Tracy Tracy, de The Primitives, de codearse con Morrissey y Björk a dar clases de inglés en Barcelona: “Si no hubiera empezado a cantar, me hubiera dedicado a la moda”
Fue una efímera estrella del pop independiente británico al frente de The Primitives. Ahora imparte clases de inglés y en febrero celebra el 40 aniversario de su grupo con una gira española

Pensar en el nombre de The Primitives es remitirnos automáticamente a los primeros acordes de Crash, una de las canciones pop más infecciosas de los años ochenta. En España, de hecho, el tema se reinsertó de forma insólita entre una generación muy posterior por culpa de la adaptación que grabó El Canto del Loco en 2002. “De lo que puedo recordar, creo que estaba bien”, rememora pensativa su vocalista, Tracy Tracy (de verdadero nombre Tracy Louise Cattell). “Se hicieron muchísimas versiones de la canción en varios países, y la verdad es que tomar algo de otro grupo y recrearlo de manera diferente siempre merece un aplauso”, añade agradecida y cálida por videollamada, desde una habitación cuya decoración y cortinas parecen sacadas de alguna película británica de los años sesenta.

La cantante pone cara de falsa sorpresa cuando se le sugiere que, para mucha gente, The Primitives fue un grupo de un solo éxito, pero lo cierto es que reconoce que aquel tema de 1988 fue el que les posibilitó abrazar el estrellato cuando nunca había sido una banda diseñada para ello. “Todo era muy nuevo para nosotros, pero fue muy emocionante y tengo recuerdos divertidos. Éramos bastante inocentes y todo lo que sucedía, cualquier aparición en prensa o televisión era como un sueño. Yo solo era una chica muy joven que quería cantar y hacer esas cosas”, recuerda sin querer revelar su edad en la entrevista, aunque en la red se puede rastrear fácilmente que nació en 1967. Eso sí, puntualiza que el dato de que es australiana es completamente falso, y que es natural de la localidad británica de Coventry. Allí se formaron The Primitives en 1985. Tracy se incorporó tras ver un anuncio en el tablón de una biblioteca de la ciudad, de una banda que buscaba un vocalista masculino. Ella se presentó igualmente. “Mencionaban a algunos grupos que me gustaban, como The Velvet Underground, The Byrds o The Buzzcocks. Yo estaba a punto de mudarme a Londres para ir a buscar a otros músicos y formar una banda allí, porque llevaba tiempo intentándolo en Coventry y no me había ido muy ben. Fue un último intento para mí, y salió mucho mejor de lo que esperaba”. En poco tiempo, sus componentes consiguieron salir del paro y vivir de la música.

Hijos del ‘indie’ genuino británico de los ochenta
Era aquel un momento de explosión en el pop independiente británico, con una escena muy activa de salas, tiendas de discos, sellos discográficos, revistas, fanzines y programas de radio y televisión. The Primitives emergieron al mismo tiempo que grupos de culto como The Jesus & Mary Chain, Primal Scream, The Wedding Present, The Pastels o My Bloody Valentine (a quienes, por cierto, publicaron sus primeros singles en el sello que ellos mismos crearon, Lazy Recordings). Era el suyo un sonido de trasfondo amateur, con canciones cortas, ruidosas y rabiosamente melódicas de sustrato punk-pop. “Fue una época increíble, porque era todo muy natural. Formabas una banda con amigos que te gustaban, y era muy fácil hacerlo en aquel momento. Nosotros tuvimos mucha suerte, porque pudimos salir en televisión ya con los primeros singles, y luego se interesaron por nosotros las grandes discográficas”. De toda aquella generación fueron ellos, de hecho, quienes gozaron de mayor éxito comercial. “Ahora es más difícil, todo está más prefabricado y guiado por internet”, añade, aunque uno recuerda que, en aquellos años, ella y sus compañeros de banda se mostraban muy críticos con la música que reinaba en aquella época a nivel popular. Cuando Crash llegó a lo alto de las listas británicas, convivió con artistas de la factoría Stock, Aitken & Waterman, como Kylie Minogue, Bros y Rick Astley. “Sí, obviamente había mucha música comercial en aquella época —admite Tracy—, pero nosotros éramos una banda completamente independiente, empezamos haciéndolo todo nosotros mismos, y cuando aparecimos en el programa de televisión Top Of The Pops, no nos salimos de nuestra escena. La música que hacíamos seguía siendo muy diferente a lo que resultaba comercialmente aceptable. No había ninguna banda que se pareciera a nosotros en las listas de éxitos en aquel momento”.

