YouTube, Google o Microsoft sobre su actuación en varios campos del universo digital. A Meta se la ha acusado de forma preliminar de quebrar las obligaciones de transparencia, y se han alcanzado compromisos con TikTok (en este caso de capital chino).

El DSA comenzó a aplicarse en 2023. En abril de ese año comenzaron las primeras designaciones de empresas como grandes plataformas de Internet, la categoría en la que está incluida ahora WhatsApp. Cuando la normativa entró en vigor, había 19. 15 de ellas eran estadounidenses: 13 plataformas (Amazon Store, App Store, Facebook, Google Maps, Google Play, Google Shopping, Instagram, LinkedIn, Pinterest, Snapchat, Twitter/X, Wikipedia y YouTube) y dos buscadores (Bing y Google Search). También se incluyeron dos aplicaciones chinas, AliExpress y TikTok, y dos europeas, Booking y Zalando. Más tarde llegó la designación de páginas web pornográficas como XVideos, XNXX, Pornhub o stripChat.

Todas ellas han recurrido ante la Justicia Europea, que por ahora no se ha pronunciado, si bien sí que, en algunos casos, se han rechazado las medidas cautelares pedidas. Sí que han llegado ya sentencias en los casos de Zalando o Amazon del Tribunal General de la UE, es decir, de la primera instancia judicial. En los dos casos, los jueces han dado la razón a la Comisión Europea ratificando la designación como gran plataforma en los servicios digitales y que, por tanto, está obligada a asumir obligaciones adicionales.

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