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Qué ha llevado a Zara a fichar a John Galliano

El diseñador gibraltareño entra en la nómina de Inditex para ‘rediseñar’ prendas antiguas de Zara durante dos años. Un movimiento que consolida la tendencia de contratar a diseñadores famosos dentro de empresas textiles de moda accesible

John Galliano en un retrato distribuido por Zara. Szilveszter Makó

En 2012 se hizo viral la noticia de que John Galliano diseñaría para Zara. El diseñador gibraltareño acababa de salir de Dior y se desconocía cuál sería su futuro destino profesional. Finalmente era una noticia falsa (que recorrió el mundo, eso sí), y Galliano acabó en Maison Margiela, puesto que abandonó hace dos años tras despedirse con el que quizá haya sido el desfile más aclamado del siglo.

En este tiempo, y tras el estreno del documental sobre su desafortunada salida de Dior y su redención, se ha visto poco a John Galliano. La última vez, en el debut de Jonathan Anderson en la alta costura de Dior; era la primera que el hombre que encumbró la marca en el último medio siglo se sentaba en uno de sus shows. Su figura, sin embargo, ha ido tomando fuerza tras su proceso de descancelación: fue el gran protagonista de la gala del MET de hace dos años, vistiendo a Zendaya y a Kim Kardashian (se rumoreaba entonces con una retrospectiva en el museo dedicada a él) y, en los últimos meses, celebridades de todo tipo, de Jenna Ortega a Bella Hadid, de Amal Clooney a Lauren Bezos, han lucido algunas de sus prendas de archivo.

Ahora, y tras muchos rumores sobre su posible futuro profesional, parece que la mentira de hace catorce años se ha convertido en verdad: Galliano diseñará para Zara, aunque diseñar no es exactamente el verbo adecuado para definir sus funciones. “Galliano trabajará a partir de piezas de temporadas pasadas de Zara, deconstruyéndolas y transformándolas para dar forma a nuevas creaciones. Guiadas por un proceso de alta costura y una visión de autor, las colecciones se presentarán por temporadas a lo largo de la colaboración, que comenzará en septiembre de 2026”, han declarado desde la marca en un comunicado oficial. Será una colaboración que, por ahora, se extenderá durante dos años, con dos colecciones anuales.

El concepto de re-autoría suena extraño, más tratándose de una firma como Zara, que no tiene autores en nómina sino ingentes equipos de diseño. Galliano está más que entrenado en el reciclaje de prendas puesto que la línea de Alta Costura de Margiela, Artisanal, está basada precisamente en la segunda vida de ciertos tejidos o piezas, pero ahora su trabajo consistirá en dar su toque a piezas ya existentes. “He estado seleccionado algunos de los archivos. La idea es que los reautorice”, comenta el diseñador en una entrevista concedida a Vogue este martes, el medio que ha dado la exclusiva del nombramiento. En ella cuenta que lleva trabajando en el proyecto desde enero en un atelier de París y que la colaboración surgió de varias conversaciones con Marta Ortega. Galliano ya dio una charla a puerta cerrada en su Fundación coruñesa el año pasado.

Lo cierto es que la palabra archivo lleva siendo ubicua en esta industria desde hace un par de años. Las prendas de hace diez, veinte o incluso cincuenta años son ya habituales en las alfombras rojas, sobre todo en celebridades como Zendaya, Kim Kardashian, Rosalía o Anya Taylor Joy, entre muchas otras, mujeres presentes día sí día también en las redes sociales por su estilo y cuyos estilistas buscan piezas del pasado para desmarcarlas del presente.

Esta nostalgia por una alta costura del pasado convive con el auge de la segunda mano entre las nuevas generaciones y el auge de las plataformas de reventa de lujo, que ya son una opción de compra premium completamente establecida. Sin embargo, es extraño hablar de archivos cuando se habla de Zara, un gigante textil sin una cara visible como autor. La mano de Galliano, quizá la más venerada de la moda actual, dotará de ese aura a prendas del pasado que muy probablemente estén o estuvieran en los armarios de muchos españoles. Hace unos meses, uno de sus vestidos para Dior alcanzó los 637.000 euros en una subasta, convirtiéndose el más caro de la historia de la firma. Ahora se dedicará a lo contrario, a dejar su impronta en la mayor empresa textil del mundo.

Galliano no es el único diseñador que en los últimos tiempos ha colaborado con Zara. Stefano Pilati o Ludovic de Saint Sernin también han trabajado para el gigante de Arteixo, pero de forma puntual. El gibraltareño será el primero en trabajar en una colaboración de largo recorrido. En este sentido, Zara viene a sumarse a la tendencia de otras grandes empresas textiles, que en los últimos tiempos han contratado a diseñadores famosos para realizar sus colecciones. Clare Waight Keller, quien fuera directora creativa de Givenchy o Chloé, es desde hace dos años la directora creativa de la línea femenina de Uniqlo. Zac Posen es la mano detrás de Studio, la gama premium de Gap, una línea enfocada en prendas para eventos (la especialidad de Posen) que, sin ir más lejos, fue la elegida por Barbie Ferreira en los Oscar. Hace un mes H&M anunciaba, por su parte, que la diseñadora Stella McCartney, que ya hizo una colección cápsula con la enseña sueca en 2005, no solo va a lanzar una segunda 20 años después, también entrará a formar parte de su comité de sostenibilidad bajo la iniciativa Insights Board, un espacio de debate orientado a la mejora en materia medioambiental.

Que Galliano entre en nómina de Zara, es decir, que el gran diseñador de culto colabore con la firma de moda accesible más poderosa del mundo es la culminación de esta tendencia impensable hace unos años, en la que la autoría convive y diseña para la confección a gran escala de manera prolongada y no solo puntual. Pero los tiempos han cambiado. La irrupción de gigantes del ultra fast fashion como Shein o Temu, basado en la producción desaforada de prendas a precios irrisorios ha hecho que las firmas textiles de toda la vida tengan que diferenciarse escalando hacia arriba en la percepción de los consumidores; ya que obviamente no pueden competir ni en precio ni en volumen lo hacen en diseño, autoría y, en ocasiones, en calidades. En este sentido, y aunque ha sido la última en firmar contratos con diseñadores estrella, Zara ha sido la pionera en elevar su propuesta: primero fueron las tiendas, ahora dispuestas y decoradas como tiendas de lujo de toda la vida, después los fotógrafos y las modelos que trabajan ocasionalmente para su página web, todos de primerísima división, y después las campañas y cortometrajes que comunican lanzamientos, pensados para viralizarse con actores y modelos mundialmente famosos.

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