The Primitives versus Transvision Vamp
Pero lo cierto es que The Primitives sí que sufrieron comparaciones y protagonizaron cierto revuelo mediático debido a su imagen. Lo lideraba una chica rubísima secundada por tres chicos con pinta de malotes enfundados en chupas de cuero, y esa misma estética fue replicada en la misma época por Transvision Vamp, con Wendy James al frente. La prensa británica rápidamente buscó una rivalidad entre ambos grupos, algo con lo que Tracy siempre fue muy crítica. “Se hablaba mucho de todo aquello de los grupos de pop con ‘ambición rubia’, pero fue una invención de los medios. Había periodistas que intentaban que nos peleáramos entre nosotras, aunque eso nunca sucedió. De hecho, debo decirte que me gustaba Transvision Vamp, aunque creo que Wendy James se dirigió a la industria musical de una manera diferente, era mucho más comercial. Me hubiera gustado conocerla. Aparentemente, tenemos un amigo en común, y sé que ella conocía y le gustaba nuestra banda. Muchas veces —expone— estas cosas se crean para obtener una reacción, y eso siempre ha sucedido en la historia del pop: con los Beatles y los Rolling Stones, después con Blur y Oasis... Es una lástima porque, cuando hay mujeres en las bandas, hay que tener camaradería. Es una lucha más difícil para las artistas femeninas, todos lo sabemos. Creo que más mujeres deberían ser más fuertes y hacer lo que quieran. Pero era difícil no prestar atención a la prensa, especialmente en aquel momento. Creo que ahora es bastante diferente”, asume. Sí recuerda la cantante con cariño que “parecía que en el indie de los ochenta había más bandas con mujeres. Estaban Talulah Gosh, The Shop Assistants… Viajábamos por todo el país y nos encontrábamos con otros grupos con chicas, no tantas como debería haber habido, pero fue una escena bastante saludable en ese sentido”. Tracy también desmiente la idea de que la imagen del grupo fuese muy buscada: “Siempre fue algo muy natural y nunca perdimos nuestros valores independientes. No teníamos un equipo que nos dijera que teníamos que mostrarnos y actuar de determinada manera. Recuerdo muchas sesiones de fotos donde querían que posara yo sola, y yo siempre decía: ‘No, vamos a hacerlas con todo el grupo“.

40 años que son 20
The Primitives celebran estos días su 40 aniversario, aunque de un modo un tanto tramposo, ya que la banda ha estado inactiva durante casi la mitad de ese tiempo. “Bueno, estuvimos juntos desde 1985 e hicimos muchas cosas, pero a la discográfica les dejamos de interesar cuando llegaron los 90. Las cosas cambiaron, la prensa cambió, y decidimos dejarlo en 1992 tras grabar tres álbumes”. Con el grupo disuelto, Tracy llevó las relaciones públicas de varias discotecas, colaboró vocalmente con algunas formaciones más vinculadas a la música de baile, comerció con ropa de segunda mano y viajó mucho, pasando largas temporadas en países como Argentina, Chile y España. Ella había estudiado diseño de moda en la Universidad, y nunca perdió del todo el vínculo con esa industria. “Ese camino creativo siempre estaba ahí para mí”, indica. “Si no hubiera empezado a cantar, probablemente me hubiera dedicado a la moda. De hecho, solía hacer yo la ropa con la que actuaba, y mi madre siempre me animaba a retomarlo”. Desde hace ya años, vive entre Coventry y Barcelona, donde imparte clases particulares de inglés sin que sus alumnos tengan ni idea de que ella fue una estrella del pop que, hace treinta años, se codeaba con Morrissey y Björk.

“Poco antes de grabar el primer álbum, nos dijeron que a Morrissey le gustábamos, había aparecido en fotos llevando una camiseta de The Primitives. Le invitamos a uno de nuestros conciertos en Londres y lo conocimos, pero apenas hablamos. Éramos bastante tímidos todos”, recuerda. Es importante señalar que, en 1986 y 1987, el entonces aún líder de The Smiths era un icono más grande que la vida, casi un Dios para los jóvenes aficionados al indie. “Obviamente, aquello nos ayudó”, reconoce Tracy. “Supongo que a los seguidores de los Smiths les despertó curiosidad y conseguimos robarles a algunos”. Otro momento grande fue la gira que compartieron en EE UU, en 1988, con un pujante grupo islandés llamado The Sugarcubes y liderado por una joven Björk (quien era solo un año y medio mayor que Tracy). “No tuvimos mucho contacto, en realidad. Ella era muy reservada, pero a mí me encantaban las tiendas vintage y ella tenía un poco de eso también, así que acabamos yendo juntas de tiendas, pero el personaje con el que tuvimos más contacto era Einar Orn, el cantante masculino. Era un tipo muy amable, venía a nuestra habitación y teníamos un ritual en el que bebíamos un chupito de sake juntos antes de subir al escenario. ¡Fue una época fabulosa!”.

Aunque pueda parecer lo contrario, The Primitives nunca quisieron anclarse en la nostalgia. En 2009 decidieron regresar por un motivo luctuoso: el fallecimiento de su primer bajista, Steve Dullaghan. Al reunirse todos de nuevo en el funeral tras 17 años sin verse, decidieron volver a ensayar juntos y hacer algunos conciertos en directo. Después grabaron dos discos nuevos con el sello español Elefant Records: Echoes and Rhymes, en 2012, y Spin-O-Rama en 2014, además de una multitud de singles y EP’s que aparecieron recopilados el año pasado en Let’s Go Round Again. Second Wave Singles And Rarities. 2011-2025. “Ahora mismo nos juntamos de vez en cuando para grabar algunas canciones o salir de gira, pero no funcionamos de manera regular ni tenemos la intención de regresar a aquella montaña rusa. Volvimos por circunstancias tristes, pero no teníamos realmente un plan. No hay presión para hacer esto, y sabemos que es mucho más difícil publicar algo y recibir la atención mediática que teníamos antes, aunque la ventaja es que conservamos a aquella base de fans que construimos en los primeros días. Sin esa base, habría sido una historia diferente. En resumen, todo va a un ritmo lento y estamos disfrutando de lo que estamos haciendo. Somos más viejos, y espero que también más inteligentes. Ahora lo más inmediato son los conciertos en España, y estamos muy emocionados por ello”, concluye.

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